Psicología Básica: Modelos Explicativos de la Motivación

El Modelo Cognitivo

Los distintos enfoques cognitivos comparten el hecho de considerar fundamentales los procesos perceptivos e intelectuales que tienen lugar en el momento en el que un sujeto analiza e interpreta el medio ambiente en el que se desenvuelve, así como sus propios pensamientos y conductas.

La expresión procesamiento activo de la información resume muy bien este tipo de planteamientos.

El inicio del desarrollo de este tipo de enfoque son los trabajos de Tolman (1932) y Lewin(1936).

Según Tolman la psicología de la motivación tiene mucho parecido con el Intencionalismo de McDougall, con los planteamientos de la Gestalt, con la Teoría de Campo de Lewin y en cierta medida con ciertos argumentos psicoanalíticos.

Defiende la importancia de las metas en la conducta, así como la intencionalidad de la conducta.

A partir de Tolman, la corriente conductista, empezó a usar términos como expectativa, propósito y mapa cognitivo.

La conducta motivada tiene características molares, está dirigida a metas, es persistente y selectiva. El sujeto no aprende simples asociaciones E-R sino la relación entre una conducta y una meta particular; para ello, necesita desarrollar un mapa cognitivo de su ambiente, que le permite localizar cada una de las posibles metas.

Plantea diversos motivos para explicar la conducta motivada:

  • a) Motivos primarios: innatos. Búsqueda de alimento, agua y sexo, la eliminación de desperdicios, la evitación del dolor, el reposo, la agresión, reducir la curiosidad y la necesidad de contacto.
  • b) Motivos secundarios: innatos. Afiliación, dominancia, sumisión y dependencia.
  • c) Motivos terciarios: aprendidos. Consecución de metas culturales.

En su teoría la tendencia a comportarse de un modo concreto viene definida por una función multiplicativa de tres tipos de variables:

  • 1. Variable motivacional: necesidad o deseo de algún objeto meta particular.
  • 2. Variable de expectativa: creencia, cuantitativamente fluctuante, de que una conducta particular, en una situación particular, lleva a un objeto meta.
  • 3. Variable de incentivo: valor que el objeto meta tiene para el sujeto.

LEWIN. La motivación en la conducta se explica desde planteamientos homeostáticos.

La conducta es el resultado del conjunto de fuerzas que actúan sobre el sujeto.

Defiende la solución activa de problemas y la existencia de necesidades psicológicas (cuasi-necesidades).

El esquema de su planteamiento, denominado genéricamente teoría de campo, asume que la conducta es una función del espacio vital, el cual consta de persona (influenciada por dos tipos de necesidades: fisiológicas y psicológicas que producen tensión o estado motivacional) y ambiente psicológico (contiene metas que influyen considerablemente sobre la conducta del sujeto).

Lewin pensaba que mediante la topología, se puede explicar la "locomoción" (cambio en el espacio psicológico) del sujeto en su ambiente psicológico.

El término "conducta" en Lewin se usa para describir los cambios estructurales en ese ambiente.

La fuerza de la conducta (F), que tiene características de vector, es una función del estado interno de tensión del sujeto (t) y las metas del ambiente psicológico (G).

A esta breve función hay que añadir la "distancia psicológica" (e) que existe entre el sujeto y la meta que desea alcanzar, de tal suerte que a mayor distancia menor fuerza en la conducta.

F = f{t,G / e}

La tensión es el constructo motivacional defendido por Lewin para explicar la motivación interna del sujeto. La tensión ocurre cuando se producen necesidades en el organismo.

Este hecho motiva al sujeto para reducir la tensión, con lo que la argumentación homeostática parece evidente.

> Siguiente: El Valor y La Expectativa