Psicología Online PIR Sensación, Percepción, Atención y Memoria La formación de la imagen en la retina

Psicología Básica: Funciones visuales básicas

La formación de la imagen en la retina

Para que se produzca la focalización de los objetos el plano de la imagen debe formarse en la retina. Si se forma antes o después el objeto no está focalizado y la imagen es borrosa. La mejor imagen se forma en la fóvea.

Cuando la luz llega a un medio óptico pueden pasar varias cosas:

  • Que sea absorbido, lo cual no nos sirve para ver
  • Que el rayo se disperse
  • Que el rayo se transmita por el medio
  • Que sea reflejado

De estas posibilidades nos interesa sobre todo:

Dispersión:

Este es el fenómeno que hace que el cielo tenga color azul, debido a la dispersión de la luz por toda la atmósfera. La luz puede interactuar con las pártículas y en el choque cambiar su trayectoria. Contribuye a la borrosidad de la imagen y nos proporciona claves para percibir la tercera dimensión. A esto es a lo que se le llama perspectiva aérea.

Difracción:

Se produce cuando la luz, en su trayectoria, interactúa con un cuerpo opaco. En nuestro ojo esta interacción se produce con el iris y la pupila lo que produce un cambio de trayectoria. La difracción solo se produce en la parte del rayo en contacto con el borde pupilar.

Reflexión:

Podemos imaginar que la luz llegue a la retina y allí rebote, pero su capacidad de reflexión es mínima. Para nosotros es más importante la capacidad de reflexión de los objetos, que es llamada reflectancia. Esta se puede calcular como el cociente de la cantidad de luz reflejada por la recibida, es decir, luminancia / iluminancia. Esta medida es independiente de la luz total existente en el medio. Esto es importante para explicar constancia perceptuales como la percepción de la claridad. La reflectancia dependerá de las características superficiales del objeto. Podríamos distingüir tres clases de superficies:

  • Espejo, está desprovisto de rugosidades, toalmente pulido. Devuelve la luz en la misma dirección que la recibe.
  • Mate, tiene tanta rugosidad que refleja la luz en todas las direcciones. Esto hace que la superficie mate sea dificil de ver.
  • Semimate, son rugosas y devuelven la luz en todas las direcciones, pero más en unas que en otras.
Refracción:

Es el cambio de dirección de la luz dentro del medio. La normal a una superficie es la perpendicular a la tangente que pasa por ese punto. El cambio de trayectoria se produce cuando la luz pasa de un medio a otro, si y solo si la velocidad de la luz es diferente en los dos medios. El cambio depende entonces de la diferencia relativa de velocidades de la luz en ambos medios, y es expresada en índice refractivo: la velocidad de la luz en el vacio entre la velocidad de la luz en el medio en cuestión. El cambio de trayectoria se explica por la Ley de Snell:

"La trayectoria de la luz depende del índice refractivo de los medios y del ángulo de la luz respecto del medio, medido como el ángulo formado por la normal de la superficie y la luz."

La ley permite calcular el ángulo que trazará la luz con respecto a la normal en el segundo medio.

La refracción es el causante fundamental de que la imagen del objeto se forme sobre la fóvea. Para ello la luz ha de tener un cambio de trayectoria que haga a los rayos converger allí. Los medios ópticos tienen una capacidad muy grande de cambiar la trayectoria de la luz. A esto es a lo que se le llama potencia refractiva. Se mide en dioptrías que es la inversa de la distancia focal del medio. La longitud focal es la distancia entre el centro del medio refractivo y el punto donde el medio hace converger rayos paralelos y que se llama foco.

Otro factor es la curvatura. Buena parte de los medios son curvos. La cornea y el cristalino son curvos. El grado de curvatura es fundamental para determinar el grado de refracción. A mayor grado de curvatura la refracción va a ser mayor.

Supongamos que a la cornea llegan rayos paralelos al eje central y son refractados de forma peculiar, confluyende en un punto situado en el eje de la superficie y que se llama foco. La longitud suele expresarse en metros y se usa para medir la potencia de la lente. Se expresa habitualmente en dioptrias y se calcula como la inversa de la longitud focal en metros. Conocer esto nos permite calcular donde va a estar situado el plano de la imagen. Es muy importante que nuestro sistema ocular tenga gran potencia refractiva. Nuestra cornea tiene la mayor parte de la potencia refractiva total (43 dioptrias). La potencia refractiva asociada al resto de los medios (humores) es también fija.

El único elemento que tiene la potencia rafractiva variable es el cristalino. La cara anterior pasa de 7 a 15-16 dioptrias y la cara posterior de 12-13 a 15-16 dioptrias. El cambio de potencia refractiva se debe a un cambio de curvatura del cristalino, esto es lo que se llama acomodación. Esta se produce de forma automática por la acción de los músculos que lo rodean a lo largo de su borde y que se llaman músculos ciliares. Están sujetos al cristalino a través de unas fibras llamadas zonales. Cuando los músculos se relajan se expanden hacia fuera, tiran de las fibras zonales y entonces el cristalino se aplana, focalizando objetos lejanos. Cuando los músculos ciliares se retraen tiran hacia dentro, las fibras zonales se relajan y esto produce como consecuencia que el cristalino se abombe y podamos focalizar objetos cercanos.

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