Versión Movil
Ir a la versión de Escritorio
Psicología Online | Ebooks | Menores y Consumo de Drogas | Nuevos patrones de consumo de drogas entre los menores: drogas recreativas

Ebooks

Menores y Consumo de Drogas | Nuevos patrones de consumo de drogas entre los menores: drogas recreativas
Por: Carmen Fernández

Menores y Consumo de Drogas - Nuevos patrones de consumo de drogas entre los menores: drogas recreativas

5. Nuevos patrones de consumo de drogas entre los menores: drogas recreativas

El concepto de patrón hace referencia a las circunstancias que mediatizan la relación entre individuo/droga. Las drogas son consumidas por adolescentes que establecen una relación particular con las sustancias, pero lo hacen en un contexto determinado y con un soporte cultural concreto (Arbex Sánchez, 2008).

Los patrones son dinámicos y cambiantes, en la medida en que están asociados a nuevos mercados, nuevas modas y nuevos usos emergentes. Así pues, el corte que se trace en un momento dado siempre tiene un carácter provisional. Hay que tener en cuenta, que la dinámica del cambio siempre está presente en el mundo de las drogas y ésta nos sitúa, hoy en día, en un panorama un tanto novedoso, tanto en la manera de usarlas como en los contextos en los que tiene lugar su utilización, muy diferentes a los de hace unos años (Mora Rodríguez, 2009). 

Los estudios sociológicos sobre drogas confirman que en los últimos años se ha producido un importante incremento del consumo de drogas entre los menores y que nada tiene que ver con el perfil de toxicómano de épocas pasadas. Se trata de un consumo con unas características muy particulares que por tanto requieren un tipo de intervención diferente con respecto a los enfoques preventivos y terapéuticos tradicionales.

Según Carmen Arbex Sánchez y colaboradores, el perfil de los nuevos consumidores adolescentes presenta las siguientes características (2009):

  • Sujetos que se inician en el consumo de drogas a edades tempranas.
  • Adolescentes más o menos estructurados que realizan alguna actividad normalizada (estudian o trabajan).
  • Conviven y dependen de su familia.
  • Realizan un uso social de las sustancias.
  • Consumo íntimamente ligado a sus contextos de ocio, a su manera de divertirse y al grupo.
  • Consumo centrado en el fin de semana que intenta acompañar y ampliar sus actividades recreativas en este periodo de tiempo (más vitalidad y mayores alteraciones perceptivas), para que, una vez transcurrido este periodo de tiempo, retornen a sus actividades rutinarias entre semana, a sus actividades y/o trabajo.
  • Mayoría de policonsumidores, es decir, consumo simultáneo de varias drogas, pero sobre todo de alcohol, cannabis, y/o estimulantes (drogas de síntesis y cocaína y también consumos minoritarios de ácidos).
  • Poca percepción del riesgo de las sustancias que toman (sobre todo del alcohol y del cannabis). Tampoco existe riesgo por consumo ocasional de otros tipos de drogas: pastillas, ácidos, cocaína, etc…Aunque sí que perciben cierto riesgo en éstas últimas, algunos están dispuestos a asumirlo, ya que en su particular balanza de “riesgos/beneficios”, los beneficios que esperan, superan los costes que el consumo les pueda ocasionar.
  • Percepción de control al tratarse de un uso centrado en el fin de semana y no diario. Piensan que esta pauta de consumo no genera dependencia y la percepción de otro tipo de riesgos es muy baja.
  • Percepción del uso de drogas como masivo y algo muy extendido en su generación (todos los chicos/as toman algo cuando salen los fines de semana), con lo cual, autojustifica el propio consumo.

Aunque se han reflejado unos patrones generales que están muy extendidos entre los adolescentes, es importante insistir que hay muchos tipos de adolescentes y que por lo tanto, tienen distintas formas de aproximarse al uso de drogas. Esta disparidad genera situaciones muy distintas, tanto en las sustancias y cantidades al ser consumidas, como en relación a las motivaciones verbalizadas que los propios menores expresan para usar las diferentes sustancias (Moreno Arnedillo, 2009).

5.1.- Diferentes estadíos y perfiles de consumidores.

Teniendo en cuenta los diferentes patrones de consumo, es decir, tipos y frecuencias de consumo, a través de la Guía de Intervención de Menores y Consumo de Drogas (Arbex Sánchez, 2008), se establece la siguiente clasificación de los perfiles de consumidores:

  1. Menores abstemios o consumidores moderados.

Son menores que no consumen o son consumidores moderados de alcohol y tabaco los fines de semana en los contextos lúdicos. El tipo de intervención dirigida a este colectivo son los Programas de prevención universal dirigidos a menores que se hallan en el marco de la educación para la salud.

  1. Menores consumidores abusivos de alcohol los fines de semana.

Estos menores presentan conductas abusivas, una de las más frecuentes en algunos sectores adolescentes en la actualidad.

A lo largo de la semana no se consume apenas alcohol, pero cuando llega el fin de semana, el consumo se dispara, buscando de manera intencional alcanzar el estado de embriaguez.

Según la encuesta realizada por la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Droga de 2008, dirigida a la población escolar (estudiantes de 14 a 18 años), el alcohol junto con el tabaco son las sustancias más consumidas por los menores escolares: un 76% ha tomado bebidas en alguna ocasión y un 58% realiza un consumo habitual. El 39,7% de los adolescentes afirma haberse emborrachado alguna vez.

El tipo de intervención dirigida a este grupo son los Programas de Prevención Selectiva, en la que la población diana son menores que ya están realizando un consumo problemático, en este caso de alcohol.

  1. Menores abusivos de alcohol los fines de semana, incluyendo el consumo de hachís.

Se trata del mismo patrón anterior, pero en este colectivo se incorpora una droga ilegal, el hachís. Este patrón está en alza y es practicado por un porcentaje elevado de menores, encontrándose una estrecha relación de asociación entre el consumo de alcohol, tabaco y cánnabis, por lo que el uso de cualquiera de estas sustancias implica una alta probabilidad de consumo del resto:

  • Quienes han fumado tabaco ocasionalmente, son en un 95% de los casos consumidores ocasionales también de alcohol y en un 58% de cánnabis.
  • Los bebedores ocasionales son en el 42% de los casos fumadores ocasionales.
  • Entre los consumidores ocasionales de cánnabis, un 74% consume tabaco, un 98% alcohol, un 19% éxtasis y un 18% cocaína (PNDS, 2000).

El tipo de intervención dirigida a este grupo son los Programas de Prevención Selectiva, que en algunos casos requieren una atención más personalizada, solo cuando los padres o el propio chico/a lo demanden, y además el menor esté conforme con la intervención.

  1. Menores consumidores de alcohol, hachís, y consumos esporádicos de otras sustancias.

Teniendo en cuenta la situación anterior, este grupo suele estar compuesto por menores consumidores de alcohol y hachís como drogas de inicio, donde se habla de un abuso claro de éstas en relación con las cantidades y las frecuencias de consumo. Además de esto, consumen pastillas algunos fines de semana y en ciertas ocasiones cocaína y/o ácidos como complemento de sus actividades recreativas.

El tipo de intervención dirigida a este grupo son los Programas de Prevención Selectiva o bien los Programas de Prevención Indicada, si se requiere un tipo de prevención más intensa y personalizada.

  1. Menores con un consumo avanzado de drogas.

Realizan un consumo sistemático de diferentes sustancias todos los fines de semana y en algunos casos también entre semana, sobre todo de cánnabis, que se incorpora a la vida cotidiana del menor entre semana sin la percepción de que este consumo pueda interferir en sus actividades diarias.

Se trata de menores con consumos problemáticos, que además presentan insuficiencias en diferentes áreas de su personalidad y déficits adaptativos o incluso manifiestan trastornos psicopatológicos. En algunos casos, se detecta una severa desestructuración personal, familiar o social. Estos menores necesitan la acción directa de diferentes profesionales, intentando cubrir todos los aspectos relacionados con el problema en centros asistenciales especializados y con estrategias de intervención tanto grupales como individuales.  En síntesis, se trata de un conjunto de problemas ligados a patrones de consumo que generan conflictos, que en algunas ocasiones, éstos vienen a convertirse en infracciones de ley.

Este es el colectivo de menores al que va dirigido el proyecto que se plantea en este Trabajo Fin de Máster.

Política de Privacidad | Condiciones de Uso | Política de Cookies
2017 © Psicología Online. Todos los Derechos Reservados.
Clínica Psicológica V. Mars - Sueca (Valencia, España- Tlf. (+34) 96 170 15 53
Esta Web utiliza cookies propias y de terceros, para realizar el análisis de la navegación de los usuarios. Click para . Puedes cambiar la configuración u obtener más información AQUÍ