2. El divorcio: definición y tipos

 

Es en los años sesenta cuando se comienza a tener una estimación aproximada del número de divorcios tanto en Europa como en Estados Unidos. Desde entonces y hasta ahora se calcula que las separaciones parentales han crecido alrededor de un 300% y, cómo no, las grandes víctimas de estas decisiones suelen ser los niños.

Se puede considerar la separación o divorcio parental como un acontecimiento traumático y estresante para los niños y que, dependiendo de la actitud que manifiesten los padres ante él, puede traer consecuencias de uno u otro tipo. Con ello me refiero al conflicto conyugal que suele estar presente en la gran mayoría de separaciones matrimoniales y que supone un factor de riesgo alto en el desarrollo de psicopatologías en la infancia. Sin embargo, hay que tener en cuenta que este riesgo al cual apunto depende, en gran medida, del tipo de relación y del número de conflictos que el matrimonio desarrolle durante el proceso; así como la forma en que los progenitores comunican la decisión a sus hijos.

El fin de un matrimonio supone un duro proceso, tanto para la pareja como para el resto de la familia, pero se supone a los hijos más vulnerables, puesto que ven tambalearse ese concepto de grupo de apoyo que supone el seno familiar y del que he hablado en la introducción del artículo. Todo ello es debido al gran cambio estructural y personal que supone una separación y como consecuencia, según Fernández Ros y Godoy Fernández, se podrían establecer cinco tipos de divorcio con consecuencias diferentes cada uno:

  • La separación matrimonial o divorcio psíquico, que supone el distanciamiento emocional entre la pareja, ya estén ambos de acuerdo o la decisión sea tomada de forma unilateral.
  • El divorcio legal, el establecido ante la ley y en el que se deben tomar medidas con respecto a los bienes, los hijos… etc.
  • El divorcio de comunidad o social, que supone el distanciamiento de los miembros de la pareja del entorno social que hasta entonces compartían.
  • El divorcio de propiedad, en lo referente al reparto de bienes acaecidos en la pareja.
  • El divorcio de dependencia, entendiendo como tal un cambio evidente de roles desempeñados de aquí en adelante.

Estos cinco tipos de divorcio tendrán repercusión en los niños, ya sea de una forma directa o indirecta teniendo en cuenta las etapas de crisis que sus padres tengan que afrontar y la resolución de las mismas con respecto a la relación posterior al divorcio entre los miembros que componen la familia.