Psicología Básica: Funciones visuales básicas

El sistema visual

Todo el procesamiento visual se inicia en los ojos y todas sus estructuras son importantes. Le damos más importancia a la retina, que consideramos dividida en dos partes: hemiretinas nasales (desde el nervio óptico hasta la nariz) y hemiretinas temporales (desde el nervio óptico en dirección temporal).

Esta división es importante porque en el ojo se producen varios fenómenos, uno de los cuales es el cruzamiento de información, y otro es el de convergencia de información.

A partir del ojo la información va al cortex visual. Antes se produce un cruzamiento de fibras e información en el quiasma óptico, las fibras proyectan en las fibras geniculares del tálamo y a las fibras coliculares.

Lo que nos interesa son los cruces de información a nivel del ojo y a nivel del quiasma óptico. El campo visual se divide en izquierdo y en derecho. La proyección del estímulo en el ojo izquierdo sufre una inversión en los dos ejes. De estos una parte se proyectan en una hemiretina y la otra en la otra.

Esta información pasa por el quiasma óptico, donde un cruzamiento hace que la información de nasal-temporal pase al campo derecho y los de nasal-temporal pasen al campo izquierdo. El campo visual izquierdo pasa al hemisferio derecho y el campo visual derecho pasa al izquierdo.

El ojo está compuesto de varias partes además de la retina. La cornea es transparente, presenta una curvatura característica y además conduce la luz a una velocidad superior a la del vacio. A continuación encontramos la cámara gris que está llena de humor acuoso. Después está la pupila y el conjunto múscular del iris. La pupila es importante por su capacidad de variar de tamaño. El cristalino tiene forma de lente, lo que es muy importante para que las imágenes de los objetos se formen en la retina. La curvatura del cristalino es variable, este proceso se llama acomodación. Esta se produce por la acción de los músculos ciliares. A continuación está la cámara posterior del ojo rellena de humor vitreo.

Finalmente encontramos la retina, que contiene células sensibles a la luz. En ella podemos distinguir dos elementos:

  • Fóvea o mácula, que contiene solo un tipo de fotoreceptores, los conos, que se caracterizan por ser sensibles a distintas longitudes de onda. Se encargan de la percepción del color.
  • Conforme nos alejamos de la fóvea encontramos que disminuye el número de conos y aumentan los bastones. Estos serían los encargados de la visión nocturna o escotópica, son más sensibles a la luz. A 20º de la fóvea casi todo son bastones.

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