Vuelta al cole: ¿cómo retomar la rutina después de las vacaciones?

Las vacaciones marcan el comienzo de una etapa y el final de otra. Termina un año escolar, comienza otro, los alumnos estudiarán asignaturas nuevas y el descanso y la playa son sustituidos por los deberes, los exámenes y los madrugones. Sin embargo, como todo en esta vida, las etapas nuevas son más bonitas si las vemos con otros ojos. ¿Qué medidas pueden tomar los padres para conseguir una vuelta al cole más sencilla y alegre que nunca?

10 consejos para que los niños estén contentos por volver a clase

  1. Recordar el lado positivo de la vuelta a clases. Es importante que los padres recuerden la importancia de volver a ver a los compañeros de clase que probablemente no hayan visto desde el último día de clases. También deberán destacar el hecho de que adquirirán muchos conocimientos nuevos durante este año escolar que les serán muy útiles para su futuro profesional. Siempre que los padres hablen sobre la vuelta al cole deberán hacer comentarios positivos y nunca negativos. De esta manera el alumno comprenderá que estudiar es una etapa positiva.
  2. Fomentar la ilusión por comprar los materiales escolares. Si el estudiante necesita cuadernos y lápices nuevos, puede ser divertido que toda la familia salga a comprarlos. También es conveniente que pueda mirar los libros que utilizará a lo largo de este curso académico porque esto generará interés por las clases. Los padres también pueden ayudar al estudiante a preparar la mochila, y otra manera de fomentar la ilusión por esta nueva etapa es pensar en las actividades extraescolares a las que le gustará apuntarse.
  3. Preparar un primer fin de semana inolvidable. El primer fin de semana del comienzo del curso académico debería ser divertido. De esta manera la primera semana escolar pasará rápidamente y el estudiante estará ansioso por disfrutar de dos días entretenidos. Descubrir un restaurante nuevo y pasar todo el sábado en el parque de atracciones son tan sólo dos de las muchas ideas que podréis tener. Además de disfrutar del fin de semana también podréis disfrutar juntos del proceso de planear este fin de semana, pues decidir qué hacer y dónde iréis generará ilusión y expectativas.
  4. Ser un ejemplo a seguir. Al igual que a los niños les cuesta despedirse de las vacaciones y retomar la rutina, los padres también pasan por este proceso cuando deben volver a la oficina. Es importante que el estudiante comprenda que no es el único que debe adaptarse a este cambio, pero que sus padres ven el lado positivo y sienten ilusión por todo lo bueno que aporta la rutina, el esfuerzo y los momentos con los compañeros.
  5. Ser comprensibles. Es completamente normal que la vuelta a clases sea difícil para algunos estudiantes. De hecho, para algunos alumnos será más difícil que para otros. Si sabe que sus padres le van a escuchar y que no le van a juzgar, ni van a criticar el hecho de que realmente no desee volver al colegio, el tiempo de adaptación será menor. Lo habitual es que después de tres o cuatro días el niño ya esté adaptado a la nueva situación.
  6. Reducir la ansiedad. Los padres pueden acompañarle al colegio para que sepa que no está solo en esta etapa y que cuenta con la comprensión y ayuda de sus seres queridos. Este consejo es especialmente importante si el niño va a continuar sus estudios en un colegio nuevo, pues no solamente tendrá que adaptarse a la vuelta a la rutina sino que también tendrá que conocer a profesores y compañeros nuevos, y familiarizarse con un colegio diferente. Estará menos nervioso si días antes del primer día de clases tiene la oportunidad de conocer a sus profesores y de caminar por el colegio. Sus padres pueden acompañarle y podrá descubrir dónde están los baños, la cafetería y sus clases.
  7. Ser puntuales. Si los padres le recogen a la salida del colegio, es importante que estén allí cuando el niño salga de clases para evitar que tenga que esperarles.
  8. Tener una buena rutina. Durante las vacaciones lo último que deseará un niño es madrugar. Tampoco querrá estudiar, pero estos dos hábitos son imprescindibles durante el año escolar y es importante que no los pierda durante las vacaciones porque de lo contrario le costará más acostumbrarse a la vuelta a clases. Si durante un mes entero el niño se despierta tarde y no estudia ni lee, y de un día para otro debe retomar estos dos hábitos, no serán fáciles ni el primer día de clases, ni el segundo, ni el tercero.
  9. Conversar, pero de verdad. Muchos padres cometen el error de preguntar, simplemente, “¿qué tal ha ido el primer día de clases?” Para evitar este error, el padre puede preguntarle qué ha aprendido hoy en su clase de matemáticas, qué deberes le han asignado hoy, si hay niños nuevos en su clase, qué sucede en la vida de los protagonistas de los libros que le han mandado leer, quién es su profesor favorito y por qué. Son preguntas que no recibirán por respuesta un simple 'sí' o 'no', y que demostrarán al estudiante que sus padres están muy interesados en saber cómo le va en clase y qué está aprendiendo. Si los padres dan mucha importancia al colegio, será mucho más fácil para el estudiante interesarse por las clases y desear sacar buenas notas.
  10. Preparar un desayuno muy nutritivo y delicioso. Un Petit Suisse, un donut bañado en chocolate, una palmera de chocolate, macedonia de frutas, fresas con nata, sus cereales favoritos... A todos nos anima comenzar el día con un desayuno riquísimo, y no solamente a los más pequeños de la casa. El primer día de clases es especial, y los padres pueden conseguir que este día empiece bien desde que el niño se despierte.