Psicología Online PIR Psicología Social Antecedentes de la agresión

Psicología Social y de las Organizaciones: La agresión

ANTECEDENTES DE LA AGRESIÓN

Hipótesis clásica de la frustración-agresión (Dollard)
  • a) La ocurrencia de la agresión siempre presupone la frustración
  • b) Cualquier acontecimiento frustrante lleva inevitablemente a la agresión

Críticas:

Bandura: Las personas pueden aprender a modificar sus reacciones ante la frustración.

Bus: La hipótesis sólo se cumple si la agresión es útil para superar la frustración, pero no en otros casos.

Datos a favor:

Berkowitz, dio lugar a las actuales perspectivas sobre la frustración como antecedente de la agresión. El hecho de que se puedan aprender otras reacciones a la frustración no niega la existencia de una determinación innata. Lo innato sería que la frustración incrementarse la probabilidad de un cierto tipo de respuesta. El aprendizaje puede alterar o disfrazar la manifestación de esa respuesta.

Frustración-activación

Berkowitz

Hipótesis revisada: la frustración es más bien fuente de activación. Puede llevar a la agresión pero de forma indirecta.

Lo que genera es activación (o arousal) y ésta a su vez proporciona energía a todas las respuestas que una persona está dispuesta a hacer.

La agresión se produce cuando se han activado disposiciones preexistentes en el sujeto a agredir.

Geen

Ampliación hipótesis frustración-agresión.

Frustración: Supone un cambio a peor en la situación de la persona. Compromete esfuerzos anteriores y pone en peligro los futuros. Es a la vez aversiva y activante. Se puede considerar como una fuente más de estrés.

Cualquier cambio (en condiciones ambientales, dolor físico, ataque interpersonal), que implique un empeoramiento con respecto a lo que la persona había definido como aceptable puede poner en marcha la agresión.

Frustración y afecto negativo

Berkowitz

Conexión indirecta entre frustración y agresión a través del afecto negativo: "sentimiento displacentero provocado por condiciones aversivas".

Cuando una persona se enfrenta a una experiencia aversiva, se desencadenan una serie de cogniciones, emociones y respuestas expresivo-motoras.

La reacción inicial a la frustración es afectiva. Tras ella se pone en marcha el proceso asociativo simple.

Resultado final: tendencia a agredir o tendencia a huir en función de la situación como propone el modelo de Blanchard.

Calor y agresión

Quetelet, formuló una "Ley térmica de la delincuencia" Þ "Los delitos violentos son más probables en los periodos de fuerte calor".

Estudios de archivo:

Carlsmith y Anderson: Estudio de los disturbios urbanos en ciudades estadounidenses durante el periodo 1967-1971.

Resultado: Relación directa y lineal entre temperatura y disturbio.

Anderson y Anderson: Dos estudios más detallados:

  1. 1. En Chicago, 90 días del verano del 1967.

    Relación directa y lineal entre la temperatura media diaria y el número de asaltos.

  2. 2. Asesinatos y violaciones cometidas en Houston durante el periodo de 2 años. Se contrastó la temperatura máxima de cada día estudiado.

    Relación directa y lineal entre temperaturas y delitos.

Anderson: Estudio más completo.

Delitos violentos cometidos en todo el territorio EEUU durante una década completa (1971-1980).

Relación directa y lineal entre temperatura y delitos violentos. Menos intensa entre temperatura y delitos no violentos.

Estudios de laboratorio:

Rule: Sometieron a sujetos a una temperatura calurosa (33ºC) o fresca (21ºC). La tarea era escribir el final de una historia sencilla.

Más tarde se ofrecía al sujeto la posibilidad de administrar descargas a la persona que le había producido las descargas.

Se manipulaba la temperatura ambiente (fresco 21ºC / caluroso 33ºC).

Baron y Bell: Resultado:

Menor intensidad del ataque en temperaturas elevadas.

Los sujetos no provocados son los más agresivos en la condición calurosa.

Baron recurre al "Efecto modulador del afecto negativo ", para explicar la ausencia de relación directa entre calor y agresión.

Interpretación:

Cuando existe afecto negativo la agresión se incrementa pero sólo si la intensidad del afecto no sobrepasa ciertos límites: Una intensidad extrema de afecto negativo puede producir respuestas de huida.

La provocación o ataque, genera afecto negativo, la temperatura también Þ Se puede sobrepasar el límite de modo que la lucha ceda paso a la huída.

Las situaciones intermedias, producirán un afecto negativo intermedio y, como resultado, una alta agresión.

  • Calor sin provocación
  • Provocación sin calor

Relación de U invertida entre calor y agresión.

Última contrastación:

Manipularon como origen del afecto negativo, no solo el calor sino también el frío (limonada moderadamente fría o muy fría).

El afecto negativo intermedio (temperaturas moderadamente frías o moderadamente calientes), aumentó la agresión.

El afecto negativo intenso (frío o calor extremos), redujo la agresión.

Se ofrece a los sujetos un vaso de limonada fresca en:

La situación calurosa/provocación Þ se reduce el afecto negativo a un nivel medio y se incrementa la agresión.

La situación calurosa/sin provocación Þ se reduce el afecto negativo y disminuye la agresión.

Razones que explican las diferencias entre estudios de archivo y de laboratorio
  1. La relación entre calor y agresión no es directa ni lineal, sino que está mediada por el afecto. Un afecto negativo excesivamente fuerte puede producir la huida y no agresión.
  2. Se desconoce la influencia del calor sobre el afecto negativo en los datos de archivo (Se desconocen las personas que eligen escapar del calor o participar en los disturbios).
  3. Los contextos de laboratorio permiten a los sujetos escapar de situaciones calurosas (Nadie les obliga a permanecer en el experimento contra su voluntad).

Glass y Singer

El estrés provocado por el ruido no depende tanto de su intensidad como de su predictibilidad y controlabilidad (Un ruido intenso genera menos estrés que otro, si se puede predecir o controlar, independientemente de su intensidad).

Las personas son capaces de adaptarse al ruido y de actuar con eficacia pese a sus efectos estresantes, sin embargo, el ruido continuado tiene un efecto acumulativo que se traduce en una reducción de la tolerancia a la frustración (posible antecedente de la agresión): El ruido puede contribuir DE FORMA INDIRECTA a la agresión.

Pero, el ruido también puede contribuir a la agresión de FORMAS DIRECTAS: Generando una activación que proporciona energía a una reacción agresiva que ya era probable en la persona. No es necesario que éste sienta hostilidad o cólera hacia la víctima.

Geen y O'Neal

Sujetos veían una película (violenta o no violenta) y luego eran sometidos o no a un ruido fuerte.

Mayor agresión los sujetos sometidos a película violenta-ruido fuerte.

Donnerstein y Wilson

Cuando la persona tiene motivos para agredir, el ruido intensifica la conducta. Las personas que tras haber sido atacadas eran expuestas a un ruido aversivo e incontrolable agredían más intensamente que aquellas que habían sido atacadas pero sin exposición posterior al ruido.

Geen

Demostró que, no es tanto el carácter aversivo objetivo del ruido lo crucial en este afecto, sino más bien su controlabilidad (Los sujetos que tenían la posibilidad de controlar la terminación del ruido, resultaron ser menos agresivos).

Geen y McCown

Demostraron que, las diferencias en la agresión entre las personas expuestas a un ruido controlable o no, se deben a diferencias de activación (Presión sanguínea como índice de activación).

El ruido aversivo e incontrolable intensifica la agresión a través del proceso de activación.

Dolor

Berkowitz

El dolor genera afecto negativo, el cuál es el antecedente inmediato de las reacciones agresivas a la experiencia de dolor.

Importancia en distinguir con claridad entre el estímulo aversivo y la explicación que tiene la persona para ese estímulo, que tendrán como consecuencia el estado general de afecto negativo que experimente el sujeto.

El ataque interpersonal

Para muchos autores, el ataque interpersonal es el antecedente más importante de la agresión (más que la frustración).

Dos aspectos fundamentales:

  1. La intensidad respectiva de ataque y frustración.
  2. No todos los ataques son antecedentes de agresión.

Si no se percibe intencionalidad en el ataque, o si se cree realmente en su ausencia de malicia, la persona no llega a sentir estrés ni, por tanto, a activarse.

El ataque aún sin percibirse como intencionado o malicioso, activa o estresa a la persona. Sin embargo, la agresión no se producirá porque la persona inhibe la conducta agresiva, en la creencia de que no es socialmente aceptable responder agresivamente a un ataque no intencionado.

Violación de las normas

Mummendey: En la mayor parte de los caos, la agresión no es un acto aislado.

La agresión ocurre regularmente como un episodio o un acto de una secuencia de interacciones entre dos o más personas.

4 aspectos fundamentales a tener en cuenta:

  1. La interpretación mutua de las personas implicadas en la interacción ® elaboración de juicios acerca de si la conducta es o no apropiada y de si ha existido intención de perjudicar o causar daño.
  2. Contexto situacional en el que dicha interacción se enmarca.
  3. Existencia de una divergencia de perspectivas según la posición de cada persona (atacante o agresor).
  4. Desarrollo a lo largo del tiempo

Da Gloria y De Ridder

Existencia de cierta norma implícita siempre presente en la interacción entre personas.

El carácter aversivo de una situación se tolera si se considera necesaria para la consecución del objetivo. Si se viola esa norma, la conducta se considerará injustificada y provocará agresión.

Violencia en el contexto familiar

Formas en que al violencia en el contexto familiar puede ser un antecedente de la agresión:

  1. Aprendizaje social de carácter Padres que recurren a la violencia para imponer disciplina. Los niños aprenden que la fuerza física es un procedimiento adecuado para solucionar conflictos.
  2. Adiestramiento explícito de la conducta agresiva: Padres y hermanos explican al aniño cuando es conveniente agredir al otro.
  3. Existencia en el hogar de discordia y falta de afecto.

Condiciones para que la violencia en la familia se convierta en un antecedente de la agresión:

  • Nivel de estrés y conflicto en la familia.
  • Adiestramiento en la violencia.
  • Fomento de una norma cultural implícita, según la cuál la violencia en la familia es algo aceptable.

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