2. Naturaleza del Proyecto

 

Autora: Ana Mª Bastida de Miguel

Hacerse mayor es un hecho biológico y característico de la propia naturaleza. La vejez es una etapa más de la vida, al igual que lo es la infancia, la juventud o la madurez, con sus características particulares pero con muchas ventajas respecto a las anteriores dado que con la edad se ganan conocimientos, experiencia y una sabiduría que sólo se adquiere con los años. Pero también es cierto que a medida que se cumplen años hay una inherente disminución de la actividad física, con la edad nos volvemos más sedentarios y esto, está más que demostrado, es un factor de riesgo importante a la hora no sólo de desarrollar enfermedades sino también a la hora de cronificarlas.

El sentirse a gusto consigo mismo conlleva sentirse feliz, sentirse capaz y con percepción de control, afrontar la vida con energía y hacerla partícipe a los que nos rodean ya sean amigos, familiares o vecinos.

Actualmente existen diferentes recursos de atención destinados a personas mayores, centrados en su mayoría en conseguir que la edad no sea un obstáculo, sino todo lo contrario una posibilidad para seguir creciendo y poder aprovechar todos esos conocimientos adquiridos a lo largo de toda una vida.

Dadas las expectativas de una mayor esperanza de vida unido a la caída de la tasa de natalidad, incorporación de la mujer al mundo laboral, modificación de las estructuras familiares… nos encontramos con una sociedad que cambia constantemente y que precisa readaptarse a estos cambios aportando todo lo necesario a lo largo de todas las etapas de la vida, incluida la última donde parece darse una mayor inactividad a nivel físico, intelectual, laboral, social, lúdico…

Esta etapa del final de la vida, al igual que las etapas anteriores, requiere tener a su alcance la posibilidad de poder realizar una serie de ideas que puedan llevarse a cabo y que vayan encaminadas a dinamizar, mediante determinadas actividades, los Centros de Servicios Sociales destinados a desarrollar todos aquellos recursos que puedan contribuir a que esta etapa pueda desarrollarse de una forma máximamente eficaz para que las expectativas de calidad, que actualmente demanda la sociedad en la que nos ha tocado vivir, puedan adecuarse lo mejor posible a las necesidades del gran colectivo de personas mayores que forman parte de la sociedad actual.

Las actividades pueden ser de lo más variadas pero todas ellas tendrán como finalidad intervenir en las condiciones físicas y mentales que permitan mejorar la calidad de vida, además de incorporar el ocio y el manejo del tiempo libre en todas las personas sin ningún límite de edad, permitiendo con todo ello una mayor dinamización y una mayor integración en ámbitos en los que, hasta ahora y no hace tanto años, no se estaban desarrollando.

Con la disminución de la actividad física se crea un círculo vicioso, difícil de romper. Las dolencias propias de la edad provocan unas creencias y una cierta discapacidad que limita el movimiento y esto a su vez genera menor actividad que a su vez agrava la dolencia. Por el contrario un mayor nivel de actividad física ayudará a prevenir muchos de los efectos negativos que puedan darse como consecuencia del envejecimiento.

Teniendo en cuenta las edades con las que nos encontramos, es fundamental promover un buen estado físico y mental que se ubique en un contexto recreativo y lúdico para que resulte apetecible llevar a cabo determinadas actividades basadas en el ejercicio físico. Realizar ejercicio físico beneficia a todo el organismo pues aporta fuerza ósea y muscular, mayor flexibilidad, mejor estado metabólico, mejora la circulación, la psicomotricidad, las funciones cognitivas… Tras muchas investigaciones se ha podido demostrar que el ejercicio físico mejora la salud física y mental, a todos los niveles, de ahí que sea un factor positivo asociado a la salud y en consecuencia a la calidad de vida de los jóvenes pero especialmente de los mayores.

2.1. Breve descripción del proyecto

Partimos de la idea de que “Nunca se es demasiado viejo para estar en forma”. El proyecto intentará conseguir, mediante su aplicación, que las personas mayores obtengan los beneficios que aporta el ejercicio físico en la salud física y en la salud mental. Intentaremos aportar con el ejercicio herramientas adecuadas y eficaces, asequibles para la mayoría de los integrantes del grupo, que permitan con su práctica mejorar significativamente no sólo la salud física y mental sino también mejorar su calidad de vida. Con el proyecto intentaremos que las personas mayores mantengan por más tiempo su autonomía, puedan hacer las cosas por sí mismas, con mayor destreza y con menor riesgo de caídas.

2.2. Objetivos generales

Los objetivos generales irán encaminados a crear una imagen alternativa del envejecimiento, incrementando el rol activo de las personas mayores y fomentando la autonomía personal mediante hábitos físicos, psicológicos y sociales saludables. Cuando un mayor pierde la capacidad para realizar determinadas cosas, no sólo se debe a la edad sino que una de las principales razones es la inactividad. Esta inactividad afecta tanto a nivel físico como a nivel mental.

Intentaremos a través del ejercicio físico promover las condiciones precisas para mejorar su calidad de vida, autonomía e independencia, desarrollar potenciales, frenar los procesos involutivos que acompañan a la edad avanzada, prevenir y retardar algunas de las enfermedades y discapacidades que suelen presentarse con el sedentarismo, y que suelen acompañar al envejecimiento.

Con este proyecto intentaremos, entre otras cosas, mejorar el bienestar físico, psicológico y social promoviendo estilos de vida preventivos e integrales que, no sólo puedan llevarse a cabo en los Hogares y Centros de Personas Mayores sino, y sobre todo, que los conocimientos adquiridos puedan extenderse a sus propios domicilios y a su vida cotidiana hasta convertirse en hábitos normalizados.

Los ejercicios servirán:

  • A nivel físico: para mejorar la resistencia física, la fuerza muscular, el equilibrio, la flexibilidad, el ajuste corporal, la coordinación… posibilitando a cada uno de los participantes el desarrollo de sus propias capacidades corporales y motrices que les permitan saber utilizar su cuerpo de la mejor forma posible y extender los recursos y las posibilidades que ofrece el ejercicio físico a su vida cotidiana.
  • A nivel psicológico: para mejorar los síntomas depresivos, ansiedad, estrés, irritabilidad, mal humor, la autonomía personal… Mejorar el aprendizaje, la concentración, la memoria, el estado de alerta y en general las capacidades intelectuales… Reforzar la seguridad, la confianza personal, el reconocimiento y la aceptación de su propio cuerpo, la autosuperación, la autoestima… Proporcionar placer, bienestar, diversión, desinhibición, entretenimiento…
  • A nivel socio-afectivo: para fomentar la iniciativa, incrementar las relaciones interpersonales y personales, la integración en círculos sociales, las habilidades de comunicación, la participación e implicación en tareas compartidas, colectivas y grupales…
  • A nivel biológico: para prevenir enfermedades cardio-vasculares, cardio-respiratorias, incrementar el metabolismo, prevenir la obesidad, la artritis, la artrosis, la osteoporosis, la diabetes, la movilidad articular, la percepción sensorial…

2.3. Objetivos específicos

A fin de conservar y mejorar la funcionalidad y la independencia física, se les motivará para que realicen mayor actividad física cuando desempeñen sus actividades cotidianas, complementándolas con la práctica sistematizada de diferentes ejercicios orientados a la mejora de aspectos específicos.

La actividad física y el ejercicio físico deben hacerse tanto a corto y a largo plazo como de forma regular, continua, rutinaria y estructurada. Deben adecuarse a las condiciones físicas del mayor para obtener los resultados deseados, con ejercicios que fortalezcan los músculos, desarrollen resistencia a la fatiga, mejoren el equilibrio y aumenten la flexibilidad y la coordinación.

Como objetivos específicos podemos citar fundamentalmente cuatro:

  1. Actuar en el área de la resistencia cardio-respiratoria: la disminución de la movilidad de la cavidad torácica es un factor que retarda la recuperación en problemas cardio-respiratorios, de ahí que sea fundamental realizar ejercicios aeróbicos con dificultad creciente, siempre en función de sus limitaciones y capacidades, pero sin provocar sobreesfuerzos que pongan en riesgo su salud.

Los ejercicios de resistencia ayudan a incrementar la capacidad respiratoria y cardíaca, mejorando el estado de ánimo y las energías necesarias para realizar las tareas cotidianas. Actividades como pasear, caminar, subir escaleras, hacer compras… ayudan a prevenir o retardar enfermedades asociadas al envejecimiento como diabetes, enfermedades de corazón, accidentes vasculares…

  1. Actuar en el área del fortalecimiento: Muy indicado para contrarrestar la disminución de la masa y de las fibras musculares, la debilidad muscular y la fragilidad ósea, que se produce con la edad. El ejercicio destinado a fortalecer los músculos permitirá conservar la fuerza en muslos y piernas, levantarse y desplazarse con libertad, mantenerse erectos sin lesionar la columna, mejorar el metabolismo, la obesidad y el nivel de azúcar en sangre pero sobre todo prevenir enfermedades como la osteoporosis.
  2. Actuar en el área del equilibrio: El actuar en el área del equilibrio les ayudará a prevenir y a evitar accidentes, pero sobre todo las temidas caídas que tantos problemas adicionales acarrean a estas edades. Esto les generará una mayor confianza en sus capacidades y posibilitará que pierdan el miedo a los desplazamientos.

Algunos de los ejercicios que trabajan el equilibrio mejoran no sólo los músculos de las piernas sino también influyen en el equilibrio. Estos ejercicios son tan simples como pararse en un solo pie, poner un pie con el talón delante de los dedos del otro pie…

  1. Actuar en el área de la flexibilidad: Las articulaciones, los músculos y los tendones gracias a los ejercicios gimnásticos de estiramiento, permiten incrementar la amplitud de los movimientos y la elasticidad del cuerpo mediante la elongación de los músculos y los tejidos. Esto será fundamental para mejorar la autonomía, la independencia y el desempeño de las actividades básicas de la vida diaria.

Los ejercicios que trabajan la flexibilidad son ejercicios de elongación. Estos ejercicios ayudan a mantener la elasticidad mediante la elongación de músculos y tejidos, contribuyendo así a mantener la estructura del cuerpo en su lugar.

2.4. Beneficiarios

El ejercicio físico es beneficioso para todo el mundo pero especialmente para todas las personas mayores. Existen muy pocas razones que impida a las personas mayores realizar ejercicio. Lo más importante será adaptarlos a las particularidades de cada una de ellas. Actualmente son muchas las investigaciones que nos muestran el beneficio que aporta el ejercicio a todas las edades y particularmente a las edades avanzadas. ¡Se tiene mucho que ganar y nada que perder cuando nos mantenemos físicamente activos!. Está más que demostrado que ¡A más ejercicio mayor beneficio, aunque sin olvidar nunca escuchar al propio cuerpo!

2.5. Localización física y cobertura espacial

El ejercicio sistematizado y dirigido por un profesional competente se realizará en el Hogar de Personas Mayores, en una sala especialmente adaptada para realizar los ejercicios, con capacidad para agrupar como mínimo a 20-25 personas, donde puedan moverse sin ningún tipo de dificultad. Los ejercicios, en función de su dificultad y adaptados a sus posibilidades, se irán incorporando poco a poco para que todos los participantes, que formen parte del grupo, puedan realizarlos sin problemas tanto en el Hogar de Personas Mayores como en cualquier otro Centro destinado a tal uso y siempre dentro de una marco de socialización.