La conducta de ayuda, es el objeto principal de las investigaciones, debido a que, es algo observable, mientras que el altruismo, requiere hacer inferencias sobre intenciones y motivos.
DEFINICIÓNESConducta prosocial: Categoría amplia que incluye toda conducta definida por una sociedad concreta como generalmente beneficiosa para otras personas y para el sistema social.
3 subcategorías:
Ayuda: Cualquier acción que tenga como consecuencia proporcionar algún beneficio o mejorar el bienestar de otras personas. Implica una interacción más específica que la conducta prosocial.
Altruismo: Más específico aún. Existen dos tipos de definiciones:
Cooperación: Dos o más personas se unen para colaborar en la obtención de una meta común, que será beneficiosa para todos los implicados. Aumenta la cohesión grupal y las relaciones interpersonales positivas.
FACTORES PARA INICIAR LA AYUDA Características de la situación"Incidente de Kitty Genovese": Mientras un solo hombre atacaba y apuñalaba a Kitty Genovese durante unos 45 minutos, 38 testigos que presenciaron el incidente, no hicieron nada por evitarlo.
Darley y Latané:
Investigación sobre la intervención de observadores en ayuda de una persona en apuros.
Pusieron a prueba el efecto del número de observadores.
Hipótesis: Cuanto mayor sea el número de observadores, menor será la probabilidad de que cualquiera de ellos preste ayuda a la persona necesitada.
(Para ponerlo a prueba realizaron el experimento de los ataques epilépticos).
Resultados: En la condición con más participantes, el porcentaje de sujetos que intentaron ayuda fue menor y, además, cuando algunos de ellos lo hizo, tardó más en decidirse. Se conoce con el nombre de "efecto del espectador".
Conclusión: La intervención o no en los casos de emergencia es el resultado de una proceso de decisión que tiene lugar en la mente del individuo, y en el que influyen una serie de factores situacionales que inclinarán la decisión hacia la ayuda o hacia la no ayuda.
Influencia de las características de la situación Modelo de decisiónEl individuo ante una situación:
Experimentos de Darley y Latané sobre la habitación que se llena de humo.
Resultados: Dieron apoyo a la hipótesis de la influencia social informativa.
Este efecto depende mucho del contexto: En contextos donde la comunicación con extraños esté socialmente reprimida, la inhibición será mucho mayor.
El observador puede no prestar ayuda por considerarse incapaz o por no saber como actuar.
Este modelo de decisión, es aplicable a muchos otros casos que impliquen conducta de ayuda más a largo plazo.
Mayor tendencia a ayudar a:
Personas que nos resulten atractivas (no aversivas).
Personas semejantes a nosotros: Se actúa de manera más prosocial hacia personas del propio grupo que hacia extraños (nacionalidad, raza). Se trata de un fenómeno transcultural que se da con más intensidad en culturas colectivistas (las diferencias entre endogrupo y exogrupo son más marcadas).
La relación entre semejanza y conducta de ayuda se puede explicar también en términos de costes-beneficios:
Hay muchos factores que nos impulsan a ayudar a personas muy diferentes a nosotros. Por ejemplo: Cuando los costes de no hacerlo superan a los beneficios, o a los costes de prestar ayuda.
Gaertner y Dovidio: Estudiaron experimentalmente la relación entre conducta de ayuda y semejanza/diferencia de la víctima y el observador.
Se manipularon dos variables:
Prestar ayuda a una persona de raza negra/blanca, con presencia o no de observadores.
Resultados:
Se confirma el efecto de difusión de la responsabilidad, pero el de la semejanza, sólo aparece cuando hay otros observadores:
Explicación:
Esta reacción es típica de los "racistas aversivos": Su prejuicio contra otra raza no es manifiesto sino sutil. La persona se considera libre de prejuicios raciales pero, inconscientemente, mantiene sentimientos negativos hacia individuos de otra raza.
La semejanza entre la víctima y el observador, puede influir en la conducta de ayuda a través del "proceso de atribución de responsabilidad a la víctima": La tendencia a ayudar es mayor si se considera que el problema de la víctima se debe a circunstancias ajenas. A mayor semejanza entre observador y víctima, mayor tendencia a considerar que no tiene la culpa de lo que le pasa.
Fenómeno contrario: Cuando la víctima se nos parece demasiado, su problema nos puede recordar que eso mismo nos podría pasar a nosotros, lo que nos produce una desagradable sensación de semejanza. Para luchar contra eso existen dos mecanismos: