Psicología Básica: Motivos Primarios y Secundarios

El Motivo de Poder

La manifestación del motivo de poder puede circunscribirse al grupo próximo al sujeto (familia, amigos), puede alcanzar esferas más alejadas (trabajo, estudios), e incluso puede llegar hasta cotas completamente lejanas (otras gentes o ámbitos desconocidos).

En los dos primeros casos el objetivo es conformar las jerarquías implícitas o explícitas de poder; En el tercero es la necesidad de conseguir el dominio y control de otras personas.

Winter (1973) ha definido el motivo de poder como una tendencia estable para influir, persuadir y controlar a otras personas, así como para obtener reconocimiento e incluso aclamación con las conductas que el sujeto realiza en la búsqueda de su objetivo.

De Santamaría (1987) lo hace en términos de deseo de controlar los medios para influenciar a otros, cambiar la manera de pensar, o dominar en alguna forma las acciones o pensamientos de los demás.

Aunque el motivo de poder hace referencia a una tendencia estable en los sujetos, suele desencadenarse bajo determinadas situaciones.

Aspectos biológicos

Los incrementos notables en el motivo de poder se corresponden con incrementos en los niveles de catecolaminas, epinefrina y norepinefrina.

El motivo de poder se encuentra relacionado con el hemisferio derecho y con el incremento de los niveles de norepinefrina.

Aspectos de aprendizaje

Gran parte de las conductas motivadas, requieren la participación de los procesos de aprendizaje.

Uno de los ámbitos donde más claramente queda delimitado el papel del motivo de poder, se refiere a la conducta de agresión:

La obtención de algo que no se posee, o la conservación de algo ya poseído, implica la experiencia de las connotaciones positivas asociadas al refuerzo.(puntuaciones elevadas en el motivo de poder manifiestan con mayor frecuencia conductas relacionadas con la competitividad, incluyendo la exteriorización de conductas agresivas).

También se ha constatado la existencia de una relación entre motivo de poder y elección de trabajo.

Así los sujetos con elevadas puntuaciones en motivo de poder suelen elegir profesiones tales como la docencia, la Psicología, o la comunicación, que ofrecen la posibilidad de influir, controlar y dominar a otras personas.

Aspectos cognitivos

El motivo de poder relacionado con aspectos cognitivos: tiene que ver con los esfuerzos que realiza el sujeto para obtener puestos de responsabilidad y jerarquía en el ámbito laboral, para ello, se encuentra con grupos en los que el número de personas sea reducido: el motivo de poder es más reducido que cuando el grupo es mayor.

Los sujetos con gran motivo de poder, tienden a seleccionar compañeros poco conocidos, con el objeto de que no tengan notoriedad.

El egoísmo y la conducta dirigida hacia sí mismo, son característicos de los sujetos con alto motivo de poder.

Intentan convencer a los miembros del grupo de las necesidades de dicho grupo, cuando en realidad enmascaran la necesidad individual, vendiéndola como grupal.

Desarrollo del motivo de poder

Como indica Franken (1988) el motivo de poder suele experimentar varios cambios a medida que el sujeto madura psicológicamente. Estos pasos o etapas son los siguientes:

  • 1. Etapa de adquisición: obtención de metas materiales
  • 2. Etapa de autonomía: intentos del sujeto para controlar la ira.
  • 3. Etapa de asertividad: manifestación explícita de la independencia. Se suele producir la configuración del liderazgo.
  • 4. Etapa de productividad/pertenencia: el individuo se implica en asociaciones y organizaciones, tratando de aportar su trabajo al grupo.

Zimbardo (1972) plantea que cuando a un sujeto se le da la oportunidad de controlar la conducta de otros sujetos, tiende a manifestar las formas más básicas de control; la autoridad mediante la agresión.

La desindividualización es el precursor normal de la agresión física.

En definitiva, parece que el motivo de poder posee claras influencias derivadas de los procesos de aprendizaje, permitiendo que, si las normas sociales de ese grupo son apropiadas, dicho motivo adquiera connotaciones positivas para el grupo.

El motivo de poder y el motivo de afiliación

El motivo de afiliación hace referencia a la tendencia de los sujetos a asociarse con otros individuos, a buscar el contacto social más o menos frecuente, y a formar grupos relativamente estables.

Comienza a desarrollarse desde la infancia, teniendo sus primeros esbozos en el apego que se establece entre el bebé y sus padres. El motivo de afiliación tiene que ver con la necesidad de ser socialmente aceptado, y de tener una cierta seguridad en las relaciones interpersonales.

El motivo de afiliación parece contrarrestar en cierto modo las características negativas que puede poseer el motivo de poder.

Los aspectos relacionados con el egoísmo y con la conducta dirigida hacia sí mismo se ven tamizados por las conductas de ayuda, desinteresadas, dirigidas hacia los demás.