Psicología Online PIR El Lenguaje Conocimiento del Contexto, Físico y Deixis

Psicología Básica: Producción del Discurso y Conversación

Conocimiento del Contexto, Físico y Deixis

Ya se ha visto que la representación de la situación que fundamenta la perspectiva que los hablantes adoptan durante la producción de los discursos posee un importante componente socia. Sin embargo, este componente no es él, único que configura el contexto cognitivo común del discurso.

Por ello, es necesario aludir también, al conocimiento que los participantes poseen del contexto físico en que se generan los discursos y al anclaje perceptivo que los discursos mismos poseen respecto a tales contextos. Este anclaje que se hace patente en los intercambios conversacionales más simples, se instrumentaliza lingüísticamente, a través de la presencia, en el texto, de un tipo particular de marcas lingüísticas: los llamados «términos deícticos».

La noción de deixis (que en griego significa "mostrar") expresa, fundamentalmente, una función: la que conecta el discurso con su contexto físico y con la información que sobre este contexto comparten el- hablante y el oyente. Gracias a la deixis el oyente puede localizar e identificar referentes como personas objetos, acontecimientos y actividades que se mencionan en el discurso aunque no se describan explícitamente en el.

El carácter esencialmente deíctico de los discursos fue ya destacado por Bühler en 1934 y ha constituido uno de los principios rectores de la investigación de buena parte de los psicolingüistás encuadrados en el "funcionalismo centroeuropeo" en los últimos años. Por otro lado, que la deixis es una función compleja que: implica la utilización de representación de muy diversa índole constituye una apreciación inevitable tras el análisis de cualquier secuencia discursiva natural.

En el coloquio de nuestro ejemplo los hablantes han producido simultáneamente varias expresiones deícticas (las que aparecen en cursiva) Algunas de ellas, que en castellano son elípticas, son deixis de persona (tu por ejemplo, señala a aquella persona a la que se dirige el hablante en momento dado del discurso pero no es una persona fija: varía en cada turno conversacional).

Otras, son formas deícticas de lugar (ej «esto», «aquí», que indican una proximidad física respecto al hablante o de tiempo ("antes", "ayer"). Por último, nuestro ejemplo contiene también una forma deíctica de discurso ("lo"), que remite anafóricamente a algo de lo que se ha hablado previamente y que vuelve a ser foco de atención otra vez.

La elección de todas estas formas presupone, el conocimiento, por parte del hablante, de una situación espacio-temporal dada a la que de algún modo tiene acceso también el oyente, así como el conocimiento de un sistema lingüístico específico (el sistema de marcadores deícticos de su lengua) cuyos elementos poseen condiciones contextuales muy concretas de utilización.

Como ha sido ampliamente documentado por estudios evolutivos, el desarrollo de las habilidades deícticas (la adquisición de los términos deícticos y su empleo correcto en los discursos), al igual que el desarrollo de la mayoría de las actividades cooperativas, está estrechamente vinculado a la capacidad del sujeto para «des-centrarse» (en el sentido piagetiano del término) y para adoptar la perspectiva del otro, es decir, para elaborar modelos mentales o metarrepresentaciones de lo que el otro puede conocer y percibir (en este caso, sobre un contexto espacio-temporal concreto) en cada momento del discurso.

De forma paralela, la alteración patológica o la falta de desarrollo de esta capacidad se traducirá en la realización de discursos que resultan incomprensibles o no cooperativos precisamente porque fallan en la capacidad para situar los referentes! deícticos en un marco de conocimiento sobre el contexto físico o discursivo compartido también por todos los interlocutores

Un ejemplo que ilustra con claridad la complejidad cognitiva de la deixis es el uso de términos espaciales como "aquí", "allí", "arriba", "abajo", "delante", "detrás", "izquierda", "derecha" y otros similares.

El carácter esencialmente egocéntrico de las deixis no parece ser, desde luego, un fenómeno exclusivo del lenguaje. Como han observado Graumann y Somrner (1989) citando, entre otros, a Husserl, la experiencia perceptiva, la experiencia cognitiva y la experiencia social en general participan también de este carácter egocéntrico. Sea como fuere, la «egocentricidad» es una propiedad que, en tanto en cuanto se proyecta también en el discurso, lo hace interpretable para el oyente y, por tanto, funcional.

> Siguiente: El Discurso Como Estructura Lingüística Supraoracional