El niño con TDAH y la escuela

 

Autor: Dr Eduardo Hernández G.
Pediatra y Terapeuta de la Conducta Infantil.
(Caracas-Venezuela).

Los padres de los niños con TDAH (Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad), suelen preocuparse mucho por el rendimiento escolar de su hijo. Los maestros informan con frecuencia que los problemas de la falta de atención, distracción, conducta desordenada y pobre capacidad de audición son típicos de los estudiantes con TDAH, desde la etapa escolar hasta la secundaria. No obstante, las características de los alumnos con TDAH se transforman a medida que los niños crecen y las demandas de la escuela cambian.

El niño preescolar con TDAH

Por lo general, cuando un preescolar presenta algún problema sus padres son notificados con bastante rapidez. Es usual que los preescolares con conductas de déficit de atención tengan dificultad para ejercer el autocontrol y que  manifiesten una hiperactividad e impulsividad tan severa que su control en un aula sea difícil. Algunas veces actúan de una manera agresiva con sus compañeros, ya que les es difícil compartir y jugar en forma colectiva. Los padres de preescolares hiperactivos no se sorprenden cuando el maestro les solicita ayuda. Es muy probable que, como padres, ellos hayan tenido que  soportar las mismas frustraciones en la educación de su hijo en la casa como las que confronta el maestro en la escuela.

La inmadurez y la falta de control interno del niño impiden un control eficaz de su conducta, aún cuando existan promesas de recompensas inmediatas o amenazas de castigos. Es frecuente que los padres de un niño preescolar con déficit de atención e hiperactividad que además es agresivo, se vean obligados a retirar a su hijo del colegio. Sólo para terminar en una búsqueda desesperada de otra escuela que pueda controlar la conducta de su hijo.

El alumno de primaria con TDAH

Los niños con TDAH, predominantemente si pertenecen al tipo distraído, son mucho más tranquilos que sus pares hiperactivos, y es frecuente que en los primeros años de primaria su problema pase inadvertido. Sin embargo, en los grados intermedios de la primaria comienzan a destacarse como alumnos excesivamente distraídos, pasivos, desorganizados, y simulan la existencia de un problema de aprendizaje. Al niño con TDAH que no puede atender las instrucciones del maestro, le puede resultar difícil iniciar sus deberes y los trabajos sin terminar tenderán a acumularse con rapidez.

Los padres de niños en primaria conocen bien las peleas que pueden suscitarse por las tareas escolares. Los numerosos pasos que requiere la realización de una tarea (por ejemplo, apuntar en el aula la tarea a realizar en casa, traer a casa los libros apropiados, sentarse después de la escuela para concentrase en la tarea, colocar la tarea terminada en el lugar apropiado, recordarse de llevarla a la escuela al día siguiente, sacarla y entregársela al maestro) pueden ser un reto para la capacidad de organización y atención de un niño con TDAH.

En los niveles más avanzados de la primaria, la socialización adquiere mayor importancia para el estudiante. Los estudios sobre la conducta social de los niños con TDAH, particularmente los que son hiperactivos, indican que suelen caerle mal a sus compañeros de clase debido a su conducta a menudo dominante, desordenada e inmadura. No saben interpretar las señas que dan los demás y son demasiado impertinentes en sus relaciones con los demás niños, ignorando las costumbres sociales, tales como esperar su turno, ser modesto con relación a uno mismo, compartir juegos, y otros.

La frustración académica y el fracaso repetido, el rechazo social y la crítica de maestros y padres durante los años de primaria pueden hacer que el niño desarrolle problemas de autoestima, ansiedad o depresión.

Principios eficaces para la enseñanza de niños con TDAH

En los últimos tiempos se ha escrito mucho sobre los tipos de programas educativos que pudieran ser más beneficiosos para los alumnos con TDAH, o las características del maestro que pudieran ayudar a los niños con TDAH a tener un mejor rendimiento académico. Aunque no hay dos estudiantes con TDAH que sean iguales y necesiten precisamente el mismo tipo de ambiente de aprendizaje, existen algunos principios generales que ayudarían al proceso enseñanza-aprendizaje de estos niños.

Mantén  el  orden en el aula, estableciendo reglas bien definidas de conducta

Estimula en los alumnos  la organización y la fijación de metas

Modifica la presentación de las lecciones y las tareas

Utiliza un sistema de reforzamiento positivo

Sienta al estudiante cerca del maestro

Planifica las transiciones de antemano

Identifica las fortalezas del estudiante

Utiliza órdenes, advertencias y consecuencias eficaces para mejorar la obediencia.

Los maestros están en la obligación de informarse acerca del TDAH, de sensibilizarse con esta realidad para poder contribuir al mejoramiento del rendimiento académico de sus alumnos. Mediante la implementación de adaptaciones sencillas los maestros en el ambiente del aula o en el estilo de enseñar, pueden obtener progresos en sus alumnos. Pequeños cambios en la forma en que un maestro se aproxima a un alumno con TDAH o en lo que el maestro espera, pueden transformar un año de pérdidas en uno de ganancias para el niño y su familia.