Psicología Clínica: Trastornos del sueño

El insomnio

El insomnio es la incapacidad de dormir en cantidad o calidad su? cientes para sentirse descansado y operativo al día siguiente. La cantidad de sueño necesaria es variable en cada sujeto y está genéticamente determinada, en general 7-8 horas en un adulto. El insomnio afecta al sujeto por la noche y durante el día cuando sufre las consecuencias del descanso insu?ciente. Esto diferencia el insomnio verdadero del "dormidor corto" que precisa pocas horas de sueño pero se siente descansado por la mañana y permanece plenamente operativo durante el día.

(1)El insomnio es probablemente el trastorno más frecuente de la humanidad y afecta a un tercio de la población. Es más prevalente en los ancianos y en las mujeres.

Casi la mitad de los pacientes afectos de insomnio crónico presentan una causa psiquiátrica y alrededor del 20% de los casos el insomnio es primario

(2) El resto está relacionado con enfermedades médicas , y otras alteraciones del sueño.

Sea cual sea la causa, se afectan los sistemas de promoción y mantenimiento del sueño o de la oscilación ordenada y previsible de los ciclos sueño-vigilia. En un tiempo determinado T, las variables más importantes que determinan el nivel previsible de alerta o somnolencia son las homeostáticas, las cronobiológicas y la actividad del hipotálamo. El factor homeostático guarda relación con la duración de la vigilia previa (cuanta mayor vigilia previa, mayor propensión a dormir). El factor cronobiológico depende de la función del marcapasos biológico: el nucleo supraquiasmático (NSQ) del hipotálamo, que determina la periodicidad de los ciclos sueño/vigilia y su sincronización con el ciclo geofísico de 24 horas. La periodicidad del ciclo sueño/vigilia depende del ritmo intrínseco del NSQ y del entrenamiento por marcadores externos que permiten sincronizar el marcapasos biológico con el ciclo día/noche. Los factores sincronizadores son la luz, la actividad física y los horarios sociales (laboral, de comidas, etc.).

Durante el día las neuronas del núcleo supraquiasmático están activas y sus terminaciones gabaérgicas inhiben las neuronas del núcleo paraventricular involucrado en la secreción de melatonina. Por la noche, la inhibición de este núcleo cesa y se produce la secreción de melatonina. La melatonina es un efector cronobiológico y el horario de su secreción es un buen indicador del ritmo sueño/vigilia.

En el hipotálamo ventrolateral se localizan los principales sistemas promotores de sueño, cuyas neuronas (que contienen neurotransmisores inhibitorios GABA y galanina), envían proyecciones a los grupos neuronales hipotalámicos y del tronco del encéfalo implicados en el mantenimiento de la vigilia. En el hipotálamo posterolateral se localizan las neuronas hipocretinérgicas relacionadas con la promoción y regulación de la vigilia. Un preciso mecanismo modula la actividad de todos estos sistemas promotores/reguladores de la vigilia y el sueño para que ambos estados alternen de forma ordenada y previsible.

Todos los seres humanos pueden experimentar insomnio transitorio (menos de una semana), o de corta duración (1-3 semanas), si se exponen a determinados factores precipitantes como dolor, estrés, medicación, duelo, ruido, viaje transoceánico, etc. Si el insomnio persiste durante algunas semanas se denomina agudo; si persiste durante más de un mes es crónico. El insomnio agudo suele resolverse cuando la causa que lo provocó cesa, pero en algunos casos, persiste la perturbación del sueño por la adquisición de hábitos nocivos (videinfra) que perpetúan el problema o por la propia vulnerabilidad del sujeto que dispone de un sistema débil de generación del sueño y/o es propenso a un estado de hipervigilancia .

> Siguiente: Causas del insomnio