Psicología Social y de las Organizaciones: Las estructuras organizacionales

4.2. COMPLEJIDAD ORGANIZACIONAL.

La complejidad se refiere a la multiplicidad de unidades estructurales en las que se agrupan los miembros de una organización. Unidades que pueden establecerse en función de los roles, los puestos, los conocimientos, las funciones, los rangos, etc. La formación de esas unidades se da a través de un proceso de diferenciación que tiene lugar a través de la segmentación de la estructura existente o por la adición de nuevas unidades a esa estructura. Gracias al proceso de diferenciación tiene lugar un incremento de la complejidad organizacional que repercute en otros aspectos estructurales de la organización como sus sistemas de comunicación, su nivel de formalización y su grado de centralización.

Las unidades en que pueden clasificarse los miembros de la organización varían vertical y horizontalmente.

La diferenciación horizontal se refiere a la división de funciones entre los distintos departamentos y unidades de la organización, la división del trabajo entre sus miembros mediante el establecimiento de los distintos puestos y tareas y la división del conocimiento necesario para la realización de las tareas y fines organizacionales. Price (1968) señala que el grado de complejidad de una organización puede evaluarse por el nivel de educación de sus miembros, de modo que a mayor educación mayor complejidad.

La complejidad organizacional plantea el problema del grado de profesionalización de sus miembros como variable que influye sobre el tipo de estructura de la propia organización. Notas características de los miembros profesionales que participan en las organizaciones:

  • poseen una preparación académica y técnica superior a la de otras personas que desempeñan también puestos en la organización, lo que les permite disponer de un cuerpo de conocimientos, normas, actitudes y valores que les hace más similares a otros componentes de su misma profesión que a los otros miembros de su propia organización;
  • incrementa el sentido de autonomía personal en relación con el trabajo y la orientación hacia el cliente y sus necesidades específicas
  • poder decisivo derivado de sus conocimientos especializados.

Aspectos que pueden plantear conflictos en la organización al integrar a este tipo de miembros; integración que puede tener importantes repercusiones sobre la estructura de la propia organización, su centralización, sus redes de comunicación y su formalización.

Diferenciación vertical, diferenciación que se desprende de la propia división del trabajo. Los distintos puestos de una organización no están sólo diferenciados según las funciones que se han de cumplir en cada uno de ellos, sino también en función del rango que ocupan esas funciones. La diferenciación en función de los distintos niveles de jerarquía es una característica de la complejidad organizacional que indica niveles de poder y diferencias en las funciones de supervisión, control y coordinación.

Se ha estudiado profusamente el componente administrativo de las organizaciones y su proporción en relación con el nº total de miembros que las forman. Se trata de los miembros de la organización encargados de coordinar, facilitar, apoyar y supervisar las actividades de la organización para que éstas sean realizadas con eficacia. Las medidas más utilizadas para determinar el componente administrativo son:

  • la proporción de administrativos sobre el total de los miembros de la organización
  • la amplitud de control, número de subordinados que tiene un supervisor dentro de la organización.

Ambas plantean problemas prácticos que se desprenden de la delimitación conceptual de los términos al determinar los valores concretos de una determinada organización. No son intercambiables, pues la proporción de administrativos ofrece datos de la organización en su conjunto, mientras que la amplitud de control ofrece datos de distintas unidades específicas dentro de la organización.

La investigación empírica establece tendencias generales en las relaciones entre medidas de diferenciación vertical y medidas de diferenciación horizontal. Blau y cols. señalan que la diferenciación horizontal en una organización se relaciona positivamente con la diferenciación vertical si aquélla atañe al personal experto o profesional, mientras que muestra una relación inversa si atañe al personal no especializado y a tareas rutinarias. Meyer (1968) y Blau y cols. (1966) señalan que existe correlación entre la complejidad organizacional y la proporción del componente administrativo. Una elevada complejidad del conocimiento de los miembros y de las tareas disminuye el espectro de control de los superiores en la organización.

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