Psicología Online PIR Psicología Evolutiva Autoestima y adolescencia: Alcanzar una identidad

Psicología Evolutiva: Desarrollo de la identidad personal y la identidad de género

AUTOESTIMA Y ADOLESCENCIA: ALCANZAR UNA IDENTIDAD

Durante la preadolescencia y los primeros años de la adolescencia, los sujetos experimentan un ligero descenso en su autoestima que se irá recuperando progresivamente. Se han apuntado diversas causas como explicación de este descenso. Para algunos autores (Symmons y Blyth), éstas se encuentran en los cambios biológicos y la necesidad de ajuste psicológico, y una mayor conciencia sobre sus diversos aspectos de la personalidad (y de su carácter contradictorio).

Otros, en cambio, señalan que el paso de la escuela primaria al instituto supone un cambio que origina en muchos jóvenes sensaciones de desasosiego y desorientación al pasar de un entorno confortable, controlado, en el que eran conocidos y en el que poseían una identidad, a otro en el que la mayor competitividad y una relación más adulta con los profesores, pueden hacer que su identidad y su autoestima se resientan.

Otra razón esgrimida para el descenso de la autoestima en la adolescencia es que el individuo añade a su espectro de expectativas y comparaciones nuevos ámbitos como el del amor o el de la competencia laboral y profesional. Esto lleva aparejadas una gran desorientación e inseguridad.

Durante la adolescencia, una de las tareas mas trascendentes y difíciles para los sujetos es la de "encontrarse a sí mismos". Como señalan Stassen y Thompson, deben construirse y afianzarse como seres independientes del entorno, sin embargo, lo hacen desde la necesidad de mantener conexiones con el pasado. Buscan y se empeñan en ser autónomos, pero a la vez precisan afianzar su pertenencia a un grupo asumiendo y aceptando valores, normas y principios de dicho grupo.

Resulta especialmente relevante la construcción de una identidad madura que se va adquiriendo paulatinamente en esta etapa de la vida y que se irá refinando a lo largo del resto de las misma. Este proceso y, sobre todo, su resolución tiene un papel importante en la autovaloración de los adolescentes.

De acuerdo con las posturas tradicionales de Erikson, en las sociedades complejas los adolescentes se encuentran sometidos a presiones de muy diversa índole que les llevan a revisar su Yo real, su autoconcepto y que promueven una revisión de éste y de la autoestima asociada al mismo. El modelo de Erikson supone cuatro momentos de cualidad diferente como el camino a recorre en el logro de una identidad ajustada aunque señala que dicho camino no es lineal ni supone que todos los individuos alcancen dicha identidad considerada como optima. De hecho, durante la vida adulta, se presentan crisis de identidad que pueden suponer el regreso momentáneo del sujeto a algunas fases de identidad no resueltas:

Momentos de identidad Características relevantes
Identidad difusa Individuos inseguros acerca de sus propias creencias u opiniones

Se sienten incapaces de explorar y comprometerse

No tienen objetivos claros en ninguna área

Identidad de demora (moratoria) Retraso en la adquisición de compromisos.

Se posponen líneas de actuación y visiones del mundo como consecuencia de exploración y reflexión sobre la realidad.

Identidad de compromiso Supone la copia de identidades propias de otros, en general de personas que les resultan relevantes o significativas en algún campo.

Los sujetos hacen suyos valores y principios de forma critica.

Logro de autentica identidad Compromiso con un conjunto de valores.

Adquisición de un sistema jerarquizado y coherente de metas propias.

Capacitación para generar caminos y estrategias que permitan lograr las metas.

Delimitación de una identidad propia.

Proviene de la reflexión y la experiencia en ámbitos diversos.

Los individuos que se instalan en el primer y segundo estado o momento de identidad resultaran individuos problemáticos, en permanente estado de crisis de identidad y, por tanto susceptibles de sentirse desadaptados. Lo contrario ocurre con los individuos que se encuentran en fase de Identidad de Compromiso que tienden a evolucionar hasta el cuarto estado, sin duda, el que supone un mayor ajuste del sujeto a la realidad.

En la actualidad el periodo de adolescencia ya no es interpretado en términos de crisis, tal y como lo definía Erikson. No obstante, lo cierto es que durante esta etapa, los individuos han de integrarse de forma madura en nuevos retos y ámbitos que anteriormente resultaban alejados o simplemente inexistentes. Una identidad adecuada, saludable psicológicamente y que lleva aparejada un alto grado de autoestima realista, es aquella que define a un individuo comprometido con valores y metas no impuestas, sino elegidas por sí mismo o que las busca activamente. En ambos casos, se trata de individuos que indagan en la realidad y en sí mismos.

Unos padres que sirvan de apoyo y un entorno familiar acogedor psicológicamente hablando, un lugar donde se puedan expresar las emociones, las ideas y la visión de la realidad, con argumentaciones razonadas y firmes, proporciona a los individuos una fuente de gratificación y seguridad que le empujan a explorar el entorno y a sentirse mas competente, de forma general en su gestión de la vida.

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