4. El impacto psicológico de la separación conyugal en los hijos

 

El impacto psicológico que la decisión de la separación parental puede tener en los hijos depende de numerosos factores, entre ellos la edad. Dependiendo de la edad evolutiva de los pequeños la capacidad de comprensión de la situación será diferente y, por tanto, su reacción también. A día de hoy no está clara la etapa en la que los hijos son más vulnerables a este proceso, pero numerosos autores apuntan a la edad preescolar como la más crítica, sobre todo teniendo en cuenta el nivel de desarrollo moral y personal de los pequeños de esta etapa. Es precisamente en este estadio cuando los niños suelen presentar más sintomatología de ansiedad, miedo al abandono y autoculpabilización. Son evidentes, también, alteraciones en el juego y en el concepto familiar, reflejado en las producciones artísticas. Podemos observar, asimismo, regresiones en el comportamiento del pequeño (chuparse el dedo, habla infantil, relajación de esfínteres.).

En la etapa escolar la sintomatología puede encontrarse más cercana a la depresión que a la ansiedad, aunque no se descarta comorbilidad en ningún caso. Pueden hacerse patentes temores al abandono, así como problemas evidentes de comportamiento mostrados con ambos padres, comportamientos que tienen como finalidad manifestar una reacción ante la nueva realidad que les toca vivir y que, en cierto modo y dentro de unos límites, se deben permitir en los inicios. Es importante que los hijos (ya sea en la etapa que sea) puedan expresar sus emociones y frustraciones ante una decisión que les afectará pero que está fuera de su control.

La preadolescencia y adolescencia son etapas de cambio a nivel emocional y psicológico en los hijos, y es por ello que pueden considerarse complicadas a nivel de reacciones y afrontamiento de la nueva situación. Pueden darse problemas de ansiedad, agresividad e, incluso de identidad; aunque, por otra parte, puede producirse una retirada de la situación tomando como eje de apoyo al grupo de iguales. Son edades de vulnerabilidad a la depresión y a sentimientos o intentos de suicidio si no logran empatizar con las circunstancias que presentan los padres como motivantes del divorcio.