Psicología Online PIR Emoción y Motivación La Hipótesis del Feedback Facial

Psicología Básica: Expresión y Regulación de las Emociones

La Hipótesis del Feedback Facial

La hipótesis del feedback facial señala que la expresión facial de las emociones no solamente serviría para suministrar información a otros individuos acerca de la emoción subyacente, sino que la actividad muscular en sí misma sería la responsable inicial de la producción de la propia experiencia emocional, mediante un feedback sensorial muscular(los movimientos y gestos de la cara pueden evocar reacciones afectivas en el sujeto que las realiza).

Esta hipótesis fue inicialmente presentada por Tomkins: "El feedback de la conducta muscular facial genera emoción". "Las emociones surgen de la musculatura facial, temperatura facial y cambios en la actividad de las glándulas de la cara".

Según esta hipótesis, un determinado patrón de reacción muscular activa un programa afectivo concreto en el hipotálamo, innato y programado genéticamente que, a su vez, será responsable de la activación de las diferentes dimensiones de la emoción concomitante, entre ellas la propia actividad muscular facial. Puede iniciarse por estímulos externos, internos, por imaginación u otra emoción y no es necesario ser consciente de tal actividad para que se produzca la emoción.

Matizando esta posición inicial, Tomkins argumenta posteriormente que no es la musculatura facial en sí la responsable de la producción de las emociones, sino los receptores de la piel que se activan con dichos movimientos musculares.

La secuencia sería como sigue: un acontecimiento produce una descarga neuronal en el córtex, y éste activará el hipotálamo y ganglios basales.

Desde tales centros los impulsos se dirigen a la cara a través del nervio facial, que hará que se produzca la conducta facial.

La información de dicha conducta facial es recogida por el trigémino, que envía de nuevo dicha información al córtex cerebral, donde se integra en una experiencia emocional característica.

Posturas en la corroboración de la hipótesis del feedback facial:

  • a) Postura radical (Rutdledge y Hupka): la mera ejecución de los movimientos faciales es responsable de la experiencia emocional. En sus experimentos, se induce a la ejecución de ciertos gestos o movimientos faciales y se comprueba si al ejecutarlos, se produce la emoción concomitante. Importante atender la influencia de otras variables: expectativas, deseabilidad social (se comenta que se trata de evaluar la actividad EMG).
  • b) Posición conservadora: la realización de los gestos y movimientos musculares propios de una emoción, modifica la intensidad de la misma. El procedimiento experimental consiste en inducir reacciones emocionales mediante técnicas audiovisuales y se instruye para que se exagere la expresión facial, con objeto de incrementar la intensidad de la emoción que se estaba experimentando.

No obstante, la hipótesis del feedback facial, se trata de una hipótesis sin confirmar. Hay que determinar si hay que considerar además el concurso de otros procesos psicológicos.

Según hipótesis cognitivas más tradicionales basadas en el modelo de Schachter, se asume que la experiencia emocional se produce por el grado de reactividad fisiológica (responsable la intensidad) y por la información cualitativa del contexto y de la propiocepción facial.

La experiencia emocional sería un proceso inferencial resultante no sólo de la expresión facial, sino fundamentalmente de la intensidad de la reacción fisiológica y de las atribuciones causales del sujeto.

Hay que tener en cuenta de que forma una expresión facial se puede convertir en un EC capaz de elicitar una RC emocional.

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