Psicología Online PIR Personalidad Análisis de la situación de la personalidad

Psicología de la Personalidad y Diferencial: Estudio sociocognitivo de la Personalidad y la conducta

ANÁLISIS DE LA SITUACIÓN.

El mundo externo puede organizarse según dos niveles de amplitud, macro y micro, en función de su proximidad con el individuo. A su vez, habrá características físicas u objetivas y características sociales, psicológicas o subjetivas.

El ambiente macro-físico: son las calles, parques, edificios, etc.

El ambiente micro-físico: son los muebles y objetos de la habitación.

El ambiente macro-social: serían las leyes, normas, o valores que son comunes una sociedad o cultura.

El ambiente micro-social: serían normas, actitudes, hábitos, etc. de los grupos y personas con las que un individuo interactúa directamente. Es al menos en cierto grado, único para cada individuo o grupo.

Otra forma de caracterizar el análisis del mundo externo es en términos de duración de su influencia. Endler define el entorno (ambiente) como el contexto más general y persistente en el que ocurre la conducta, mientras que la situación sería el marco momentáneo y pasajero. Los estímulos serían los elementos dentro de la situación.

Aproximaciones al estudio de la situación en psicología.

La situación puede ser analizada desde tres perspectivas diferentes:

  • Perspectiva ecológica o ambiental: analiza los entornos en términos de características físicas bajo las que tiene lugar la conducta, partiendo del supuesto de que ejercen más influencia sobre la conducta que las propias características de la persona. Es decir, se centran en el entorno objetivo, con independencia de los procesos psicológicos que sientan las personas en él, siendo la unidad básica de estudio los escenarios de conducta (entornos que ocurren naturalmente, no habiendo sido creados por el experimentador) que tienen las propiedades siguientes:

    • Incluyen patrones de conducta fijos ajenos al individuos dentro de coordenadas espacio-temporales específicas.
    • Consideran conjuntos de elementos del escenario de carácter no conductual (físicos).
    • Se entiende que hay una interdependencia entre las características físicas, temporales y geográficas del entorno, y los patrones propios de conducta.

    Así el escenario de conducta tiene límites físicos. El entorno psicológico es una representación subjetiva de la situación objetiva que la persona hace en un momento determinado. El entorno ecológico tiene una existencia más duradera y objetiva, independiente de los procesos psicológicos de una persona concreta.

    El estudio de los escenarios de conducta permite estudiar programas comunitarios, iglesias, escuelas clases, etc. Son situaciones tan estructuradas que el peso de las variables personales en la predicción de la conducta es mínimo.

  • Perspectiva conductual: los entornos se describen en términos de su estructura (características físicas) y de su función estimular (refuerza, castiga, etc.). Las personas pueden participar activamente en su relación con el entorno, pero eso no significa que sean agentes autónomos en el control de sus conductas.
  • Perspectivas sociales: estudian los episodios sociales (secuencias de interacción que constituyen unidades naturales de conducta y que se distingue porque tiene límites simbólicos, y temporales y físicos). Se presta atención a la percepción y representación cognitiva de las situaciones.

    Estas 3 perspectivas difieren en 3 aspectos:

    • El énfasis dado a las características personales.
    • El peso dado a los aspectos objetivos vs. subjetivos de la situación.
    • Su consideración del especio y el tiempo.
Aproximaciones al estudio de la situación en psicología de la personalidad.

Desde la que se ha enfatizado el carácter subjetivo o percibido de la situación, y que el estudio de la situación no es un objetivo en sí mismo, sino una necesidad para hacer mejores predicciones de conducta.

Las taxonomías de situaciones deben reunir 3 requisitos:

  • a) Dominio: reflejan situaciones en que el investigador muestrea a su conveniencia (por ejemplo: estresantes, laborales, académicas).
  • b) Unidades de análisis: deben especificarlas para clasificar las situaciones.
  • c) Consideración de la situación: especificar si se dirigen a clasificar situaciones objetivas o psicológicas.
Aproximación basada en la percepción de la situación:

Las situaciones pueden ser analizadas en función de cómo son percibidas e interpretadas, es decir, en función de su valor estimular.

En general, se ha utilizado dos estrategias principales:

  • a) Juicios de similaridad intersituacional: en lo que se pide a los sujetos que juzguen la similaridad entre las situaciones presentadas mediante descripciones verbales, analizándose los datos con AF. Los resultados muestran un alto acuerdo entre los perceptores sobre la similaridad entre situaciones.
  • b) Análisis de prototipos: en los que se usan prototipos o ejemplos ideales de una categoría. Se parte del supuesto de que las situaciones tienen variedad de atributos que son percibidos e interpretados por los individuos, de acuerdo a esquemas cognitivos de las situaciones, que el individuo tiene a partir de experiencias anteriores. Así, un individuo que se enfrenta a una situación compara los atributos de esta con los del prototipo cognitivo que ya posee. Esta estrategia permite:
    • Establecer una taxonomía de las categorías de situaciones comúnmente utilizadas (por ejemplo, sociales, culturales, políticas, etc.) que, a su vez, están ordenadas jerárquicamente (de lo más inclusivo o superordenado, a lo más subordinado).
    • Si pedimos a los sujetos que generen prototipos, puede obtenerse el prototipo consensuado (promediando las características listadas por los sujetos). Estos prototipos sugieren que las personas comparten conjuntos de creencias sobre las características de variadas situaciones, o las conductas que se esperan en ellas.
    • Podemos usar los prototipos consensuados para probar hipótesis.

Cantor midió la similaridad entre prototipos, encontrando que los pertenecientes a una misma categoría tenían más elementos en común que los de categorías distintas. Parece pues que una parte importante del conocimiento común de las situaciones sería de naturaleza psicológica (los prototipos proporcionan al individuo expectativas sobre las conductas más probables o socialmente apropiadas en las situaciones).

También midió el tiempo que los sujetos tardaban en formarse la imagen, tras la lectura del estímulo, y encontró que las situaciones se imaginan más rápido, después las personas en situaciones, y por último las personas. Por lo que parece que hay diferencias en cuanto a accesibilidad y riqueza de estas informaciones.

Además, estudió los atributos de las situaciones. Los resultados muestran que la frecuencia de los hechos que describen el carácter físico de la situación, y de las personas presentes en ella, es mayor en los prototipos de categorías específicas o subordinadas; mientras que en las más abstractas, prevalecen aspectos de carácter psicológico.

A partir de esta aproximación se puede analizar qué conductas anticipan los sujetos como más probables en una situación concreta. De hecho, cuanto más prototípica es una situación, más consenso hay acerca de las conductas que se llevarán a cabo en ella.

Aproximación basada en la reacción ante la situación:

Rotter propuso clasificar las situaciones en función de la similaridad de la conducta que generan en las personas, sugiriendo utilizar los siguientes procedimientos.

  • 1. Recurrir al juicio de expertos.
  • 2. Tomar el juicio de sujetos de la misma cultura o grupo que el que se evalúa.
  • 3. Analizar la frecuencia de clases específicas de conducta en ciertas situaciones.
  • 4. Medir la expectativa de que ciertos refuerzos o consecuencias ocurran en esas situaciones
  • 5. Determinar la naturaleza (académica, laboral, afectiva, etc.) y el signo del refuerzo (positivo o negativo) que con mayor probabilidad ocurrirá en la situación.
  • 6. Estudiar los gradientes de generalización de los cambios que ocurren en la conducta, las expectativas, o los valores del refuerzo. [Por ejemplo, medir la expectativa de éxito de una persona en una tarea, y ver el cambio en su expectativa de éxito en otras tareas, si fracasa en la primera] El gradiente de generalización indica la similaridad.

Además de éstos procedimientos se han utilizado otros:

Los inventarios E-R: presentan la descripción verbal de situaciones relacionadas con alguna variable que queremos medir (ansiedad, agrado), pidiendo al sujeto que informe del grado en que experimenta reacciones somáticas o psíquicas. Un ejemplo famoso es la técnica de Desensibilización Sistemática de Wolpe, donde los pacientes elaboran una jerarquía de ansiedades subjetivas.

En la técnica de emparejamiento persona-situación, la situación se caracteriza como un patrón de conducta de un tipo ideal de persona. La conducta de una persona en una situación estará en función de la similitud entre las características de la persona y el patrón ideal de conducta del individuo-tipo correspondiente a esa situación. [Le describimos a David cómo funcionan en una situación diversas personas "ideales", y lo que él debe hacer es emparejar sus propias características con las descripciones proporcionadas].

Bem propone que se analice a una persona en términos de cómo responde ella ante un conjunto de hipotéticas situaciones. La similaridad entre dos situaciones estaría en función del nº de elementos principales que comparten, del nº de elementos únicos de una u otra, y del grado en que sus características (compartidas y no compartidas) son distintivas dentro del conjunto de situaciones comparadas.

Pervin pide a cada sujeto que:

  • 1. Haga una lista de situaciones de su vida real (lugar, personas, tiempo y actividades de cada una).
  • 2. Describa cada situación, para generar una lista de atributos.
  • 3. Describa sus sentimientos en ellas, para hacer una lista de sentimientos de cada situación.
  • 4. Describa su conducta, generando una lista de conductas.
  • 5. Juzgue, una vez hechas las listas, e grado en que cada aspecto de las tres listas es aplicable a cada situación.

Así obtiene información de las situaciones reales del individuo y de sus características.

Otra taxonomía basada en el consenso de las personas sobre la conceptualización de las situaciones es la de Van, que construyó listas de atributos para cada situación, entrevistando a 160 sujetos. Resultaron 659 atributos pertenecientes a las categorías: contexto, entorno físico o localización, características objetivas del entorno físico, personas, características objetivas de las personas, actividades, equipo u objetos y aspectos temporales. Se identificaron así 10 factores situacionales (intimidad, ocio, conflicto, etc.) que pueden utilizarse para predecir la conducta que puede ocurrir en las distintas categorías.

Aproximación basada en las preferencias situacionales:

Analiza qué tipo de situaciones son elegidas por los sujetos. Las personas evitan ciertas situaciones y eligen otras; pueden modificar las situaciones para que se ajusten a sus características, y pueden crear situaciones que faciliten determinadas conductas. La elección de unas u otras está influida por las características personales. En estas elecciones intervienen también otros aspectos como las presiones ambientales y culturales, o la posibilidad real de acceder a ellas.

Aproximación basada en los rasgos de personalidad:

Una forma de construir una taxonomía de rasgos de personalidad que capture sistemáticamente información situacional, sería pidiendo a un nº elevado de sujetos que, para cada característica de los Cinco Factores, indicase situaciones o conductas que son típicamente asociadas con ese rasgo. De esta forma, tendríamos un conocimiento de las situaciones que permiten mejor la expresión de un determinado rasgo.

Ten Berge y De Raad construyeron un repertorio, a partir de descripciones de sujetos, sobre las situaciones en las que se mostraba una determinada característica de personalidad. Obtuvieron 237 situaciones que clasificaron según en qué medida cada participante podía tratar con ella. La idea era que las formas de relacionarse con las situaciones suponen estilos de afrontamiento (tendencias de carácter disposicional o personal).

Desde esta perspectiva, ciertos tipos de personas pueden tener preferencias hacia situaciones que son distintas se las mostradas por otras personas; ciertas situaciones permitirían más variación conductual; y las personas caracterizadas por un determinado rasgo, pueden tener una mayor preferencia por aquellas situaciones que permiten la expresión de ese rasgo.

Los resultados muestran una estructura de 4 factores: 1) situaciones de placer, 2) situaciones adversas para el individuo, 3) situaciones de conflicto interpersonal y 4) situaciones de demanda social.

En términos generales, las personas que puntúan alto en uno de loa 5 factores son mejores tratando con las situaciones asociadas a ese factor. Hay muchas situaciones en las que las personas extravertidas, emocionalmente estables y abiertas a al experiencia se mantienen mejor que las introvertidas, inestables y cerradas a la experiencia. Sin embargo, Afabilidad y Tesón son factores más específicos de la situación (son factores del carácter; mientras que Extraversión, Estabilidad emocional y Apertura son del temperamento).

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