Mi hijo tiene pesadillas... ¿cómo puedo ayudarle?

¿Alguna vez te ha contado tu hijo que ha soñado con los vampiros que sí existen, con un ser cruel que vive debajo de su cama y con un monstruo que le persigue por el bosque y por las calles? Posiblemente tu hijo habrá tenido pesadillas de este tipo, y tal vez no sepas de qué manera ayudarle. Si este es tu caso, te contamos cómo actuar después de que haya soñado con cosas malas.

Para facilitarle el sueño y para que tenga sueños bonitos en vez de feos, te recomendamos los siguientes seis consejos.

1. Acompañarle cuando haya tenido una pesadilla

Si se despierta y grita porque tiene miedo a causa de la situación terrorífica y tensa que se ha presentado durante su sueño, es importante que estés a su lado. El padre le asegurará que solamente ha sido un sueño y que no tiene por qué tener miedo, pues no le va a suceder nada malo. Debemos recordar que los niños tienen más dificultades a la hora de diferenciar la realidad de la ficción, y por este motivo tienen más dificultades que los adultos a la hora de volver a quedarse dormidos después de sufrir una pesadilla. Tienen miedo a volver a soñar con esas personas y situaciones de las pesadillas, y por este motivo no quieren volver a quedarse dormidos.

Los padres podrán tranquilizarle escuchándole y hablándole. Abrazarle y esperar a que esté más tranquilo antes de salir de su habitación son otros consejos muy importantes para los padres. También recomendamos enseñar al hijo que no hay ningún monstruo debajo de la cama ni ningún vampiro escondiéndose en el armario de su habitación, siempre con una actitud tranquila y positiva que el niño notará, apreciará y adoptará.

2. Saber cuándo ha tenido una pesadilla

Si tu hijo se despierta y grita mamá o papá, llora y no quiere volver a quedarse dormido, es muy posible que haya tenido una pesadilla. Todos podemos tener pesadillas (los adultos también), pero los niños de entre 5 y 8 años suelen tenerlas con más frecuencia.

3. Motivarle a que cuente su pesadilla

¿Qué ha sucedido durante el sueño? ¿Por qué tiene tanto miedo? Cuando el niño explica su pesadilla, se tranquiliza y se sentirá más seguro. Se dará cuenta de que solamente fue una pesadilla. Los padres no deberían restar importancia a la pesadilla sino, muy por el contrario, motivarle a explicar lo que ha soñado. Explicar la pesadilla le ayudará a tranquilizarse, pero si no desea explicarla no deberemos obligarle a hacerlo.

4. Trabajar con esa pesadilla

Puede que la pesadilla le haya afectado mucho. En este caso, podremos ayudarle a encontrar una solución positiva y alegre a la situación terrorífica que ha vivido mientras dormía. Si un monstruo le perseguía, ¿por qué no motivar a tu hijo a inventar una historia en la que el monstruo pierde la batalla? Si sigue teniendo miedo por culpa de esa pesadilla, ¿por qué no hacer un dibujo de esa situación que le sigue inquietando, y después tirarlo a la basura?

5. Buscar la rutina

Los niños que tienen una vida organizada y que se despiertan, comen, cenan y duermen a la misma hora cada día tienen menos probabilidades de sufrir pesadillas. Cuando seguimos una rutina nos sentimos más tranquilos por la noche, estamos cansados cuando debemos estar cansados y dormimos mejor. Con esta rutina también nos aseguraremos de que el niño esté durmiendo lo suficiente, pues no dormir las horas necesarias puede provocar pesadillas.

6. Buscar los pensamientos positivos... y rechazar los negativos

Tener su peluche favorito en la cama le ayudará a sentirse tranquilo y seguro antes de dormir. Los padres que leen cuentos a sus hijos por la noche antes de que se queden dormidos les ayudan a tranquilizarse, a disfrutar de sucesos mágicos y bonitos y a quedarse dormidos. Es importante que el momento de dormir sea una experiencia buena donde el estrés, la ansiedad y el nerviosismo no tengan cabida. La tranquilidad fomentará los sueños bonitos, y por este motivo ver la televisión justo antes de dormir es un error que podría provocar pesadillas.

Además de leer cuentos con finales felices, también podemos leer a nuestros hijos cuentos sobre la importancia de dormir bien.

Los padres también podrán hablar con sus hijos sobre todos los sucesos positivos de ese día, y preguntarles qué les ha gustado más de ese día. Los pensamientos felices antes de cerrar los ojos darán la bienvenida a los dulces sueños y cerrarán las puertas a las pesadillas.