Psicología Online PIR Emoción y Motivación Emociones Negativas: La Ira

Psicología Básica: Clasificación y Características de las Emociones

Emociones Negativas: La Ira

Definición:

Reacción de irritación, furia o cólera causada por la indignación y el enojo de sentir vulnerados nuestros derechos. Izard describe la ira como una respuesta emocional primaria, que se presenta cuando un organismo se ve bloqueado en la consecución de una meta o en la satisfacción de una necesidad.

Características
  • · Se la ha considerado como una emoción moral: se produce ante situaciones de rotura de compromisos, promesas, expectativas, reglas de conducta y todo lo relacionado con la libertad personal.
  • · Es un sentimiento displacentero que genera un impulso apremiante por eliminar o dañar al agente causante.
  • · Posee un importante componente motivacional. Es junto con el miedo las dos emociones más intensas y pasionales, y potencialmente la más peligrosa ya que su propósito funcional es el destruir las barreras del entorno. En situaciones extremas puede llegar a generar reacciones de odio y violencia, tanto verbal como física.

1. Los desencadenantes más habituales se refieren a situaciones en que somos heridos, engañados o traicionados. Las situaciones desencadenantes tiene que ver con el ejercicio de un control físico o psicológico en contra de nuestra voluntad.

Es decir, tienen que ver con situaciones en las que nos vemos bloqueados o impedidos al alcanzar una meta, que consideramos que nos pertenece o que tenemos derecho a ella.

Los principales desencadenantes tienen que ver con ser testigos de abusos que cometen otras personas, intrusión de extraños en nuestros intereses, degradación personal, traición de la confianza o frustración de una motivación.

Otros desencadenantes: estimulación aversiva, física, sensorial o cognitiva, o la falta de un mínimo de estimulación como ocurre en la inmovilización o la restricción física o psicológica.

2. El procesamiento cognitivo de la ira se inicia ante desencadenantes que se presentan con una alta novedad, es decir, que aparecen súbitamente y de modo inesperado. El grado de familiaridad con la situación es bajo así como el grado de control y de predictibilidad.

Los acontecimientos desorganizan los planes de la persona: el suceso es totalmente disonante con las metas del sujeto, no está de acuerdo con las normas socialmente aceptables. En lo que se refiere a la valoración de la posibilidad de afrontar la situación, se considera que el agente causante de la misma es otra persona y que el motivo causante de la misma es la mala intención.

En tales condiciones, la persona valora que tiene un alto grado para controlar las consecuencias, que tiene capacidad para afrontarlo y, además, que podría convivir con la situación y adaptarse a las consecuencias.

3. Efectos

- Subjetivos:

Sentimientos de irritación, enojo, furia y rabia. También va acompañada de obnubilación, incapacidad o dificultad para la ejecución eficaz de los procesos cognitivos. (Focalización de la atención en los obstáculos externos que impiden la consecución del objetivo o que son considerados responsables de la frustración).

La ira a su vez produce una sensación de energía o impulsividad, actuar física o verbalmente de forma intensa e inmediata, para solucionar de forma activa la situación problemática. Se experimenta como una experiencia aversiva y desagradable.

Se relaciona con impaciencia para actuar.

- Actividad fisiológica.

Efectos importantes sobre el SNA (la que más fluctuaciones produce): elevaciones de la frecuencia cardiaca; de la presión arterial sistólica y diastólica; de la salida cardiaca. Efectos también sobre el SN somático: aumentos en las secreciones hormonales, especialmente en la adrenalina, lo que proporciona un incremento de la energía y posibilita el acometer acciones enérgicas.

Por último, se produce una elevación en la actividad neuronal, caracterizada por una elevada y persistente tasa de descarga neuronal

- Afrontamiento:

La ira sirve a una variedad de funciones adaptativas, incluyendo la organización y regulación de procesos internos, psicológicos y fisiológicos, relacionados con al auto-defensa, así como para la regulación de conductas sociales e interpersonales.

La ira produce una importante movilización de energía para las reacciones de auto-defensa o de ataque, caracterizadas por un alto vigor, fuerza y resistencia.

Su principal afrontamiento es, por lo tanto, un impulso para atacar (no toda agresión es una respuesta de ira, puede servir para razones instrumentales).

Finalidad funcional: eliminación de los obstáculos que impiden la consecución de los objetivos deseados, inhibir las reacciones indeseables de otras personas y evitar el enfrentamiento. Si no se consigue reducir la ira, se producen reacciones de descarga emocional (gritos, maldiciones, golpear objetos, etc).

La ira es un energizante del comportamiento. Se interrumpe la conducta que se está realizando, por agitación e interferencia cognitiva. Produce expresión emocional negativa hacia otros, de defensa en contra de la amenaza y de vulnerabilidad por la externalización del conflicto.

La gran presión social que se realiza sobre los comportamientos agresivos, hace que se potencien otros afrontamientos alternativos como:

  • a) es la ira hacia dentro, acciones no para solucionar el problema sino para suprimir la propia emoción, la persona se irrita consigo misma
  • b) Ira hacia fuera: La ira se expresa hacia otras personas u objetos del entorno. El afrontamiento se focaliza en la emoción y no en la resolución de la situación
  • c) Control de la ira: se refiere a los intentos de controlar los aspectos relativos a la expresión de la ira, es decir, el afrontamiento se focaliza en que las demás personas no perciban su estado emocional.

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