Psicología Online PIR Psicología Evolutiva La adquisición del lenguaje y el desarrollo cognitivo

Psicología Evolutiva: El desarrollo cognitivo y lingüístico

3. LA ADQUISICIÓN DEL LENGUAJE Y EL DESARROLLO COGNITIVO

La esencia de la teoría de Piaget es que, durante los dos primeros años de vida, el niño construye esquemas prácticos que se encuentran organizados de acuerdo con una lógica de las acciones, que es la lógica de la que nacerán las operaciones intelectuales. Esa lógica tiene su origen en la interacción del niño con el mundo.

Piaget, por lo tanto, encaja perfectamente en el esquema de aquellos autores que defienden que el pensamiento es independiente del lenguaje y que, de una manera u otra, el lenguaje, especialmente durante su desarrollo, se encuentra subordinado al pensamiento.

Piaget y Chomsky coinciden en resaltar los resultados que demuestran la inexistencia de correlaciones entre lenguaje y pensamiento. Piaget lo hace para apoyar la especificidad e independencia del pensamiento; Chomsky, para defender que el lenguaje es una capacidad autónoma que no se ve afectada por el pensamiento.

A finales de los años 60 y principios de los 70, una línea de investigación basada en gran medida en las ideas chomskyanas parecía haber llegado al convencimiento (contrario a las ideas de Chomsky) de que, para comprender la adquisición del lenguaje, es preciso tener en cuenta el conocimiento no lingüístico que posee el niño.

En sus especulaciones sobre la manera en que el niño adquiere el lenguaje, Chomsky sugiere que, al tratarse de una capacidad específica, independiente de cualquier otra, es preciso postular la existencia de un mecanismo innato, un Dispositivo para la Adquisición del Lenguaje (el DAL o el LAD).

Uno de los nuevos problemas a los que se enfrentaron los psicólogos a comienzos de los años 70 era que el significado de las emisiones infantiles no podía reducirse a sus contenidos sensoriomotores.

Jerome Bruner ha llamado a estas formas de interacción entre niños y adultos formatos de interacción. Según él, se trata de una especie de juegos que poseen una estructura determinada, que cambia en función de la edad y en las que el adulto desempeña un papel fundamental de organizador de la interacción, supliendo las deficiencias del niño en cada momento.

Según Bruner, estos juegos de formatos constituyen un contexto ideal para aprender a hablar.

Bruner manejó la hipótesis de que tal vez la estructura del lenguaje podría explicarse como una derivación a partir de las estructuras de acción e interacción. Es una hipótesis muy parecida a la que Piaget mantiene respecto a la lógica del pensamiento, que, según él, proviene de la lógica de las acciones inteligentes que desarrollamos durante los dos primeros años de vida en interacción con el mundo físico.

Sin embargo, actualmente, Bruner admite que hay estructuras lingüísticas cualitativamente distintas a las estructuras de la interacción, y que su origen hay que buscarlo probablemente en algo parecido a ese mecanismo innato (el LAD) que ha postulado Chomsky. No obstante, Bruner insiste en que el lenguaje nunca podría adquirirse por el mero funcionamiento de un mecanismo generador innato puesto en contacto con muestras de habla.

Bruner ha creado el concepto de SAAL: el Sistema de Ayuda para la Adquisición del lenguaje. El SAAL está constituido por todas esas rutinas de interacción tan características (los formatos) que los adultos crean con los niños. Según Bruner, la función del SAAL es complementaria con la del LAD, y consiste en crear una especie de entramado para que el LAD chomskyano pueda funcionar adecuadamente.

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