Psicología Online PIR Emoción y Motivación Emociones Negativas: El Miedo

Psicología Básica: Clasificación y Características de las Emociones

Emociones Negativas: El Miedo

Las emociones negativas son aquellas que implican sentimientos desagradables, valoración de la situación como dañina y la movilización de muchos recursos para su afrontamiento. Las más básicas son: miedo, ansiedad, ira, hostilidad, tristeza y asco.

El Miedo Definición:

Sentimiento producido por un peligro presente e inminente, por lo que se encuentra muy ligado al estímulo que lo genera (diferenciarlo de la ansiedad).

Características:
  • · Es una señal emocional de advertencia de que se aproxima un daño físico o psíquico.
  • · Implica una inseguridad respecto a la capacidad para soportar o manejar la situación amenazante: la intensidad de la respuesta emocional depende de la incertidumbre sobre los resultados.

Rachman distingue entre:

Miedo Agudo:

Provocado por estímulos tangibles y disminuye cuando el desencadenante desaparece o es evitado (miedo a las serpientes).

Miedo crónico:

Es más complejo en cuanto a las situaciones que lo desencadenan, puede estar asociado a fuentes tangibles o no (el miedo a estar sólo).

1. Los principales desencadenantes del miedo son la percepción de daño o de peligro, tanto de carácter físico como psicológico. Mediante el condicionamiento clásico, estímulos originalmente neutros, que se asocian repetidamente con señales de daño real (EI), terminan por producir una RC que es también una respuesta emocional de miedo, y aunque estos EC carezcan objetivamente de peligro, se convierten en nuevos desencadenantes de miedo específicos de cada persona.

En muchos casos, éste proceso se presenta como adaptativo y garante de la supervivencia, sin embargo, en otras ocasiones, es responsable de producir reacciones de miedo ante situaciones sin significación, dando lugar a las fobias (miedos irracionales y persistentes).

De forma general, el miedo es producido por todos aquellos acontecimientos que son interpretados como amenaza en los procesos de valoración primaria y ante los que se da una ausencia de estrategias de afrontamiento adecuadas en el proceso de valoración secundaria de Lazarus.

Con el miedo se produce una reducción de la eficacia de los procesos cognitivos u obnubilación, focalizándose la percepción casi con exclusividad en el estímulo temido.

2. El procesamiento cognitivo del miedo se inicia ante una situación que sucede con mucha rapidez, de forma muy abrupta e inesperada. Ante esta situación la persona produce una valoración en la que estima tener una baja capacidad de control y de predicción futura de la situación.

Todo el suceso emocional resulta disonante y contrario con los planes en curso. Y el suceso presenta un alto grado de urgencia en movilizar acciones o afrontamientos, tanto focalizados en el suceso como sus propias consecuencias.

La persona valora que tiene muy poca capacidad para afrontar el suceso, ya que se escapa de su control. Estima que no es posible el adaptarse a las consecuencias y sufrimiento que generaría tal acontecimiento.

3. Efectos:

- Subjetivos:

Se trata de una de las emociones más intensas y desagradables que existen. Generan aprensión desasosiego y malestar.

Su característica principal es la sensación de tensión nerviosa, de preocupación y recelo por la propia seguridad o por la salud, habitualmente acompañada por la sensación de pérdida de control. Sensación de una cierta tendencia a la acción evitativa.

- Fisiológicos:

Los principales efectos se producen sobre el SNA en forma de respuestas puntuales o fásicas, y se concretan en importantes elevaciones de la frecuencia cardiaca (las mayores: de la presión arterial sistólica y diastólica, aumento de la fuerza contráctil cardiaca, conductancia de la piel) reducciones del volumen sanguíneo y de la temperatura periférica que provocan palidez produciendo la típica reacción de miedo de quedarse helado.

Sobre el SN somático: elevaciones de la tensión muscular, aumento de la frecuencia respiratoria (respiración artificial e irregular) Þ sensación de agarrotamiento.

- Funcionales o afrontamiento:

La principal es la facilitación de respuestas de escape o evitación de la situación peligrosa. Si la huida no es posible o no es deseada, el miedo también motiva a afrontar los peligros.

En cualquier caso la respuesta funcional intenta fomentar la protección de la persona. El miedo es la reacción emocional más relevante en los procedimientos de reforzamiento negativo, ya que facilita el aprendizaje de nuevas respuestas que apartan a la persona del peligro.

En la respuesta de miedo (atención casi exclusiva al estímulo temido), el organismo responde rápidamente ante el mismo, movilizando una gran cantidad de energía de esta manera el organismo puede ejecutar respuesta de manera mucho más intensa que en condiciones normales.

Sin embargo, si la reacción llega a ser excesiva, la eficacia disminuye, ya que la relación entre activación y rendimiento mantiene la forma de U invertida.

Por último, el miedo puede desembocar en ataques de pánico que son condiciones extremas de bloqueo, que se muestran acompañadas de una actividad fisiológica inusual que implica hiperventilación, temblores, mareos y taquicardias, así como sentimientos altamente catastrofistas y de pérdida total del control de la situación.

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