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Psicología Clínica: Trastornos sexuales y de la identidad sexual

Modelos explicativos de las parafilias y de los delitos sexuales que pueden implicar

Marshall y Barbaree (1989), después de desacreditar las teorías psicodinámicas, situacionales (donde se pone el acento en la conducta provocadora de la víctima, el alcohol, una situación de enojo, un deseo urgente sexual o una perturbación mental transitoria como denotantes delataque), feministas y conductuales como parciales en la explicación de la génesis de la agresión sexual, presentan un modelo comprehensivo que trata de ser útil especialmente en los casos de violación y de abusos deshonestos a niños, y que recoge los aspectos más válidos de teorías anteriores.

1. Los aspectos biológicos. En nuestra constitución biológica existen dos elementos que tienen relevancia para comprender la agresión sexual. El primero radica en la semejanza de los mediadores neuronales y hormonales responsables de la conducta sexual y de la agresiva; esto es, los varones tendrán que enfrentarse a la difícil tarea de aprender a inhibir la agresión dentro de un contexto sexual, especialmente durante el período de la pubertad. El segundo hecho biológico relevante para nuestro tema es la relativa inespecificidad del impulso sexual innato, que nos obliga a aprender a seleccionar las parejas sexuales apropiadas para cada edad, poniendo de relieve el papel de la experiencia como modelador del apetito sexual del hombre. Por consiguiente, está claro que un ajuste sexual adecuado en nuestra sociedad exige que el individuo sea capaz de inhibir las tendencias agresivas y seleccionar las parejas apropiadas, que en el caso de los adultos ha de implicar siempre otro adulto que consienta en la relación sexual.

2. El fracaso de la inhibición. Estos controles inhibitorios, sin embargo, son más bien débiles, como se demuestra por las claves situacionales que tienden a asociarse con la agresión sexual (es decir, la embriaguez, el sentirse enojado, etc.). ¿Qué es lo que hace que determinados sujetos sucumban ante los estímulos provocadores, y otros no? Para los autores, la respuesta se halla en la investigación básica de la psicología criminal, donde se revelan una serie de factores que explican el menor aprendizaje inhibitorio de los violadores: pobres modelos educativos paternos, disciplina severa e inconsistente, padres agresivos y alcohólicos, abuso físico y sexual sufrido en la niñez... «Como resultado de esas experiencias no parece extraño que estos chicos [los violadores en su infancia] no desarrollen una gran preocupación por las necesidades y derechos de los demás; más bien esperaríamos que fueran egocéntricos, incapaces de aprender a inhibir la agresión y, a causa del aislamiento en que se introducen con respecto a chicos diferentes de ellosmismos, contarían también con notables déficit sociales. Esta falta dehabilidades sociales puede ser un elemento crítico para explicar la incapacidad del adolescente y del adulto en establecer relaciones adecuadas a su edad» .

3. Las actitudes socioculturales. Los chicos que han vivido una infancia deficiente tienen que enfrentarse, además, a normas culturales que apoyan laviolencia como un cauce adecuado de expresión. Como afirma Sanday (1981), los estudios transculturales indican que las sociedades facilitadoras de la violencia y de las actitudes negativas hacia las mujeres tienen las tasas másaltas de violación. Sendos estudios de Burt (1980) y de Pascual et al. (1989) evidenciaron la vinculación que existe entre las actitudes proclives hacia la violencia a la mujer y el sostenimiento de los llamados «mitos» de la violación (en los que se contempla a la mujer «pidiendo» ser violada y disfrutando con ello).

4. La pornografía. La exposición a la pornografía desinhibe la actividad conducente a la violación, y aunque no todos los delincuentes sexuales emplean material pornográfico para instigar sus agresiones, es muy probable que los jóvenes que han padecido una socialización deficiente tengan una menor resistencia ante sus efectos, especialmente si consideramos que uno de los mensajes más importantes transmitidos por los «guiones» de este entretenimiento es el de otorgar un cierto sentido de poder y de dominio sobre mujeres débiles y deseosas. En el caso de los adultos que abusan sexualmente de los niños, la investigación revela que en su infancia muchos de ellos además de haber sido víctimas, a su vez, de abuso sexual, fueron expuestos ala pornografía para que se suscitara su interés sexual en beneficio del agresor.

«Sin duda la combinación de exposición a la pornografía, un adulto modelandoel abuso hacia el niño, y la propia activación sexual del niño en este contexto,proporciona una base para las fantasías sexuales futuras que pueden ejercer una atracción hacia las conductas desviadas sexuales» (Marshall y Barbaree,1989).

5. Circunstancias próximas. Hemos dicho que los varones que están deficientemente equipados por sus experiencias infantiles para enfrentarse a las influencias negativas socioculturales fracasarán a la hora de construir inhibiciones sólidas contra la agresión sexual. Pero esto no significa que el asalto sea inevitable; se precisan determinadas circunstancias, como la intoxicación etílica, una reacción de cólera (ambos aspectos, además, desinhiben el deseo sexual de la violación de varones normales), el sostenimiento prolongado de una situación de estrés o una activación sexual previa.

6. Distorsiones cognitivas. Hay ciertas formas de construir la realidad que ayudan, igualmente, a superar los controles internos de la agresión sexual: son las distorsiones cognitivas. Por ejemplo, el padre que abusa de su hija puede pensar que la está educando sobre la sexualidad, y el violador de mujeres percibirá a su víctima como deseosa del encuentro íntimo. Todo aquello que sirva para racionalizar el asalto es, sin duda, un elemento facilitador del mismo.

7. Finalmente, las circunstancias oportunas se refieren a la disponibilidad de una mujer o un niño para victimizar, sin que hayan riesgos evidentes de detectación o castigo.

Una vez que se ha producido el primer ataque, siguen Marshall y Barbaree,los delitos siguientes se cometerán con más facilidad, especialmente si las experiencias del individuo fueron reforzantes, y no hubo castigo. Igualmente es importante señalar el proceso de desensibilización que se va operando de forma cada vez más creciente, lo que permite una mayor exhibición de violencia ante la víctima

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