Psicología Online PIR Psicología Clínica Modelos teoricos sobre drogas: Modelos psicoanalíticos

Psicología Clínica: Trastornos relacionados con sustancias

Modelos teoricos sobre drogas: Modelos psicoanalíticos

Prácticamente en los modelos de mayores índices de rehabilitación y mantenimiento de la abstinencia de drogas y alcohol, no son utilizadas las posiciones psicoanalíticas y no se incluyen las posiciones clásicas de S. Freud y J. Lacan porque son sistemas de psicoterapia prolongadas, que no tienen el objetivo psicológico de cambiar el comportamiento o eliminar un hábito o adicción, forman un cuadro donde la comunicación psicológica del sujeto y el especialista es muchas veces impredecible e histórica, se limita aun más la efectividad porque la participación del psicoterapeuta en una sesión es no directiva, convirtiéndose en una invitación a que el paciente improvise largamente acerca de su pasado haciendo hipótesis permanentemente, esto provoca una gran cantidad de material autobiográfico muy impreciso y poco útil, que estará muy poco vinculado a la situación y problemática actual del sujeto, relacionada con el uso de la droga y la conquista de la abstinencia.

El psicoanalista muchas veces concede permisos contradictorios con la patología y libra al sujeto de la responsabilidad del consumo de la sustancia, provocando en el abusador de cocaína una invitación al consumo, termina liberándolo de la responsabilidad en la adicción, estimulando la narración intoxicado, el egocentrismo, haciendo interpretación de episodios que son hábitos y pocas veces estará preparado para la orientación psicológica que establece límites, el entrenamiento en habilidades, desarrollar el aprendizaje de recursos psicológicos, la modificación del comportamiento y el cambio de necesario de actitudes y hábitos, que le permitan al cliente abandonar los patrones abusivos de consumo de drogas. La complicación del tratamiento psicoanalítico provoca que en el abordaje de la adicción a la cocaína, los especialistas utilicen la creatividad y la improvisación en muchas situaciones para tratar de brindar ayuda al paciente. Los resultados alcanzados por las corrientes psicodinámicas han sido infortunados, su teoría y metodología no está configurada para el tratamiento de alteraciones y trastornos humanos de estas características, en las problemáticas donde estén seriamente comprometidas la racionalidad y la conducta de los sujetos, el psicoanálisis es improductivo. Hemos conocido considerables casos de psiquiatras y psicoanalistas que intentan el tratamiento psicológico de consumidores de drogas con la misma metodología psicodinámica, sin conseguir que abandonen el consumo, ellos utilizan algunas técnicas de conducción psicoanalítica de los grupos operativos, los conceptos kleinianos de identificación proyectiva, las técnicas y conceptos del enfoque de la dinámica de grupo, el psicoanálisis multifamiliar, el análisis de las transferencias, las técnicas de asociación, etcétera, logrando llegar a interpretaciones, regresiones, conocimiento de las causalidades infantiles, etc. y provocando supuestos cambios (poco duraderos y no comprobables) en los pacientes durante el tratamiento, después de mucho tiempo en que se mantuvieron consumiendo, que serian de muy poco valor psicoterapéutico por la presencia de recaídas y de los mismos patrones de conducta que no fueron modificados. Durante el abordaje psicoterapéutico de un adicto o abusador de drogas el objetivo primero es la urgencia necesaria que existe por detener el consumo de la sustancia, esta es la prioridad porque mientras el sujeto consume cualquier droga o cocaína está en riesgo su salud y las de otras personas cercanas y ajenas a él, la práctica del psicoanálisis no consigue la abstinencia inmediata y no la garantiza a futuro, no alcanza crear estrategias de modificación de las creencias distorsionadas de la personalidad y del patrón de consumo, ni puede identificar las conductas de riesgos y las creencias vinculadas a la adicción, que lleven a los sujetos a prescindir de la cocaína.

En el tratamiento de las adicciones es más conveniente lograr un estado de conciencia personal que explorar el inconsciente del consumidor, el tiempo transcurrido que se pierde navegando en la oscuridad del inconsciente puede hacer la diferencia entre la vida y la muerte del adicto.

Es muy útil e inaplazable orientar y trabajar con el presente de la persona porque será lo único que puede manejar y modificar, alcanzando una adecuada y sólida proyección personal futura, es imprescindible que todo el material de la sesión se produzca para lograr la rehabilitación y mantener la abstinencia, más que para interpretar y buscar .

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