Pautas para padres de niños con asperger

 

Autora: Marina Ortega Otero

Psicóloga en Ourense, Colegiado nºG3973

En primer lugar cabe destacar el perfil que cumplen estos menores. Se trata de niños con rasgos de espectro autista que se manifiestan sobre todo en las deficiencias del desarrollo de las habilidades sociales.

Además haciendo mención a su pseudónimo de autismo de alto funcionamiento, cabe destacar que, al contrario que en los autismos, el trastorno Asperger no va a tener limitadas sus funciones cognitivas a priori.

Los padres de estos niños se percatan de que algo va mal en el desarrollo de éstos, cuando ya desde bebés, no mantienen la mirada hacia sus semejantes, no prestan atención, no dirigen su mirada hacia los objetos y seguidamente a los adultos para que éstos se los faciliten, son poco expresivos a nivel facial, etc.

Cuando acuden al colegio por primera vez, a menudo que transcurra el tiempo las diferencias se irán haciendo más notables en cuanto al nivel de socialización que adquieren los niños en estas etapas evolutivas.

Los padres y educadores se encontrarán pues, que éstos niños a diferencia del resto prefieren jugar solos, no atenderán temas que no les parezcan interesantes (por este motivo es importante dar un refuerzo escolar cuanto antes, adaptado a sus necesidades), y sobre todo, percibirán en ellos que sus conductas sociales pueden estar ausentes o desmedidas según la ocasión.

En este sentido verán también acrecentada su "testarudez"caracterizada en querer jugar o hacer lo que ellos quieren y cómo ellos deseen.

En sus habilidades sociales a simple vista se observarán conductas sociales inapropiadas al momento, como por ejemplo risas que no proceden para un caso en cuestión, llanto que no se adecua al momento vivido en ese instante, etc.

Lo más importante en estos niños y lo que determinará su desarrollo en un futuro es el tipo de educación y apoyo social y familiar que reciba.

PAUTAS EN EDUCADORES Y FAMILIA

Adecuar la materia a impartir es fundamental, ya que estos niños poseen una intolerancia al aburrimiento que conlleva una falta de atención.

Con lo cual digamos que, por ejemplo al aprender las vocales, podemos hacer la materia más atractiva involucrando al niño con lo expuesto. Puede recortar y pintar las vocales asignándole un sexo y una voz para asociar cada una por separado, lo mismo con los números etc.

Además es sumamente importancia seguir una rutina ya que su aprendizaje y estado de ánimo dependerán en gran medida de la seguridad que obtengan. La rutina aporta esta seguridad, en el sentido de que sepan que lo que van a hacer lo conocen y controlan.

En esta línea una característica muy típica e importante en estos niños es la intolerancia al fracaso. La apreciarán cuando le presenten una tarea desconocida y que no se vea capaz de realizar de manera efectiva. Notarán en este sentido una frustración manifestada en enfado y descenso de la autoestima.

Por esto es importante ir incrementando el nivel de las tareas de manera gradual y evitar en todo caso tareas que se sospeche no harán correctamente.

Este punto es debido a que son niños muy perfeccionistas.

La diferencia entre un buen educador, que adapte sus enseñanzas a este tipo de niños, que sea comprensivo para con el trastorno, y refuerce día a día la autoestima; y un educador inadecuado será muy importante en la educación y desarrollo de éstos ya que, en ocasiones podremos llegar a ver verdaderos genios en la materia que le apasione.

Algunas celebridades, científicos, premios nobel, artistas consagrados, etc fueron diagnosticados de Síndrome de Asperger. El motivo de sus logros es debido a que son personas muy constantes y perfeccionistas en las temáticas que les interesan.

La familia aportará un apoyo emocional y social para reforzar el comportamiento del niño.

Es importante que se adapten al problema ya que, al igual que ocurre en padres de niños autistas, sufren variaciones en el estado de ánimo al no percibir muestras de afecto con normalidad por parte de sus hijos.

Es doloroso decirle a tu hijo que le quieres y ver que ni te mira a los ojos y se pone a hacer otra cosa. Es importante saber que estas cuestiones, aunque no siempre tienen que ocurrir, sí que son habituales en estos niños y los padres tienen que ser conscientes de las limitaciones sociales de sus hijos, ya que es la característica principal que definirá este trastorno.

CONCLUSIONES

Cabe por último aconsejar a los padres a que acepten a su hijo tal y cómo es. Para eso si es necesario soliciten ayuda, ya que será muy importante indirectamente en los hijos.

Aunque carezcan de habilidades sociales no quiere decir que no quieran a sus padres y resto de familia y amigos.

Con esfuerzo y dedicación pueden llegar a tener una etapa adulta en la que muestren sus habilidades sociales cada vez menos forzadas o actuadas.