Psicología Clínica: Trastornos disociativos

Fuga disociativa

Criterios para el diagnóstico de Fuga disociativa

A. La alteración esencial de este trastorno consiste en viajes repentinos e inesperados lejos del hogar o del puesto de trabajo, con incapacidad para recordar el pasado del individuo.

B. Confusión sobre la identidad personal, o asunción de una nueva identidad (parcial o completa).

C. El trastorno no aparece exclusivamente en el transcurso de un trastorno de identidad disociativo y no es debido a los efectos fisiológicos de una sustancia (p. ej., drogas o fármacos) o de una enfermedad médica (p. ej., epilepsia del lóbulo temporal).

D. Los síntomas producen malestar clínico significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.

Fisher, distingue 3 tipos de fugas:

  • Amnesia para la propia historia personal, acompañada de un cambio de identidad y un nuevo domicilio.
  • Amnesia acompañada por la pérdida (pero no cambio) de identidad personal.
  • Regresión a un periodo anterior de la propia vida, con amnesia, pero sin cambio de identidad. Difícil distinguirla de la amnesia psicógena.

La "recuperación de la fuga" suele presentarse como una consciencia espontánea de la situación. Cuando la situación se resuelve, el paciente sufre amnesia lacunar para el periodo de la fuga.

Factores predisponentes (Kopelman): Estresores precipitantes, Estado de ánimo deprimido, Intentos de suicidio (nunca durante la fuga -> la fuga puede ser un sustituto del suicidio en los cuadros depresivos), Historia previa de trauma craneal, Epilepsia, Historia previa de abuso de alcohol, Tendencia a mentir.

PRATT señala que el suicidio nunca ha ocurrido durante la fuga, pero puede darse una vez que el sujeto "ha vuelto en si".

Hay que destacar que la relación entre el haber padecido previamente en síndrome amnésico y la probabilidad de padecer en el futuro una fuga psicógena en presencia de depresión o factores estresantes, lo que señala que la dificultad de separar las amnesias orgánicas de las psicógenas. El diagnóstico de fuga no entraña grandes dificultades cuando están presentes todos sus elementos.

Hay que diferenciar el estado de fuga de otros estados: fuga epiléptica y poriomanía (vagar a causa de una epilepsia).

El inicio de la poriomanía suele ir precedido de un aura y su duración es sólo de unos pocos minutos.

En ambos casos de epilepsia, los pacientes se comportan como si estuviesen intoxicados, con movimientos azarosos y conductas violentas.

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