Contención (Descarga) Emocional

La Intervención Psicológica: normativas

Autor: Juan Ramón Morán

  • Aceptar el derecho de toda persona a tener sus propios sentimientos.
  • Aceptar las limitaciones de la persona afectada como reales.
  • Evaluar la capacidad de la persona afectada tan exacta y rápidamente como sea posible.
  • Aceptar sus limitaciones al ayudar a otras personas.

TALLERES DE CONTENCIÓN (DESCARGA) EMOCIONAL: intervención en crisis post desastre, tendiente a recuperar la estabilidad emocional. una experiencia después del terremoto en Manabí

Los talleres de descarga emocional son un procedimiento de intervención psicoterapéutica que aplicamos a sujetos emocionalmente impactados ante el evento altamente estresor que fue el desastre a consecuencia del terremoto del 16-A, con la finalidad que recuperen su equilibrio psicofisiológico, aliviar el estrés, incremento de recursos personales, procesar el trauma, elaborar y gestionar el duelo y prevenir desajustes posteriores;  mediante sesiones breves de hasta hora y media de duración, con grupos de ente 5 y 15 personas, donde se propicia la verbalización del sufrimiento (técnica narrativa)  y la expresión comportamental de las emociones en sus diferentes ámbitos de manifestación.

La realización del taller consta de cuatro etapas o momentos de intervención psicosocial:

Inicio y Sensibilización. Se da la bienvenida al grupo, se realiza la presentación y se predispone emocionalmente (sensibilización) para la contención “descarga”.

Encuadre. Se fijan las normas elementales de trabajo y se obtiene el consenso del grupo para su cumplimiento.

Intervención. El terapeuta propicia el relato de la experiencia, escucha terapéutica, se motiva a la expresión de ideas sentimientos y emociones.

Cierre. La sesión concluye con un ejercicio de relajación y se pide a los participantes que expresen su nivel de satisfacción y se despide al grupo. 

La intervención consistía en responder a las necesidades que nos planteaban primero desde nuestras universidad, las unidades académicas y luego y/o paralelo la que demandaban ciertos sectores de la comunidad de influencia nuestra.

Con nuestros docentes y personal administrativo lo realizábamos en pequeños grupos, en la propia unidad académica, comenzando con una acción de sensibilización y luego pasábamos a individualizar mediante la técnica narrativa, lo cual permitía exteriorizar la respuesta emocional ante el evento y como se sentían en esos momentos.

La primera acción tenía como meta predisponer emocionalmente con la finalidad que pudieran liberarse de prejuicios, vergüenzas o represiones, que muchas veces nos lleva a “guardar” nuestros estados emocionales, mismos que posteriormente nos termina afectando en otras áreas de nuestro organismo.

Luego pasamos –a medida que se iban integrado- nuestros estudiantes, atenderlo a ellos en grupos con tamaños diversos, desde pequeños hasta población de 200 estudiantes, con quienes la técnica empleada era diferente: comenzábamos con una actividad de sensibilización, pasábamos a Psicoeducación y culminábamos con solicitar testimonios y concluíamos con estrategias de afrontamiento.

Durante esta etapa o momento las personas expresaban aquello –que en algunos casos- no habían podido aún hacerlo y que los tenia interiorizado, lo cual a algunos los cargaba con tensión, preocupación, estresado, con sentimiento de culpa, con aprehensión y no le permitía una concentración adecuada y más aún le impedía integrarse plenamente a la institución, motivo por el cual el nivel de ausentismo era bien considerable, precisamente esto motivo a que las autoridades de la universidad solicitaran a nuestra unidad académica la implementación de estrategias para lograr la reinsertarían plena del personal.