Las convicciones de Erich Fromm

 

Capítulo 2 - Biografía

Erich Pinchas Fromm nació en Francfort del Meno, Alemania, el 23 de marzo de 1900 en el seno de una familia judía ortodoxa que contaba entre sus antepasados a varias generaciones de rabinos.

Fue educado en un ambiente que él mismo definió de la siguiente manera: “Mi hogar estaba en verdad en el mundo preburgués…Y, bien visto, lo mismo me sucede hasta el día de hoy, es decir como un extraño en un mundo cuya meta es en lo posible ganar mucho dinero, justamente esto lo siento más bien como una perversión”.(1)  

Fue hijo único, nació cuando sus progenitores llevaban un año de casados, su padre se llamaba Neftalí  Fromm y su madre Rosa Krause, ambos provenían de familias rabínicas.

No conoció a su bisabuelo que fue famoso por ser el “rabí de Würzburg”, Seligmann Bär Bamberger que vivió entre 1807 y 1878, ni a su abuelo Seligmann  Pinchas Fromm (1821-1898) pero ellos fueron representantes de esa tradición judía con la que Erich se identificó. (2)

Relataba con orgullo que su bisabuelo que era un pequeño comerciante pasaba el día en el negocio estudiando el Talmud, cada vez que un cliente ingresaba al local se molestaba porque debía interrumpir la lectura. Las cuestiones espirituales debían primar por sobre las materiales, esta enseñanza lo marcará hasta el final de sus días.  

En cambio cuestionó retrospectivamente la decisión de su abuelo el Dr. Seligmann Fromm que en 1875 renunció a su cargo de Rabino del Condado de Bad Homburg von der Höhe para mudarse a Francfort del Meno como maestro y rabino de la casa particular del Barón Willi Carl von Rothschild por razones económicas, de igual manera  tuvo roces con su padre que era bodeguero y comerciante de vinos y pasaba su vida como hombre de negocios, mientras él dedicaba gran arte de su tiempo al estudio de los libros sagrados del judaísmo. (3)

Así contaba Fromm su compromiso religioso: “Me eduqué en el seno de una religiosa familia judía, y las páginas del Antiguo Testamento me conmovían y estimulaban más que cualquier otra cosa a la cual estuve expuesto.” (4)

Todos los hijos de su bisabuelo, excepto el último, fueron rabinos y sus hijas se casaron con rabinos, lo contrario sucedió con su abuelo Seligmann que había sido  alumno del  “rabí de Würzburg” y se había casado con una de sus hijas.   

El padre de Erich en 1925 fue elegido miembro de la municipalidad de la Confederación Prusiana de Comunidades Judías mostrando su interés por participar de las actividades de la colectividad judía, también fue integrante del Partido Conservador e integró la Logia Hermann Cohen de la que fue fundador en 1919 y presidente en los años 1924 y 1925. (5) 

Una de las grandes decepciones de Erich en su adolescencia fue comprobar el comportamiento generalizado cuando se inició la Primera Guerra Mundial. No sólo lo afectó la muerte que tocó a primos y tíos,  y la destrucción circundante, sino que también se sintió conmovido al comprobar que gente imbuida de un espíritu pacifista pasó, en muy poco tiempo, a embarcarse en el carro guerrero de los gobernantes. A partir de ese momento sería uno de los objetivos de su vida, llegar de determinar cuáles son los mecanismos que producen que las autoridades puedan convencer a millones de la necesidad de ingresar en una guerra que difícilmente  traiga algún beneficio para la mayoría de la población. (6)

De esta manera al finalizar la guerra era un joven preocupado por conocer las razones que hacían posible los enfrentamientos armados y por comprender esas conductas irracionales de los seres humanos que desembocaban en conflictos catastróficos, paralelamente se volvió muy desconfiado de las declaraciones oficiales y comenzó a tener una actitud  crítica sobre casi todo, a no dar nada por sabido, estas condiciones lo fueron llevando paulatinamente a acercarse a las ideas de Freud y Marx, al primero para encontrar respuestas a los fenómenos individuales y al otro para los sociales. (7)    

Al concluir los estudios secundarios había planificado radicarse en Lituania para concurrir a una escuela superior para el estudio del Talmud, pero la enérgica reacción contraria del padre lo hizo desistir. (8)

Cursó el bachillerato en Francfort donde aprendió inglés, latín y francés,  lo concluyó en 1918, a continuación comenzó a estudiar Derecho en su ciudad natal pero lo abandonó al poco tiempo para trasladarse a Heilderberg a estudiar sociología.
En esa ciudad Max Weber le había dado jerarquía a la sociología, Fromm nunca lo conoció porque murió en 1920 pero estudió con su hermano Alfred Weber, se recibió en 1922. (9)

Su primer instructor en el conocimiento del judaísmo fue el Dr. Jacob Horovitz (1873-1939), luego fue un tío abuelo por parte de madre Ludwig Krause quién le dio clases sobre el Talmud, pero el más notorio de sus maestros fue el rabino de Bohemia,  Antón Nóbel, quién vivió entre 1871 y 1922. (10)

Nóbel era discípulo de Hermann Cohen, éste fue profesor de filosofía en Marburgo, aunque no tuvo participación directa en la vida social y política de la comunidad judía se identificaba con el pensamiento humanista del judaísmo religioso. Cohen a diferencia de Nóbel y Fromm, que en su juventud militó en el sionismo,  no comulgaba con las ideas del nacionalismo judío y el sionismo. Cohen murió el 4 de abril de 1918.

En 1919 Fromm participó en la creación de la Asociación para la cultura del Pueblo Judío de Francfort del Meno y concurría a las conferencias que dictaba su maestro Nóbel. Este murió en 1922 y Fromm se sintió un tanto perdido, desde 1919 se había mudado a Heidelberg, allí conoció al rabino Rabinkow que tuvo una considerable influencia en su vida. (11) 

Mientras Nóbel unía la tradición judía con la ideas de la Ilustración, Rabinkow combinaba el estudio tradicional del Talmud con la cultura moderna, pero se identificaba con la protesta que encarnaba la “intelligentzia” radical rusa. Armonizaba su postura revolucionaria con su religiosidad.(12)

Así se expresaba Fromm al referirse a su maestro: “Fui alumno de Ravinkow durante cinco o seis años y, si no recuerdo mal, lo visitaba casi cada día. La mayor parte del tiempo estudiábamos el Talmud. Cuando no, estudiábamos los escritos filosóficos de Maimónides, el libro de Tanja, de Schneur Salman o Historia judía, de Weiss, o discutíamos problemas sociológicos. Se interesó mucho por mi doctorado, para cuya finalización me fue de gran ayuda. Rabinkow influyó en mi vida más que cualquier otra persona”.(13)

La tesis doctoral de Fromm en 1922 trató sobre La Ley Judía a la que consideraba esencial para mantener unido al pueblo judío a lo largo de los años a pesar de las dificultades. El respeto de esas reglas y la continuidad de la praxis hicieron que ese pueblo pudiera mantener la cohesión social. Más adelante Fromm llamó carácter social a esas características comunes de un pueblo o una clase social, pero esas normas no eran una abstracción, correspondían a una práctica de vida y a unas relaciones sociales que le permitieron al pueblo judío mantener una determinada característica común aún cuando fuera sojuzgado por otros pueblos. (14)       

Lo notable en Fromm, es que a pesar de haber abandonado la práctica de la religión nunca dejó de rescatar las enseñanzas de sus maestros. Es más, siempre reconoció entre una de sus mayores influencias la de los profetas del Antiguo Testamento. Cuando en 1966, es decir 40 años después de haber dejado la práctica religiosa escribió el libro “Y seréis como dioses”, seguía vivo el espíritu de aquellos maestros judíos que lo guiaron en su vida, Fromm ya no creía en la existencia de Dios, pero nunca desconoció la importancia de la vida espiritual para el desarrollo de los individuos y las sociedades.

Su concepción con respecto al tema de la religiosidad se puede verificar en este párrafo: “Puesto que he hablado del amor a Dios, quiero aclarar que, personalmente, no pienso en función de un concepto teísta, y que, en mi opinión, el concepto de Dios es sólo un concepto históricamente condicionado en el que el Hombre ha expresado su experiencia de sus poderes superiores, su anhelo de verdad y de unidad en determinado período histórico. Pero creo también que las consecuencias de un monoteísmo estricto y la preocupación fundamental no teísta por la realidad espiritual son dos puntos de vista que, aunque diferentes, no se contradicen necesariamente”. (15)

Según contó él mismo su acercamiento a la psicología se produjo a raíz de un acontecimiento que le ocurrió a una joven de 25 años amiga de la familia, por la cual se sentía atraído, esta chica tenía una relación extremadamente dependiente del padre a tal punto que cuando su padre falleció, al poco tiempo ella se suicidó, esto conmovió a Fromm de tal manera que se sintió inclinado a buscar respuestas a ciertos comportamientos humanos. (16)        

Frieda Reichman dirigía en centro terapéutico donde se practicaba el psicoanálisis freudiano en la ciudad de Hielderberg, había sido fundado en 1924, allí llegó Fromm para iniciarse en la práctica psicoanalítica, de esa manera su pensamiento sociológico adquirirá  un componente psicológico, concurría asiduamente acompañado de Ernst Simon y también Leo Löwenthal, todos los que llegaban debían someterse a sesiones de psicoanálisis. Quienes concurrían eran de ascendencia judía por eso lo denominaban, según Löwenthal, “especie de  pensionado de hotel judeo- psicoanalítico”, en la casa se seguían leyes de alimentación judías, los analizados conformaban una especie de comunidad.

Su primera analista fue Frieda Reichmann hasta que entabló una relación sentimental con ella por lo que debió cambiar de terapeuta, continuando con Karl Landauer en Francfort, éste había pertenecido a la Asociación Psicoanalítica de Viena, en tanto que en Munich visitaba a Wilhem Wittemberg y en Berlín se analizó con Hans Sachs, uno de los colaboradores más cercanos de Freud.

El 16 de junio de 1926 se casó con quién lo había introducido en el psicoanálisis, Frieda Reichmanm, ambos terminaron por abandonar la práctica religiosa. Fromm ya se había alejado del sionismo pues consideraba que el nacionalismo judío  era incompatible con la interpretación humanista de las enseñanzas universalistas de Cohen y Rabinkow. Fromm nunca sintió simpatía por el Estado de Israel, defendió el derecho de los árabes, y llamó la atención sobre ciertas actitudes terroristas de algunos destacados políticos israelíes. (17)      

Frieda y Erich se separaron en 1930-1931 pero recién se divorciaron en 1940, no obstante siguieron siendo amigos por el resto de sus vidas.         

Fromm concluyó su formación psicoanalítica en el Instituto de Berlín en los años 1929 y 1930, donde presentó varias ponencias científicas. Berlín competía con Viena por ser los dos polos de atracción de aquellos interesados por el psicoanálisis. Luego de concluir su formación abrió su propio consultorio en el nuevo edificio del Instituto de Berlín. (18)               

Alrededor de 1930 se convirtió en miembro extraordinario de la Sociedad Psicoanalítica Alemana condición que perdió en 1934 al ser excluido por judío, no obstante permaneció como miembro de la Asociación Psicoanalítica Internacional hasta que un día descubrió que ya no figuraba en la nómina de afiliados. Por esta época era un creyente de la teoría de las pulsiones de Freud al considerar que las manifestaciones vitales del hombre estaban condicionadas y determinadas por esas pulsiones, con gran preponderancia de aquellas vinculadas al sexo.  

Durante 1929 participó en la creación del Instituto Psicoanalítico de Francfort, entidad que comulgaba con la ortodoxia freudiana, en los actos de inauguración el 16 de febrero los docentes presentaron sus ponencias. Kart Landauer disertó sobre psicoanálisis y medicina, Frieda Fromm- Reichmann se refirió a las teorías psicoanalíticas de las pulsiones, Heinrich Meng lo hizo con una introducción al psicoanálisis  y Erich Fromm desarrolló el tema de la relación del psicoanálisis y la sociología. (19)

Más o menos en esta época Fromm se contactó con el Instituto de Investigación Social de Francfort que era presidido por Max Horkheimer, formaban parte de la institución Herbert Marcuse, Walter Benjamín, Leo Löwenthal, y más adelante se incorporó Theodor Adorno, todos estos destacados intelectuales influidos por el marxismo, pero no por el stalinismo, conformaron lo que luego se conoció como la “Escuela de Francfort”.

Fueron estos intelectuales quienes lo acercaron a las ideas marxistas pero seguramente no debieron esforzarse mucho para entusiasmarlo ya que sin demasiado esfuerzo las vinculó a su ideario anterior, pues encontró en el pensamiento de Marx ese ideal de vida que no se estructuraba en base a la obtención de dinero.   

Tanto para Marx como para muchos de sus maestros judíos la meta del desarrollo humano no debe ser el sometimiento del individuo a las exigencias económicas y sociales, sino que debe centrarse en el desarrollo de todas las potencialidades humanas, pero también había aprendido y con Marx lo confirmaba, que el hombre no debía necesariamente seguir a la manada, muchas veces era necesario ir en contra de lo que se denominaba sentido común para reafirmar la individualidad y encontrar la verdad. (20)

Fue en el Instituto de Investigación Social donde realizó la investigación en 1931 que lo llevó a escribir más adelante el libro “El miedo a la libertad” que se conoció en 1941. La publicación de la investigación realizada por Fromm y un equipo de trabajo se fue postergando primero por la emigración del Instituto y luego por las discrepancias entre Fromm y los otros integrantes.  (21)

En 1931 Fromm enfermó de tuberculosis y debió viajar a Davos para recuperarse, allí permaneció por un año.

En los convulsionados días en que el nazismo se preparaba para llegar al poder, el Instituto debió emigrar, Horkheimer trasladó el dinero y la biblioteca a Ginebra donde permaneció hasta 1934, este año se mudó a la Universidad de Columbia en Nueva York.      

Georg Groddeck era amigo de Frieda Reichmann y también entabló amistad con Fromm, era médico y psicoanalista, y se convirtió en consejero de la pareja, fue uno de los primeros en influir para que Frieda y Erich tomaran distancia de la ortodoxia freudiana.  Su crítica al psicoanálisis freudiano en tanto teoría orientada por el sistema patriarcal estuvo influida por Groddeck. (22) 

Otra persona que fue determinante para el alejamiento definitivo de la ortodoxia fue el psiquiatra Harry Stack Sullivan (1892 -1949) que también era conocido de ambos y cuyas teorías causaron gran impresión en la pareja. Sullivan consideraba que la conversación de hombre a hombre, entre el paciente y el analista, la preocupación por los problemas cotidianos y sobre todo la entrega y la calidez emocional  eran muy importantes para estimular en el esquizofrénico aquello que le permitiera tomar contacto con el mundo exterior, este destacado psiquiatra obtuvo éxitos espectaculares con su técnica terapéutica.

Sullivan creó la Escuela de Psiquiatría de Washington que se convirtió en un centro de los puntos de vistas teóricos y prácticos de avanzada, con la ayuda de la Fundación Psiquiátrica William Alanson White pudo editar la revista Psychiatry a partir de 1938 en la que Fromm publicó sus primeros artículos en inglés. (23)

Una tercera influencia para alejar aún más a Fromm de la teoría de Freud fue su relación con Karen Horney, desde los años 30 mantenía contacto con ella, primero entablaron una amistad que fue transformándose en una relación sentimental,  fue a raíz de una invitación  suya para dar una conferencia en Chicago que dejó Alemania para no volver hasta muchos años después, en razón de la llegada de los nazis al poder.     

El 29 de diciembre de 1933 cuando falleció su padre se encontraba en los Estados Unidos y se desconoce si regresó a Alemania para el funeral, en 1941 logró hacer emigrar a su madre a Inglaterra quién falleció a los 83 años en Nueva York el 26 de febrero de 1959. (24)   

Fromm mantuvo silencio sobre el padecimiento de su familia durante el Holocausto, por lo que relata Rainer Funk pudimos saber que su familia paterna por ser reducida pudo escapar del exterminio, pero no así la rama materna, los Krause eran numerosos y les resultó imposible eludir la saña asesina de los nazis. De los cinco hermanos de su madre dos murieron, una de las tres primas de su madre se suicidó, a otra la mataron en un campo de concentración. En el legado de Fromm se encontró documentación que mostraba que prestó toda la ayuda que le fue posible para ayudar a sus familiares que permanecieron en la Alemania nazi. (25)

En 1934 se muda de Chicago a Nueva York donde abrirá su propio consultorio, aquí también se reencontrará con sus compañeros del Instituto de Investigación Social, la mayoría de los cuales ya habían emigrado de Alemania que se había convertido en un lugar muy peligroso para judíos y para aquellos con ideas de izquierda, entre tantos otros. Se encontrará con Horkheimer, Löwenthal , Marcuse y Wittfogel.(26)

El 18 de de diciembre de 1936 le escribe a Witffogel que se encontraba en China: ”He dado forma a mi discrepancia básica con Freud. El núcleo de esta discrepancia es el intento de mostrar que los instintos que motivan el comportamiento social no son, como Freud supone, sublimación de los instintos sexuales, sino producto del proceso social  o, mejor dicho, reacciones del ser humano a determinadas constelaciones bajo las que tiene que satisfacer sus instintos. Unos instintos fundamentalmente diferentes a factores naturales como el hambre, la sed o la sexualidad. Mientras estos últimos son comunes a hombre y animales, aquellos son productos específicamente humanos y no pueden explicarse desde la biología, sino desde la praxis vital determinada por la sociedad”.

Esta posición heterodoxa de Fromm provocó un rechazo unánime entre los miembros del Instituto al punto que se negaron a publicar un artículo donde especificaba esas diferencias con la teoría psicoanalítica freudiana. (27)

La postura de Fromm desembocó en su renuncia al Instituto, las diferencias se ahondaron con el ingreso de Theodor Adorno con quién polemizó en Nueva York.

Al alejarse en 1938 su investigación sobre los trabajadores alemanes quedó sin publicar, recién en 1980 se conocieron algunas de las respuestas que los obreros y empleados  brindaron a Fromm y su equipo en 1931. Estos formularios aún estaban en poder de Fromm y se publicaron por la decisión de Wolfgang Bonss. 

En 1942 Horkheimer, el presidente del Instituto de Investigación Social, decía: “La psicología sin la libido, en cierto modo no es psicología…” “La psicología en sentido propio es siempre psicología del individuo”.

De esa manera atacaba dos principios que Fromm comenzó a sostener, por un lado que los impulsos sexuales no eran los únicos, ni tal vez los más importantes que determinaban la conducta del hombre, y por otro lado, su insistencia basada en las ideas de Marx que privilegiaba las condiciones económico sociales  y su influencia en la vida de los individuos. Horkheimer de alguna manera negaba las posibilidades de la  psicología social que era donde se sustentaba Fromm para desentrañar los vericuetos de la realidad individual y social.

Luego del alejamiento de Fromm del Instituto se produjeron nuevos encontronazos, el primer ataque que recibió provino de su mayor rival interno que era Adorno, el 26 de abril de 1946 en una conferencia en Los Angeles cuestionó lo que él llamaba el “revisionismo” de Fromm y Karen Horney.

Un segundo enfrentamiento fue varios años después en 1955 y 1956, cuando Marcuse  que también lo acusaba de “revisionista” afirmaba que  al abandonar la teoría de las pulsiones de Freud perdía sus posibilidades de crítica social, dado que aquél le asignaba un papel fundamental a la sexualidad. Decía Marcuse que:  “…la teoría freudiana no sólo es correcta psicológicamente sino es una teoría radical en su crítica explícita e implícita a la sociedad”. Otra afirmación de Marcuse indicaba que la teoría  de Fromm era filosóficamente idealista, que constituía de hecho una adaptación a la actual sociedad alienada, y que no llegaba a desarrollar una crítica a la sociedad capitalista. Para Fromm el punto de vista de Marcuse era “un ejemplo de nihilismo humano disfrazado de radicalismo”.

En la relación entre Marcuse y Fromm se mezclaban la discrepancia y el respeto. Según éste, Marcuse pretendía que el hombre volviera a ser niño, no obstante tenía en su biblioteca varios libros de él,  a pesar de esto cuando Marcuse le pidió una reseña crítica sobre su libro editado en 1964 “El hombre unidimensional”, Fromm se negó.

Más allá de sus disputas durante la década del 60 y 70 cuando los estudiantes se rebelaron en varias partes del mundo, ambos adquirieron notoriedad entre los críticos de la sociedad, Fromm se convirtió en una influencia para los estudiantes en los Estados Unidos en tanto que Marcuse lo fue para los europeos. (28)  

Desde mucho antes de la ruptura con el Instituto mantenía una estrecha relación con Karen Horney (1885-1952) que era una de las figuras más influyentes de la tendencia que los freudianos llamaban el revisionismo por apartarse de las enseñanzas del creador del psicoanálisis. Horney y Fromm ejercieron una influencia mutua.   

Cuando el 29 de abril de 1941 en una reunión de la Sociedad Psicológica de Nueva York se le impidió a Horney ejercer sus cargos de analista y docente, ella abandonó la reunión recibiendo la solidaridad de Clara Thompson, Bernard Robbins, Harmon Ephron y Sara Kelman, quienes también abandonaron la reunión y la Sociedad.

Estos cinco formaron la “Asociación para el progreso del Psicoanálisis”, desde la Sociedad Psicológica de Washington-Baltimore se les unió Silverberg quién fue designado presidente, en tanto que Sullivan fue nombrado miembro honorario.
Con el apoyo del Colegio Médico de Nueva York este grupo liderado por Karen Horney fundó en junio de 1941 el Instituto Norteamericano de Psicoanálisis como entidad para formar a los nuevos psicoanalistas. Fromm colaboró en el nacimiento de la nueva asociación, pero por no ser médico sólo se le permitía ser miembro honorario, por lo cual rechazó la invitación, solo aceptaba ingresar como miembro pleno lo que ocurrió en noviembre de 1941. (29)       

Pero las diferencias no concluyeron ahí, cuando en 1943 un grupo de estudiantes solicitó  a la Facultad que se le permitiera a Fromm dar un seminario “técnico”, el Consejo rechazó la moción argumentando que no era médico. Fromm amenazó con renunciar si no se le permitía dar el seminario, la respuesta consistió en que se le retiraron los permisos concedidos en 1941 para dictar clases. Clara Thompson que era la presidente el Instituto defendió la posición de Fromm, no obstante, no pudo cambiar el dictamen.

Según relata Rainer Funk todo este incidente fue producto de un problema personal que enemistó a Horney con Fromm, poco después de su retiro lo siguieron Clara Thompson, y Harry Stack Sullivan. Un año después también se alejaron algunos de los fundadores como Silverbeg, Robbins y Ephron, hasta la hija de Horney, Marianne terminó por retirarse.

Algunos de los que abandonaron el Instituto conformaron la filial neoyorquina de la Escuela de Psiquiatría de Washington que había creado Sullivan en 1936, entre los fundadores se encontraba el mismo Sullivan, Clara Thompson, Fromm, Frieda Reichmann  y David y Janet Rioch. En 1946 esta filial es bautizada como Instituto William Alanson White de Psiquiatría, Psicoanálisis y Psicología.

Desde 1946 a 1950 Fromm estuvo a cargo de la formación y presidió el cuerpo docente, incluso después de radicarse en México regresaba todos los años a dar conferencias y seminarios en el Instituto con sede en Nueva York. (30)              

El 24 de julio 1944 se casó por segunda vez luego de haber obtenido la ciudadanía norteamericana, su esposa se llamaba Henny Gurland quién también había tenido un matrimonio anterior, Schônstâdt era su apellido de soltera, nació y creció en Mannheim, Alemania. Era judía y con ideas de izquierda por lo que debió abandonar apresuradamente su país junto a su esposo y su hijo Joseph  viviendo en Francia hasta la invasión nazi en 1940, su esposo fue confinado en París y ella decidió huir junto a su hijo que tenía 17 años, en Marsella se encontró con Walter Benjamín e intentaron viajar juntos rumbo a los Estados Unidos pasando previamente por España y Portugal, que contaban con gobiernos que simpatizaban con los nazis.

Las autoridades españolas intentaron devolverlos a Francia, ese mismo día el 26 de septiembre de 1940 Benjamín se suicidó con una sobredosis de morfina, optando por la muerte antes que caer en manos de los nazis. Henny arregló el entierro de Benjamín y luego logró llegar a Lisboa desde donde, ella y su hijo, viajaron a Nueva York, ahí conoció a Fromm.

Henny tenía muchos problemas de salud, algunos fueron producto de su odisea para escapar de los nazis y sus aliados, tenía heridas en la espina dorsal y artritis reumática. El consejo de un médico hizo que el matrimonio buscara alivio en las fuentes termales de México, a raíz de lo cual Fromm se instaló en ese país por espacio de 25 años, incluso permaneció varios años después de la muerte de Henny en 1952.            

Aún después del trasladado a México no abandonó sus actividades en Nueva York donde cumplía funciones docentes en el Instituto Alan White, también daba clases en otras universidades, en el invierno de 1949 a 1950 dictó una serie de conferencias sobre religión en la Universidad de Yale que fueron editadas en un libro que se llamó “Psicoanálisis y Religión”. También fue profesor de la Universidad Estatal de Michigan desde 1962. (31)  

Definió a México como un país moderno, agregando: “Pero en el que sigue viva una antigua cultura tradicional, una cultura en el que el hombre puede permitirse todavía ser “perezoso”, porque es capaz de gozar de la vida; una cultura en la que el carpintero goza todavía de hacer una buena silla, y no se pone sólo a producirla con rapidez y ansia de beneficio; una cultura en la que todavía hay campesinos que, en vez de más dinero, quieren más tiempo libre”. (32)    

Si bien queda claro del texto su respeto hacia la forma de vida de los mexicanos, aclaremos aún cuando no haga falta, que la “pereza” de la que habla en contraposición a la “urgencia” de la vida moderna, es un elogio a una manera de vivir donde no se corre tras el dinero o el poder, sino simplemente se intenta disfrutar de la vida y hacer uso de la creatividad  con que el hombre fue dotado pero que en un modo de vivir utilitario se la restringe al mínimo.

Un grupo conformado por Aniceto Aramoni, Arturo Higareda, Armando Hinojosa y Jorge Derbez conjuntamente con su profesor de psiquiatría Raúl González Enríquez organizaron un curso de dos años, pero al enterarse de la llegada de Fromm a México, hacia fines de 1950, se reúnen con él y lo convocan a participar dando un seminario. De este grupo surge la idea de desarrollar un curso que permitiera la formación de los nuevos psicoanalistas. 

En este proyecto además de los mencionados anteriormente, formaron parte Alfonso Millán, Guillermo Dávila, Abraham Fortes, José F. Díaz, Ramón de la Fuente, Francisco Garza, Jorge Silva, Jorge Velásquez, a partir de 1951 Fromm fue nombrado profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México, este curso duró hasta 1956, una vez recibida la primera promoción fundaron la Sociedad Mexicana de Psicoanálisis. (33)           

Al llegar a México en 1950 se estableció en el Distrito Federal, para mudarse en 1956 a Cuernavaca, Fromm había encarado esta mudanza por los problemas de salud de su esposa, pero también le permitió tomar distancia de la sociedad norteamericana, contaminada por el maccarthysmo, para poder analizarla con mayor objetividad, paralelamente fue desarrollando sus propias propuestas tendientes a  buscar soluciones a los problemas de la sociedad industrializada, en 1955 publicó “Psicoanálisis de la sociedad contemporánea” donde plasmaba todas esas ideas que había desarrollado desde su arribo al país latinoamericano. (34)

Además del libro mencionado también desplegará sus ideas políticas sobre la necesidad de delinear una sociedad futura con mayor grado de libertad y justicia en el libro escrito para la campaña electoral de McCarthy en 1968 “La Revolución de la esperanza” y en “Tener o ser” de  1976. (35) 

Luego del fallecimiento de su segunda esposa conoció Annis Freeman nacida en Alabama con la que casaron el 18 de diciembre de 1953.

Como señalamos,  siempre mantuvo su contacto con los Estados Unidos, incluso en determinadas etapas de su vida desarrolló actividad política en ese país, a finales de la década del 50 se afilió al Partido Socialista de los Estados Unidos pero no tardó en desilusionarse al comprobar la tibieza de sus posiciones.

Su ingreso al Partido Socialista se produjo poco después de la edición de su libro “Psicoanálisis en la Sociedad Contemporánea” del que tomó algunas de las propuestas efectuadas ahí para trabajar hacia 1960 en la elaboración de un nuevo programa partidario, su proyecto en principio fue aprobado por la dirección y enviado a sus afiliados, pero al poco tiempo levantó muchas resistencias, Fromm se percató en esas circunstancias que no era su partido optando por desafiliarse. (36) 

En cambio  sí se sintió plenamente identificado y apoyó con fervor la candidatura presidencial  en 1968 del candidato demócrata Eugene McCarthy con una línea muy progresista para ese país y que había prometido concluir con la guerra de Vietnam, así fue como resultó derrotado por Nixon. Advirtamos que no debe confundirse a este candidato con el nefasto senador republicano Joseph McCarthy creador de lo que se conoció como maccarthysmo,  política de persecución de artistas, escritores y demás ciudadanos bajo la falsa sospecha de simpatías con las ideas de izquierda. En el marco de esa campaña electoral publicó el libro “La revolución de la esperanza”. Su compromiso le costó caro, debió suspender su participación por un infarto que lo obligó a una larga convalecencia. (37)  

Entre las múltiples actividades que desplegó en México cumplió una que significó la difusión del pensamiento psicoanalítico en castellano, comenzando a publicar la serie conocida como Biblioteca de Psicología en la editorial Fondo de Cultura Económica, a partir de 1956 se publicaron 72 títulos, el primero de los cuales fue el libro de Fromm “Psicoanálisis en la Sociedad Contemporánea”, más adelante en 1965 fundó la “Revista de Psicoanálisis, Psiquiatría y Psicología”. (38)   

En 1957 brindó junto a Daisetz T. Suzuki un seminario en México sobre Budismo Zen y Psicoanálisis, a raíz de este encuentro en 1960 ambos publicaron un libro donde difundieron aspectos del seminario.

A partir de 1960 consiguió que se incorporaran en los planes de estudios para la formación de psicoanalistas en la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) aquellos proyectos que Fromm y sus compañeros mexicanos habían delineado en la Sociedad Mexicana de Psicoanálisis de esta manera esta institución comenzaba a trabajar asociada con la facultad.

El nuevo plan de estudio llevaba la marca de Fromm, era de cuatro años dedicando los dos primeros años y medio a la teoría, en tanto que el último año y medio incluía el trabajo clínico. En el plano teórico se comenzaba con Freud, luego se dictaban dos cursos paralelos, uno dedicado a lo que se denominaba “psicoanálisis humanista” que incluía las ideas de Fromm y en el otro se estudiaban a otros autores como Jung, Adler, Rank, Ferenczy, Horney, Sullivan, Rado y otros. También se dictaba un curso de filosofía que comenzaba estudiando a Aristóteles y Spinoza y continuaba con Hegel, Marx, Kierkegaard, Heidegger y Sartre.      

Cuando más tiempo pasó en México más se fue interiorizando de lo que ocurría en ese país, en la Facultad de Medicina dictaba un curso dentro de la carrera para psicoanalistas sobre los hechos sociopsicológicos de la cultura mexicana. Alrededor de 1957 comenzó a realizar un estudio junto a sus alumnos sobre el campesinado de ese país, en 1959 se incorporó Michael Maccoby a la investigación, ese trabajo se dio a conocer en 1970 en un libro titulado: “Sociopsicoanálisis del campesinado mexicano”. 

Con su crecimiento la Sociedad Psicoanalítica Mexicana pudo adquirir su propio edificio donde se centralizó el desarrollo educativo de los nuevos profesionales del psicoanálisis, también brindaban la posibilidad de analizarse a aquellos sectores de bajo recursos que no pudieran afrontar los gastos de aranceles, los miembros de la Sociedad buscaban diferenciarse del psicoanálisis en otros países principalmente en los Estados Unidos donde aquellos sin recursos no tenían posibilidades de acceder a esa terapia. En 1962 la Sociedad Psicoanalítica Mexicana adhirió a la Federación Internacional de Sociedades Psicoanalíticas entidad que realizó sus reuniones en Ámsterdam en 1962, Zurich 1964, México 1969, Nueva York 1972 y Berlín 1977. 

El Tercer Encuentro se realizó en México con la concurrencia de 400 participantes, fue presidido por Fromm pero no pudo leer el discurso de inauguración porque en ese momento se encontraba en Suiza para reponerse de un infarto. Ya en 1967 había comenzado a delegar muchas de sus tareas en sus discípulos y alumnos para dedicar más tiempo a la investigación y a dejar expresado en el papel su pensamiento. Desde 1968 estuvo abocado a estudiar el tema de la destructividad que plasmó en 1973 en su libro “Anatomía de la destructividad humana”. (39)

Fromm fue una persona metódica, seguramente sus conocimientos del budismo zen al que adhirió desde muy joven aproximadamente en 1926, lo influenciaron en el sentido de llevar una vida ordenada, en su libro “El arte de amar” y en otros, da un serie de consejos en cuanto algunos aspectos para desarrollar el “arte de vivir” estas sugerencias eran aplicadas por él mismo en su vida cotidiana.

Recomendaba levantarse a horas regulares, dedicar tiempo a leer, meditar, escuchar música y caminar, no comer o beber en exceso. También insistía en la necesidad de no entregarse a actividades que denominaba escapistas, curiosamente incluía entre estas actividades el leer novelas policiales o ver películas, hoy en día muchas personas no coincidirían con Fromm en este punto.

Pero llevar una vida disciplinada no debía ser el producto de ninguna imposición, por el contrario, debía desarrollarse naturalmente como parte de la propia voluntad, tenía que ser algo agradable y acostumbrarse a ella paulatinamente. Por lo general se ha instaurado la idea que toda disciplina debe ser penosa, en cambio en Oriente aquello que es bueno para el cuerpo y el alma también debe ser agradable aún cuando al comienzo deban enfrentarse ciertas resistencias.  

La agitada vida moderna nos impide realizar nuestras actividades con el nivel de concentración adecuado, Fromm consideraba que era imprescindible concentrarnos en todo lo que realizáramos ya sea escuchar música, hablar con una persona o mirar un paisaje, en ese preciso momento la actividad debe concentrar todos nuestros sentidos, debemos entregarnos sin más a ella, y remarcaba su consejo de evitar en la medida de lo posible las charlas triviales.

Vivir concentrado significaba para Fromm vivir plenamente, aquí y ahora, y no estar pensando en la siguiente tarea que se debe abordar en vez de sacar el mayor partido a la actividad que se está realizando en el presente.           

También recomendaba realizar un autoanálisis es decir dedicar tiempo a conocerse a uno mismo, a preguntarnos por las razones que nos llevan a sentirnos deprimidos, enojados o agotados, e inquirir sobre los motivos que nos hacen recurrir, a veces con frecuencia, a distintas formas de escapismo, o sea a emprender actividades que en vez de enfrentar la realidad nos inducen a la evasión. (40) 

Fromm acostumbraba a dedicar las mañanas para el trabajo teórico, observando la regla aprendida en su juventud que las mañanas no debían utilizarse para actividades relacionadas con la obtención de dinero, así lo describía: “Siempre he tenido la impresión que la mañana es, por así decirlo, sagrada para el pensamiento e indiferente a las ganancias”.

Recién por las tardes realizaba las actividades que le permitían ganar dinero para su subsistencia, es decir que por las tardes ejercía de psicoterapeuta. Las mañanas  eran exclusivamente para el estudio, cuando era joven para el estudio del Talmud y más adelante para la literatura y sus escritos. (41)

Entre 1957 y 1968 dedicó su esfuerzo en la militancia en movimientos pacifistas y en el reclamo por el desarme de las superpotencias, convirtiéndose en uno de los mayores opositores a la Guerra de Vietnam, sus posiciones respecto al desarme fueron plasmadas en el libro de 1961 “¿Podrá sobrevivir el hombre?”. Una particularidad de este trabajo es que contrariamente a lo pensaban muchos norteamericanos en el sentido que la URSS era un país que planeaba exportar la revolución al resto del mundo, definía a la Unión Soviética como una potencia conservadora y totalitaria que además mostraba los mismos defectos que los Estados Unidos en su afán por desarrollarse industrialmente sin importar los costos humanos. Fromm ponía en evidencia las semejanzas de ambas potencias antes que sus diferencias.

Mantuvo una estrecha relación con aquellos intelectuales vinculados a lo que denominaba “socialismo humanista”, muchos de ellos eran de la Yugoslavia del Mariscal Tito que había desplegado una forma de socialismo basado en la autogestión de los trabajadores y que mantuvo una actitud de independencia de la Unión Soviética, esta forma de socialismo le resultó atractiva, en 1965 publicó el libro donde participaron gran cantidad de estos intelectuales que llamó “Humanismo socialista”, sus contactos pertenecían al Grupo Praxis de Belgrado y Zagreb, en 1963 fue invitado a un simposio en Dubrovnik junto a muchos de los que después participaron en el libro  Gajo Petrovic, Milan Pruha, Predrag Vranicki y Lucien Goldman. Recurriremos a las opiniones de estos intelectuales en distintos capítulos de este trabajo.   

La militancia de Fromm abarcó una gran cantidad de frentes mostrando su incansable compromiso, participó en la ayuda a los refugiados españoles de la Guerra Civil y también colaboró con los refugiados árabes. En 1957 junto a Martin Buber, Wahum Goldman, Ernst Simon y Dean Pike(un pastor protestante de Nueva York) participó en la formación de un comité que buscaba colaborar con el retorno de los palestinos a sus tierras, luego fue miembro del Comité de Nuevas Alternativas en Medio Oriente, también integró el Comité Nacional de la Comisión Norteamericana por las Libertades Civiles. (42)       

En 1966 le escribió una carta al Papa Paulo VI, al que admiraba, para que convocara a una conferencia mundial en Roma para tratar el tema de la crisis de la humanidad y sus posibles soluciones. Proponía que dicha reunión durara no menos de cuatro semanas y que fueran invitadas las principales personalidades de todas las religiones, con la participación de todas las ideas políticas y con representantes de todos los países, uno de los temas que debían ser abordados era el de la Guerra de Vietnam y también encarar otros problemas acuciantes. (43)  

Cuando surgió el terrorismo en Alemania a través del grupo de Baader y Meinhof, el defensor de los detenidos le escribió por el año 1975 a los efectos de que mantuviera una entrevista con los procesados, Fromm le contestó de manera contundente: “Para ser totalmente claro: me opongo radicalmente a su estrategia y tácticas políticas, a las que considero por completo dañinas tanto desde el punto de vista político como desde el humano. Este desacuerdo político absoluto no tiene por supuesto nada que ver con mi preocupación por el trato inhumano de los prisioneros políticos, ya sea en Alemania o en cualquier sitio”.

Fromm también desconfió del supuesto suicidio de los acusados que murieron en sus celdas, por eso también cuestionó la lucha antiterrorista: “Considero que la lucha contra el terrorismo implica una amenaza a la libertad de Alemania mucho mayor que la pueden haber representado los terroristas mismos”.(44)            

Entre los años 1969 y 1973 Fromm pasó sus vacaciones junto a su esposa Annis en Locarno, ubicada en el Cantón de Tesino, Suiza. En 1974 decidió establecerse definitivamente en esa ciudad de manera sorpresiva porque no regresó a México, país del que se fue sin despedirse de los muchos conocidos, ni siquiera regresó para desprenderse de su casa en Cuernavaca realizando el trámite desde Suiza, hasta su muerte vivió en un piso alquilado en Locarno. (45)     

Radicado en Suiza, con una edad avanzada y con varios problemas de salud nunca paró en su actividad, en 1975 en Locarno, Borin Luban-Plozza y Rainer Funk organizaron un simposio donde Fromm expuso la ponencia principal, se encontraba débil en razón que se había fracturado el omóplato un tiempo antes y que los cálculos comenzaban a molestarlo, no obstante  realizó una exposición de más de dos horas sin mostrar signos de cansancio, continuaba realizando sus ejercicios matutinos que incluían meditación, concentración y Tai Chi Chuan, esta última actividad la comenzó a practicar alrededor de los 65 años.   

Poco después de concluir su libro “Tener o Ser” en 1976 sufre un segundo infarto en 1977 y un tercero en 1978, a partir de ahí si su trabajo se vio seriamente afectado. Se le colocó un marcapasos, pero trató de reemplazar su actividad de escritor concediendo una mayor cantidad de reportajes y colaborando con Hans Jürgen Schultz que realizó una serie de entrevistas radiales que le permitieron hacer conocer su pensamiento en toda Alemania.

La noche del 18 de marzo de 1980, cinco días antes de cumplir los 80 años falleció por un nuevo infarto, su cuerpo fue cremado. En sus exequias Iván Illich leyó la  interpretación que Fromm hizo respecto de la discusión entre Abraham y Dios, cuando éste amenaza con destruir Sodoma y Gomorra a causa de la maldad imperante y donde Abraham intercedió para lograr la supervivencia de sus habitantes, logrando acordar  que si se encontraban 10 hombres justos las ciudades debían ser salvadas. Fromm consideraba que los hombres debían realizar el mismo esfuerzo que Abraham para intentar salvar a la humanidad de su destrucción.

Muy poco tiempo antes de su fallecimiento había dicho: “Hasta el día de hoy me siento feliz de haber realizado esta experiencia, de la cual dice el Antiguo Testamento: ‘ama al extraño pues conoces el alma del extraño ya que has sido extraño en Egipto’. En realidad uno puede comprender al extraño sólo si uno mismo ha sido cabalmente un extraño, y ser uno mismo un extraño significa, sin embargo, que uno se encuentra en casa en el mundo entero”. (46)


(1) Fromm Vida y obra. Rainer Funk.  Paidos 1987. Pags 10 y 11 (2) Ob. Cit Pags 16 y 17
(3) Ob. Cit Pags 8 y 9
(4) Las cadenas de la ilusión, Erich Fromm, Paidós, 2008, pag. 13
(5) Fromm Vida y obra, pags 21 y 23
(6) El amor a la vida, Erich Fromm.Pidós Studio, 1991, pags 162 y 163 (7) Las cadenas de la ilusión, pags. 18 y 19
(8) Erich Fromm. Una escuela de vida. Rainer Funk, Paidós Contextos,2009,  pags. 38 y 39
(9) Fromm Vida y obra pag 59 y  60
(10) Ob. Cit. Pags 34 y 35
(11) Ob. Cit Pags 41 y 42
(12) Ob. Cit. Pags 49, 50 y 51
(13) Erich Fromm. Una escuela de vida, pag. 71
(14) Fromm Vida y obra, Pags. 96, 97  y 98
(15) El arte de amar. Erich Fromm, Paidós Studio, 1987,  pag 75
(16) Las cadenas de la ilusión, pags. 12 y 13
(17) Fromm Vida y obra, pags. 63 a 66
(18) Ob. Cit., Pags 69 y 71
(19) Ob. Cit. , pags 76 y 77
(20) Ob. Cit. Pags 14 y 15
(21) Ob. Cit pags 89 y 93
(22) Ob. Cit.. Pag 78 y 79
(23) Ob. Cit. Pags 82 y 83
(24) Ob. Cit Pags 94 y 95
(25) Erich Fromm. Una escuela de vida, pags. 124 y 125
(26) Fromm Vida y obra., pag 129
(27) Erich Fromm. Una escuela de vida, pags. 78 y 79
(28) Fromm Vida y obra, pags. 133 a 139
(29) Ob. Cit. Pag 143 y 144
(30) Ob. Cit. Pag desde 144 a 148
(31) Ob. Cit. Pag 156 a 159
(32) La patología de la normalidad. Erich Fromm Paidós. 1994. Pag 13
(33) Fromm Vida y Obra pags 159, 160, 161 y 163
(34) Ob. Cit pag 170
(35) Ob. Cit pag 174
(36) Ob. Cit., pag 175
(37) El amor a la vida pags 159 y 160
(38) Fromm Vida y obra pag 163
(39) Ob. Cit. Pags 166 a 168
(40) El arte de amar, pags. 108 a 113
(41) Fromm Vida y Obra pags 10 y 11
(42) Ob. Cit. Pags 179 a 185
(43) El humanismo como utopía real. Erich Fromm Paidós. 2007 pags 137 y 138
(44) Fromm Vida y obra. Pags 185 y 186
(45) Ob. Cit. Pags 168, 169 y 170
(46) Ob. Cit., pags 190, 192 y 194