Psicología Online PIR El Pensamiento Enfoque de los Modelos Mentales

Psicología Básica: Razonamiento Probabilístico

Enfoque de los Modelos Mentales

La Teoría de Modelos Mentales (Johnson-Laird, 1983; Johnson-Laird y Byrne, 1991) también aborda la tarea de Razonamiento Probabilísitico, proponiendo que el juicio se resuelve con la construcción de un conjunto de modelos basados en la información de la que se dispone. La conclusión obtenida se considera más o menos probable en función del número de modelos que apoyen o contradigan dicha conclusión.

Debido a las limitaciones de la memoria de trabajo (habitualmente no puede atenderse a un número elevado de modelos), las personas han de evaluar la frecuencia de los modelos que apoyan y niegan la conclusión de una forma rudimentaria o sesgada. Se estudian algunos de estos sesgos, denominados ilusiones cognitivas, asumiendo que las conclusiones que ocurren en la mayoría de los modelos serán consideradas como las más probables. Cuando se razona sobre la probabilidad relativa de dos sucesos A y B con varios operadores (disyunción exclusiva, condicional, bicondicional), los sujetos pueden cometer errores al no representar de forma explícita los casos en los que no ocurren los sucesos.

Con respecto a los problemas de razonamiento probabilísticos se estudian los efectos del orden de presentación de las fuentes de información y la congruencia/incongruencia entre estas fuentes. Los resultados mostraron que el orden de presentación de la información genera modelos mentales distintos y que la integración de la información representativa y la probabilística depende de la congruencia entre ambas. Ante una incongruencia entre las fuentes de información, el sujeto desatiende la información cuantitativa y basa sus juicios en la información representativa. Aunque los resultados siguen mostrando el valor de la representatividad en los juicios probabilísticos, se descarta la utilización de una estrategia de razonamiento heurística, puesto que se integran ambas fuentes de información (representativa y probabilística) cuando estas son congruentes. Incluso en el caso de fuentes incongruentes, tanto los tiempos empleados en la lectura de la segunda premisa como los tiempos de elección de la repuesta son mayores que en la condición de congruencia.

Por otra parte, cuando la persona ha de centrarse sólo en algunos de los modelos posibles, quizá lo haga en función de la facilidad con la que pueden construirse cada uno de ellos o de la rapidez con que llegan a la mente (lo que recuerda el uso del H. de accesibilidad). También basándose en la Tª de los modelos mentales se estudia la tendencia de las personas a centrarse en algunos de los posibles modelos derivados de las premisas y, en muchas ocasiones, en un solo modelo que vendría determinado por la información explícita en las premisas; tendencia que explicaría algunos de los sesgos como la insensibilidad a las prob. a priori o la insensibilidad a la capacidad predictiva del dato.

Otra posibilidad es que las personas basen su respuesta en los modelos en los que se da una similitud o una relación de causa-efecto entre la conclusión y las premisas, lo que estaría estrechamente relacionado con el heurístico de representatividad. De esta forma, factores como la facilidad de construcción, la similitud o relaciones de causa-efecto, sustituirían a una estimación de la frecuencia de cada tipo de modelos, favorables o contrarios a una conclusión.

La Teoría de los Modelos Mentales Probabilísticos (Gigerenzer, Hoffrage y Kleinbölting, 1991) sostiene que si la persona dispone de suficiente conocimiento para emitir un juicio, lo hará construyendo un Modelo Mental Local que asociaría la estructura de la tarea con el conocimiento disponible. Si este conocimiento no es suficiente, es preciso construir un marco de inferencia, un Modelo Mental Probabilístico, que consta de una clase de referencia, una variable sobre la que se emite el juicio y una red de claves de probabilidad que generalmente covarían con la variable. Esta teoría se verá con más detalle en el siguiente punto al tratar el sesgo de sobreconfianza.

Estos autores rechazan la asunción de irracionalidad de las personas, puesto que consideran que las teorías estadísticas no pueden entenderse como modelos normativos en los estudios sobre heurísticos, dado que los problemas tratan de un solo caso mientras que la probabilidad también se aplica sobre frecuencias o poblaciones. Cuando el problema se presenta como frecuencias, en lugar de la prob. de un solo acontecimiento se encuentra que los sesgos de razonamiento desaparecen o se atenúan significativamente, como por ejemplo en la falacia de la conjunción y la insensibilidad a las prob. a priori .

Estos resultados subrayan la importancia que tiene el tipo de representación de la información estadística para el cómputo.

Esta teoría sostiene que si la persona dispone de suficiente conocimiento para emitir un juicio, lo hará construyendo un modelo mental local que asociaría la estructura de la tarea con el conocimiento disponible. Si este conocimiento no es suficiente, es preciso construir un marco de inferencia, un modelo mental probabilístico, que consta de:

  • - una clase de referencia; sobre la que se plantea el problema
  • - una variable sobre la que se emite el juicio
  • - y una red de claves de probabilidad que generalmente covarían con la variable.

> Siguiente: Razonamiento y calibración