Psicología Online PIR Psicología Evolutiva Estructuras y mecanismos de cambio en la psicología evolutiva actual

Psicología Evolutiva: Teorías sobre los mecanismos del cambio de estadio

ESTRUCTURAS Y MECANISMOS DE CAMBIO EN LA PSICOLOGIA EVOLUTIVA ACTUAL

Las concepciones de estructura innata y de estructuras de dominio específico.

Chomsky propuso la existencia de un mecanismo o dispositivo innato de adquisición del lenguaje (DAL), que estaría impreso en la estructura del cerebro de los seres humanos al nacer, y que llevaría incorporados los diversos lenguajes humanos. Este dispositivo innato, tras la oportuna maduración del sistema nervioso, sería activado por la estimulación lingüística de los adultos, lo que haría que el propio dispositivo seleccionara el tipo de lengua a adquirir.

Otro planteamiento sobre las estructuras innatas lo realiza FODOR, quien presenta una visión del desarrollo en la que la noción de estructura queda formulada como un manojo de sistemas computacionales, que son innatos y formalmente análogos a los de los adultos; es decir, no existe ni discontinuidad, ni cambios cualitativos. Es más el desarrollo cognitivo se reduce a determinados cambios, que podemos llamar cuantitativos, entendidos como la maduración de los procesos y la amplificación gradual de la capacidad operativa de los mismos.

La concepción innatista se ha visto reforzada por el hallazgo de capacidades cognitivas en los recién nacidos anteriores a lo que sostenía la teoría piagetiana. Este argumento de precocidad se pone de manifiesto de forma especialmente clara en la conducta sensorio-motora de permanencia del objeto que fue estudiada por Piaget.

Las concepciones de estructuras innatas suelen estar estrechamente relacionadas con las concepciones de estructuras de dominio específico. Así Fodor se propone una visión de la estructura psicológica como un manojo de sistemas computacionales de fines relativamente específicos; es decir, la estructura unitaria y homogénea de Piaget, queda sustituida por un conjunto de sistemas computacionales o módulos, que cumplen funciones específicas en diversos dominios entre los que podemos destacar, además del lenguaje, la percepción, y la adquisición del conocimiento espacial o matemático.

Dada la autonomía en el funcionamiento de cada uno de estos módulos, la adquisición de conocimientos en un dominio específico, resulta independiente de la adquisición de habilidades y conocimientos en otro dominio específico. De esta manera, con respecto a la estructura ya no es necesario explicar la estabilidad y la variación, sino que la estabilidad u homogeneidad prácticamente no existe, mientras que la variación es la norma y, por tanto, no necesita ni siquiera ser explicada. En cuanto al cambio evolutivo, las concepciones de estructuras de dominio específico se centran en las modificaciones graduales, acumulativas, que se producen dentro de cada dominio; es decir, en los cambios cuantitativos. Estas concepciones de dominio específico, están claramente relacionadas con los mecanismos propuestos por las teorías del procesamiento de información, en particular con los sistemas de reglas de producción.

Las concepciones de estructuras innatas y de dominio específico suponen una ruptura con la teoría de estadios piagetiana ya que niegan, respectivamente, la existencia de cambios estructurales, y la coherencia intra-estadio, es decir el propio concepto de estructuras unitarias. Sin embargo, no todas las teorías actuales defienden estas posiciones, existen también otras teorías que siguen manteniendo la existencia de estructuras unitarias y cambios cualitativos, y que se consideran herederas de la teoría de Piaget.

Las concepciones neoestructuralistas o neopiagetianas.

Estas concepciones recogen y mantienen las nociones de estadios y cambios cualitativos de origen piagetiano y tratan de integrar en ellas algunos de los principales conceptos y categorías de análisis desarrollados por el enfoque cognitivo del procesamiento de la información (PI). Dentro de este planteamiento destacan Juan Pascual-Leone y Robbie Case. El primero ha formulado la teoría de los operadores constructivos. El operador M, también llamado energía mental o espacio mental, se refiere a la capacidad atencional que utiliza el sujeto en una tarea concreta y que determinará el número de esquemas que podrá aplicar en su resolución. El espacio mental M se corresponde con la memoria operativa o almacén a corto plazo que sostienen las teorías del PI.

También afirma que el incremento con la edad en el espacio mental permite explicar los cambios que se producen entre unos estadios y otros. Las dificultades que tienen, por ejemplo, los niños pequeños con las tareas típicas de las operaciones concretas, como la conservación o la inclusión de clases, se deberían según esta explicación, a que su espacio mental M es insuficiente para activar todos los esquemas necesarios para resolver ese tipo de tareas. La transición entre los estadios de Piaget quedaría explicada en función del aumento cuantitativo, debido a procesos madurativos, del espacio mental M. La transición entre los estadios queda reducida a un proceso de cambio cuantitativo en la capacidad mental de los sujetos.

La teoría de Case incorpora algunos conceptos y valoraciones provenientes del enfoque que tiene su origen en las teorías de Vygostki y Bruner, las cuales otorgan una mayor relevancia al lenguaje, la cultura y la interacción social. Utiliza el concepto de estructuras ejecutivas desarrollado por el PI, en cuanto a la explicación del cambio propone la existencia de determinados incrementos en la memoria a corto plazo u operativa. Sostiene al contrario que Pascual-Leone que el espacio total de almacenamiento (ETP) no aumenta con la edad, y que estaría formado por el espacio dedicado a las operaciones (EOP) y el espacio disponible en el almacén a corto-plazo (ACP). Lo que aumenta con la edad es la práctica y la eficacia con la que realiza las operaciones el sujeto y, por lo tanto, quedan libres más recursos cognitivos.

> Siguiente: Modelos post-piagetianos sobre los mecanismos de cambio