Psicología Online PIR El Lenguaje La Dimensión Estructural del Lenguaje

Psicología Básica: Concepto de Lenguaje

La Dimensión Estructural del Lenguaje

Desde una perspectiva semiótica el lenguaje puede ser interpretado, en primer lugar, como un sistema de elementos (señales, signos, o símbolos) que resultan relevante para el organismo porque remiten a objetos o aspectos de la realidad distintos de ellos mismos, es decir, que indican o se refieren a elementos de la realidad física o mental a los que dice que representan.

Gracias a esta capacidad de representación los signos lingüísticos poseen o adquieren la capacidad de modificar e influir sobre ciertos aspectos del comportamiento de los organismos.

Todo lenguaje presupone la existencia de signos. Los signos individuales pueden existir y ser funcionales para un organismo sin que ello implique necesariamente la existencia de un lenguaje o un conocimiento lingüístico propiamente dicho.

Hablar de lenguaje implica siempre hablar de la existencia de un conjunto de signos. Estos signos, pueden ser descritos individualmente, pero, al mismo tiempo pueden ser descritos en tanto que forman parte de un sistema que tiene una cierta organización interna.

El lenguaje puede ser objeto de descripciones semánticas, pero también puede ser objeto de descripciones sintácticas y pragmáticas que especifique respectivamente las condiciones en que las combinaciones de signos y sus usos son aceptables. La construcción de estos tres tipos de principios constituye uno de los cometidos esenciales de la perspectiva filológica o lingüística en el estudio del lenguaje.

Desde esta perspectiva, el lenguaje se interpreta esencialmente como un código, es decir, como un conjunto estructura de signos y de condiciones formales de combinación de los signos. La ausencia, en un sistema de comunicación dado, de un código formal bien definido, que pueda ser descrito en términos de unidades y reglas o restricciones fijas, impide su consideración como lenguaje en un sentido estricto.

La aclaración de las diferencias entre los sistemas de signos humanos y no humanos ha desempeñado un papel crucial para la búsqueda tanto de las claves de diferenciación filogenética de la especie humana, como de la explicación de los distintos tipos de mente y de conducta en sí misma. Además ha permitido definir las características formales de los signos (naturaleza y estructura interna, su construcción y evolución genética, sus regularidades, paralelismo y diferencias) y las condiciones o capacidades de los organismos que adquieren y usan naturalmente los sistemas de signos.

El lenguaje por el hecho de estar compuesto por signo, presupone una cierta capacidad para establecer correspondencias entre significantes y significados.

El lenguaje no es la suma de los signos individuales que lo componen. Debe ser interpretado como un objeto derivado de la observación de ciertos tipos de fenómenos pero nunca como un objeto físicamente real. Por tanto, cuando afirmamos que un organismo vivo pose y utiliza un lenguaje lo que estamos indicando en que esos organismos tienen la capacidad para relacionar y relacionarse con los fenómenos del mundo físico de un modo cualitativamente distinto.

El concepto de facultad lingüística indica la capacidad de un organismo vivo para adquirir y utilizar un código o forma de conocimiento lingüístico en alguna modalidad.

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