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El Golf y el Tiempo
Por: Dr. Jorge G. Garzarelli

El Golf y el Tiempo

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Primera parte

El presente articulo constará de tres partes que sé interrelacionarán, articulándose diversas perspectivas del concepto de la temporalidad y su intima relación en el golf.

Desde aquellos lejanos tiempos pertenecientes al orden de lo mitológico en el que aparece loa figura de Cronos, hijo de Urano y de Tierra, como el primer organizador del tiempo hasta la fecha, es casi imposible de conocer la enorme literatura de todo tipo acerca del Tiempo. El tiempo, en la filosofía, en la biología, en las matemáticas, en la psicología, en la economía, en la cibernética (sobre todo en este último término), en el deporte, en lo individual o en lo social, etc., adquiere singulares dimensiones que, merecen ser analizadas en sus particulares contextos. Este análisis por supuesto supera las dimensiones de este artículo.

Previo a involucrarnos con el tiempo del golf, el que algunos artículos anteriores hemos considerado como un “tiempo de naturaleza sagrada”, haremos referencia al concepto del tiempo según otras perspectivas.
Es un historiador, Daniel J. Boorstin quien nos señala que, entre los hechos más revelantes realizados por el hombre, “el primer gran descubrimiento fue el tiempo” (1). Nosotros sostenemos que, el hombre, al introducir la noción de tiempo en su vida, actuó ordenando la misma introduciendo una nueva cosmología en todas sus actividades comunitarias y accediendo de este modo a un nuevo modo de pensar. Racional y consciente de este hecho, el hombre insertó un nuevo universo simbólico en su presente y su futuro.
El tiempo le da forma a todas las culturas, no obstante no haber, como ya veremos adelante, dos culturas que se comportan idénticamente.

Científicamente se le ha asignado al tiempo seis dimensiones que, aunque diferentes lo integran y hacen a su estructura básica. Esta son: la secuencia, la duración, la planificación, el ritmo de periodicidad, la sincronización y la perspectiva temporal. Todos estos conceptos serán utilizados en relación al golf, por lo tanto considero conveniente que desarrollemos los mismos.

Todas estas dimensiones temporales existen, aunque con diferentes formas en todas las culturas. De hecho afectarán a cada uno de sus miembros de diversos modos. Algo similar ocurrirá en el deporte. No hay deporte que no deba recurrir a estas conceptualizaciones.

Por secuencia se entiende a un orden de regularidad según el cual las cosas deben desarrollarse en el presente. Toda nuestra experiencia humana está impregnada de este orden regular que hace a todo tipo de actividad social, religiosa, legal, deportiva, etc.

En nuestra cultura judeocristiana en la que estamos acostumbrados a seguir los acontecimientos en un orden lineal y causal. En nuestra religión se nos señala que hay un tiempo para todo. (Cfrs. Eclasiastés, Cap. 3 – Antiguo Testamento), pero que también hay un tiempo de inicio, desarrollo y un “Eskatón”, un final. A medida que lea estos conceptos generales, por que no intenta ligarlo con el golf?. Verá la enorme cantidad de elementos comunes que encontrará. Aclaremos que el tiempo en otras culturas tendrá otros tipos de secuencia.

El termino duración es muy en forma común. Por ejemplo siempre decimos que las cosas duran un tiempo. Que cada cosa tiene su tiempo, pero cual ese es tiempo, cuando comienza, cuando termina?
Mientras que en ciertas sociedades civilizadas ciertos tiempos están determinados por la moda y la economía, en otras situaciones el Tiempo sancionará la duración del comer, del trabajar, del descansar, del dormir, del placer. Según las pautas imperantes en esa sociedad, seremos muy reconocidos por los otros miembros si trabajamos mucho tiempo. En cambio otros criticarán nuestro poco tiempo al descanso o al placer. Cuánto le asigna Ud. al golf? Le es suficiente, le alcanza, lo sastiface, le falta tiempo? De todos modos es probable que a Ud. no le alcanza el tiempo para jugar al golf todo lo que quisiera. Por lo menos es lo que habitualmente escucho cuando me consultan ciertos problemas de aprendizaje o simplemente por el anhelo del pacer de jugar.

Uno de los mayores problemas que se generan en el hombre contemporáneo es una confusión de tiempos en las que se mezclan las vivencias del tiempo laboral con el tiempo del placer o del deporte.
Otras culturas nos informarán del tiempo no tanto por reloj sino por ciertos hábitos vitales. Por ejemplo en Madagascar cuando Ud. pregunta cuanto tiempo me llevará ir hasta tal lugar es posible que no le contesten: media hora” sino “el tiempo en el que arroz estará cocido”, casualmente media hora. El reloj para ciertas tribus africanas estará dado por la aparición del ganado, el levantamiento de las cosechas, la salida o la puesta del sol, la salida y la entrada de la luna, el florecimiento de ciertas plantas, la época de las lluvias, la época del calor, la época del viento, la época de la venta o de la compra. Acaso no hay un tiempo que Ud. no define como su tiempo de golf? Tiempo de buen golf, tiempo de mal golf.

En la isla de Labrador de acuerdo a lo que nos señala D. Hawley: “los habitantes planifican sus labores ajustándose al ritmo natural del que depende para su sobre vivencia” (2).

Otro modo original de observar la duración, inicio y fin del tiempo lo muestran los habitantes de la jungla de Andaman quienes han desarrollado un calendario extrañamente complejo basado en la sucesión de olores de flores y de árboles. Estos aromas serán los puntos de referencia para poder planificar la actividad correspondiente al periodo de su año vital. (Cfr. A.Irving Hallowde, “Temporal orientación in Western civilización and a preliterate society” –Antropologist 39 (1937) Pág.652.

Podríamos seguir dando ejemplos de estas originales inferencias de cómo medir el tiempo pero a nuestro fines me parece que seria desmedido. De todos modos, es posibles observar que nosotros, los occidentales, estamos muy alejados de la periodicidad del mundo de la Naturaleza y, nuestra agenda diaria, mensual o anual está determinada más bien por fechas patrias, pago o vencimientos de impuestos, años fiscales, días laborales, cuatrimestres universitarios, censos, celebraciones políticas, días de la Madre, de la Abuela, de...
Si consideramos que nuestra civilización siempre fue muy diferente a otras culturas, merece mencionarse el descalabro que produjo el nuevo calendario instituido a partir de la Revolución Francesa. Sus artífices decidieron apartarse del calendario gregoriano e inventaron el año 1 a partir de la Revolución misma. Por medio de este calendario se intentaba inculcar otra “conciencia temporal en la cual los valores del secularismo, racionalismo, naturalismo y nacionalismo debían determinar la secuencia, la duración, la programación, la coordinación y la perspectiva temporal de los nuevos hombres y mujeres francesas” (3). Este calendario que intentaba ser científico se basó en el sistema decimal: doce meses cada uno de 30 días; cada dial diez horas y cada hora en cien minutos decimales.

Los nombres de los nuevos meses fueron cambiados intentando ajustarlo a los ritmos naturales. Hubo nueve meses llamado de la Vendimia, de la Niebla, de la Escarcha, de la Lluvia, del Viento, de las Semillas, de las Flores, de las Praderas, de la Cosecha, del Calor, de las Frutas. Nos sorprende el enorme parecido con los tiempos de tribus y de comunidades de otros países no “tan civilizados”. Este calendario duró solo trece años por fuertes rechazo que el pueblo francés les presentó.

Posiblemente a esta altura de la lectura de este artículo Ud. se diga, bien...todo bien...sé algo que no sabia o bien algo que sí sabía o algo que no recordaba –yo realmente no sé todo lo que Ud. sabe, aunque me imagino que sí Ud.: en todo esto, dónde está el golf, dónde está el tiempo de golf?

Ante esto puedo responderle que, por razones de espacio no podré extenderme más, pero, tal como advertí al principio de este artículo, seguiré desarrollando el tema hasta llegar a nuestro principal punto de encuentro: El Golf.

Sin embargo viene a mi memoria una relación entre el “wagle” que para muchos jugadores es un “alivia-tensiones” y el tiempo que se “gasta” en este pequeño “swing”. Recuerdo que un alumno de Harvey Penick (según relata este maestro en su “Pequeño libro rojo del golf”), hacía veintiun “waggles” antes de llegar a pegarle a la bola. No sólo le molestaba al autor sino también a la gente que miraba el partido.
Ud. cuántos “waggles” realiza? El tiempo que utiliza en ellos, lo relaja, lo ayuda, lo tranquiliza, o por el contrario le sube su adrenalina?

De este pequeño ejemplo podemos inferir la profunda y sistemática relación del Golf con el tiempo.

Segunda Parte

“Cierta vez, un reloj comenzó a preocuparse:
“Tengo que sonar dos veces por segundo, 120
veces por minuto, 7200 veces por hora, 172800
veces en un día y 63.072.000 veces en un año.
Dios mío, en diez año tendré que soñar 630.720.000
veces! Ah, no puedo! Es demasiado!
Se desesperó.
De repente, es un destello de sabiduría ponderó:
- No puedo sonar 630.720.000 veces, pero puedo
perfectamente dar los dos sonidos de este segundo.
Fue lo que hizo tranquilamente.
Y ya hace veinte años que continua emitiendo los dos sonidos
del segundo.
(Lauro Trevisan – Sabiduría de Cada Día)

Como señalamos en el artículo anterior el hombre ha inventado el tiempo como una forma más de poder “leer” la realidad propia y de la que lo rodea. Este le permitiría entre otras cosas orientarse y ordenarse acorde consigo mismo y con los otros. Este proceso universal lo podemos observar día a día en los datos que la Historia nos muestra.

El Hombre en su devenir se ha servido del Tiempo para poder planificar (el tercer concepto ligado a la temporalidad).

Planificar hoy mañana es un proceso que garantiza lo previsible, lo que espero llevar a cabo y el como hacerlo con el objeto de tener éxito.

Ninguna acción conciente puede funcionar sin un grado de certeza posible. De no existir en la realidad alguna certeza La típica Angustia Humana hace su refulgente aparición.

¿Como planificamos?. Imprescindible se hace el almanaque, la agenda, el reloj. Instrumentos todos estos que nos sirven de guía.

Por supuesto que cada persona planificará acorde con su propia estructura. Un criterio similar seguirán las sociedades. Según su estructura fundamental, cada grupo comunitario planificara las actividades comunes no solo en base prerrequisitos geográficos, ambientales, historicos, económicos, políticos sino también en relación a su cultura.

Una semana- por lo menos- Bien planificada produce una agradable sensación de bienestar. A pesar de que para el próximo articulo estoy preparando un “Registro de la temporalidad Personal en relación al Golf”, se me ocurre ahora preguntarle:

-planifica su tiempo acuerdo con el golf?
-que días y horarios le da?
-puede cumplir con su planificación?
-cuandó no puede hacerlo, que le sucede?
-puede compensar alguna “falta” en su planificación?

Dice Jeremy Rifkin: “El Islam indica que los días lunes, miércoles, jueves y viernes son días afortunados y los martes, sábados y domingos, son días negativos? (1)
Lo sabia? Es Ud. islamita? Tiene Ud. días en que juega mejor acorde con la fechas, las horas? Tiene Ud, alguna cábala entre el Tiempo y el Golf.? Cree en el Destino del Buen/mal Golf.?

Mire Ud. que ejemplo recuerdo!! Los indios Pueblo planifican la construcción de su casa siempre y cuando todos sus pensamientos y sentimientos positivos estén presentes durante la planificación. Le ha sucesido a Ud. cuando planifica un “swing” o un “patt” (sobre todo este ultimo). Está Ud. en positivo o alguna idea negativa- por otro lado bastantes recurrentes en ciertos periodos de nuestras vida, se le presenta como un convidado de piedra y lo “ayuda a fallar”?

Recurre Ud. a las 3 P:- Proyecto, Proceso, Progreso cuando planifica sus actividades que requieren de mayor responsabilidad?
Pensó alguna vez que Responsabilidad y Placer pueden estar unidos en una armoniosa relación?
Por supuesto que alguna veces la planificación es tan conciente ni merece una tan ceñuda acción. Hay veces gloriosas que “todo sale bien”. Pero para que esto suceda no le parece que unos periodos de planificación previa le han ayudado?

Para que la planificación sea posible debe existir una cierta regularidad de hechos.

Tercera Parte

Tal como señalamos en artículos anteriores, el Tiempo es parte indisoluble de nuestra existencia. De este modo todas nuestras actividades se encuentran involucradas en él.
Por este motivo siempre se necesario recurrir a nuestra concepción del Tiempo y así poder cubrir no solo suficiente sino también creativamente la dosis temporal que le otorgamos a nuestro deporte predilecto.

Acaso merece esto algunas reflexiones?

Cuánto tiempo disponemos para mejor nuestro “brackground” deportivo?

Cuándo se encuentra en problemas técnicos o personales, recurre a la ayuda de algún especialista? Le parece esto una pérdida de tiempo, o se las “ingenia” para arreglárselas solo?
“Gasta” su tiempo en capacitarse cada día más o se contenta con lo ya conocido?
Cuando entra en conflicto con otras actividades–que también son importantes para su vida - el tiempo destinado al Golf, lo habilita para sentirse mejor, para desestresarse de lo profesional, sus estudios, su trabajo, sus conflictos personales?
Ha buscado con alguna intensidad (y por supuesto con cooperación temporal) los problemas de aprendizaje que se le pudieron haber planteado en:

• la colocación de la bola
• relación de un “grip” incorrecto
• la elección de una buena postura
• el “swing•” personal a cualquier altura
• el final de su “backswing”
• etc.etc.
• pero por sobre todo la íntima relación entre su “timing” (como coordinación de todos los movimientos y la secuencia corporal) y el tiempo cronológico.


A medida que ha pasado el tiempo que Usted le ha dispensado al Golf, sintió alguna ve que su propia seguridad personal en otras áreas, ha aumentado?

Se dio cuenta alguna vez que jugar un buen partido, le ha servido para aprovechar mejor su tiempo en otras actividades incluyendo las profesionales, familiares, sociales y culturales

Por ahora cerraremos este capítulo con la sugerente idea de que sienta que el Tiempo en el Golf es su aliado y constante amigo.

Bibliografía consultada:
1- Boorstin, D.J.- “The discoverers”- N.York.- Random Hause- 1983, Pág. XXII
2- Hawley, D.- “Human Ecology”-N.York- 1972- Pág. 300
3- Rifkin, J.- “Las Guerras del Tiempos”- Ed. Sudamericana- Bs.As.- 1987

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