Psicología Online PIR Emoción y Motivación Expresión Facial y Reconocimiento de la Emoción

Psicología Básica: Expresión y Regulación de las Emociones

Expresión Facial y Reconocimiento de la Emoción

El Rostro Facial

El rostro es uno de los principales vehículos de expresión de un estado emocional, y también se le supone inductor de distintas reacciones afectivas (hipótesis feedback facial).

Principales instrumentos para la codificación de la expresión facial:

1. FACS: Ekman y Friesen.

2. MACS: Izard.

Se basan en la actividad de la musculatura facial implicada en la expresión de las emociones, describiendo las posiciones más características de los músculos faciales para cada reacción afectiva.

El fundamento de los mismos es que la actividad muscular es la principal variable en la categorización de la expresión facial. El resto de componentes de la emoción tendrían una importancia secundaria a la hora de clasificar las respectivas expresiones de la reacción emocional.

3. FAST: Ekman, Friesen y Tomkins.

Complementa a los otros. Es una especie de atlas de numerosas expresiones faciales que puede utilizarse para estudiar el reconocimiento de las mismas. Divide al rostro en tres grupos: a) frente-cejas, b) ojos y c) nariz, mejillas, boca y mentón.

El FACS es el más utilizado y se distinguen 44 unidades de acción (actividad de un determinado músculo que confiere un cambio en la apariencia facial), ocho posiciones de la cabeza y seis de los ojos.

La expresión facial de una determinada emoción puede definirse como la acción combinada de una serie de unidades de acción específicas.

Además de la musculatura facial, existen otras fuentes de información en el rostro que suministran información acerca de las reacciones emocionales. De entre ellas, las que tienen que ver con los ojos y la mirada es especialmente relevante.

Así, el parpadeo, o la dilatación pupilar son indicadores de que se está sintiendo una emoción y, si bien no puede precisarse la cualidad de la misma, ambos son signos de activación autonómica, es decir, de intensidad de la reacción afectiva, de igual forma que la sudoración, alteraciones en respiración.

La propia mirada suministra información, como la dirección de la vista. Por último, la presencia de lágrimas también indica la existencia de reacciones afectivas intensas. La información facial se complementa con otros signos faciales, tales como rubor, empalidecimiento, etc.

> Siguiente: Las Expresiones Falsas