Psicología Evolutiva: El desarrollo moral

LA CONDUCTA PROSOCIAL

Entre las conductas que normalmente consideramos morales, aquellas de naturaleza prosocial como el altruismo, la generosidad y la ayuda ocupan un lugar central. Se supone que estas conductas están asociadas a emociones positivas, como el amor o la empatía, que incitan al sujeto a actuar a favor de otra persona sin buscar una recompensa externa. En algunos casos, estas conductas no suponen un coste significativo para la persona, pero en otras representan un sacrificio o incluso un riesgo para el actor.

Nancy Eisenberg es de las investigadoras que mas ha contribuido a nuestro conocimiento del desarrollo en este ámbito en lo que concierne a ls relaciones entre la conducta y razonamiento prosociales. Mediante el uso de historias que implican algún tipo de conflicto entre el interés propio y el ajeno (pero en contextos en los que no hay leyes, castigos ni obligaciones formales para actuar de una forma determinada), estudió el razonamiento de niños y adolescentes.

Eisenberg ha recogido datos transversales y longitudinales con niños de diversos medios culturales, identificando cinco niveles sucesivos en el desarrollo del razonamiento prosocial. Al principio los niños, generalmente preescolares, justifican la ayuda solo si no se perjudica a quien la presta (orientación hedonista); mas adelante, durante la escuela primaria, el propio interés deja paso a la idea de que hay que ayudar porque "es lo que se espera de una buena persona"; por último, generalmente en la adolescencia, la justificación se basa en valores morales, en la responsabilidad de preservar derechos de las personas y atender sus necesidades.

Al comparar el nivel de razonamiento prosocial de los niños con sus conductas efectivas (por ejemplo, en situaciones en las que podían compartir un bien escaso, cooperar con otro niño en una tarea o ayudar a alguien necesitado), Eisenberg encuentra que los niños que muestran niveles mas altos de razonamiento prosocial son los que se involucran con mayor probabilidad en actos prosociales. Por ejemplo, los preescolares que se encuentran en el nivel de razonamiento de orientación a las necesidades del otro actúan de forma mas generosa que los que mantienen una orientación hedonista propia del primer nivel. Los adolescentes de mayor nivel de razonamiento prosocial no solo identifican mejor las necesidades reales de otros, sino que se prestan a ayudarlos incluso cuando se tratan de personas que no conocen o no les son gratas. Por el contrario los de niveles menos avanzados detectan pero esas necesidades o se mantiene indiferentes hacia ellas cuando quien las padece es alguien que les gusta poco.