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Psicología Social y de las Organizaciones: Altruismo, atracción y relaciones interpersonales

MOTIVOS POR LOS QUE SE AYUDA

Puede plantearse desde 2 niveles:

  1. Causas inmediatas:
    • Mecanismos de refuerzo positivo y aversivo.
    • Factores emocionales.
    • Normas sociales y personales.
  2. Causas últimas:
    • Enfoque biológico o evolucionista de la conducta social: el altruismo.
  3. Causas inmediatas:
    • a) La conducta de ayuda y el refuerzo:
      • Las personas ayudan porque, en el pasado, se han visto reforzadas por hacerlo, bien por resultados positivos, o mediante la evitación de consecuencias negativas.
      • También pueden haber aprendido a ayudar observando a otros lo que hacían y viendo las consecuencias de esa acción. Es lo que Bandura llama "aprendizaje social".
      • Las personas que hayan obtenido una consecuencia negativa por ayudar a otros, en el futuro ayudarán menos. Experimento de Moss y Page: El castigo produce un estado emocional negativo (ira u hostilidad), incompatible con la tendencia a beneficiar a otros.
      • Las recompensas materiales resultan ser un refuerzo inadecuado para los niños: Si asocian la conducta de ayuda a recompensa material, sólo ayudarán cuando esperen recibir un premio.
      • El castigo por ayudar, reduce la frecuencia de la conducta de ayuda, pero el castigo por no ayudar, no la aumenta.
    • b) Factores emocionales:
      • Ver a alguien en dificultades, produce una activación emocional. Esta activación, tiene una base biológica porque:
        • a) Les ocurre a los niños desde muy pequeños.
        • b) Es común a todas las culturas.
      • Lo que no está claro es que las consecuencias de esa activación emocional, sean siempre un impulso a ayudar al otro:
        • Una cosa es la activación (respuesta fisiológica difusa), y otra,
        • La interpretación que hagamos de ella.

        La interpretación depende del contexto y define el tipo de emoción que sintamos (Si interpretamos la activación como ira, nuestra tendencia será muy distinta que si la interpretamos como compasión)

      • Un factor importante que determina la emoción que sintamos, es la atribución que hagamos sobre las causas del problema del otro:

        Weiner: Las atribuciones influyen en las emociones, y éstas, en la conducta:

        • Si la atribución se hace a causas ajenas Þ Su sufrimiento nos provocará una emoción positiva hacia él (empatía).
        • Si la atribución se hace a causas internas Þ Le consideraremos responsable y sentiremos una emoción negativa (ira u hostilidad), que disminuirá la motivación de ayudar.
      • Sin embargo, a veces las emociones negativas nos impulsan a ofrecer ayuda:
        • a) Sentimiento de culpa: La gente que se siente culpable hacia alguien, tiene una tendencia a ayudar, no sólo a aquel al que cree haber perjudicado, sino también a otros. Se podría explicar como un mecanismo para restaurar la propia imagen deteriorada, por haber perjudicado a alguien.
        • b) Tristeza: Presenciar como se perjudica a otra persona, hace que la gente se muestre más proclive a prestar ayuda.
      • Modelo del alivio del estado negativo (Cialdini y col):

        Cuando la gente experimenta emociones negativas por haber perjudicado a alguien o de tristeza por haber sido testigo del daño de otra persona, se siente motivado a reducir éste estado emocional desagradable, mediante la conducta de ayuda, por sus consecuencias reforzantes.

        Si la persona encuentra antes otras alternativas para liberarse del estado negativo, la conducta de ayuda será mucho menos probable, y si piensa que el ayudar no le va a liberar, tampoco ayudará.

        Crítica: Hay otros factores intermedios que explican la relación entre emociones negativas y conducta de ayuda.

      • Modelo de activación y coste-recompensa (Piliavin y col):

        La parte motivacional corresponde a la activació: Impulsa a la persona a la acción.

        Los términos de coste y recompensa: determinan la dirección que tomará la acción.

        El modelo sostiene que: El presenciar el sufrimiento de otra persona, provoca en el individuo una activación empática que, cuando es atribuida al problema del otro, se experimenta como una emoción desagradable que mueve al individuo a reducirla.

        Ayudar al otro suele reducir ese estado emocional desagradable.

        La cantidad de activación depende de:

        • Las características personales del observador.
        • Las características personales de la víctima.
        • De la relación que exista entre ellos.
        • De las características de la situación.

        Para que al motivación lleve a la acción de ayudar, debe ser interpretada como debido al sufrimiento de otra persona.

        El nivel de activación influye en la percepción de costes y recompensas.

      • Diferencias entre los 2 modelos motivacionales: Los dos modelos se diferencian en 2 aspectos fundamentales:
        • a) Importancia concedida a la atribución de la causa de la activación.
        • b) Forma de reducir el estado emocional desagradable.
      • Características en común:

        Visión EGOÍSTA de la conducta de ayuda:

        • Para liberarse de un estado emocional desagradable.
        • Para obtener refuerzo (interno o externo).
        • Para evitar el castigo.
      • BATSON y col: La gente puede ayudar a otros llevada por una motivación egoísta, pero, en muchas ocasiones, existe una motivación altruista, basada en el fenómeno de empatía.

        Empatía: Respuesta emocional orientada a otra persona (simpatía, compasión) que es congruente con el bienestar (malestar) percibido de esa persona.

        Modelo de empatía-altruismo: El ver a otra persona que necesita ayuda puede provocar, no sólo un estado de activación desagradable, sino también una respuesta emocional de preocupación empática por lo que le ocurre al otro, que mueve al individuo a actuar, no para reducir su propio malestar, sino para aliviar la necesidad del otro.

        Batson y col, llevaron a cabo experimentos para poner a prueba la motivación altruista:

        Resultados: Los sujetos con motivación empática ayudaban incluso cuando se les ofrecía una excusa para no hacerlo, que ponía a salvo su propia imagen ante sí mismos.

        Conclusiones obtenidas:

        • La motivación altruista no es la única que guía nuestra conducta a la hora de beneficiar a otros, aunque sea lo más frecuente. Existe también a veces, una motivación altruista que nos hace buscar el bienestar del otro por sí mismo.
        • El altruismo puede darse más claramente entre conocidos y familiares.
        • La motivación altruista se ve superada la mayoría de las veces por el propio interés.
        • Otra hipótesis altruista: La gente ayuda para evitar una mala imagen ante los demás y ante sí mismos (para reducir los costes de no ayudar).
      • Desde las teorías del aprendizaje se sostiene que: La gente ayuda para obtener recompensas, ya sea de la persona que recibe la ayuda (reconocimiento social) o de uno mismo (orgullo)

        Hipótesis: El individuo ayuda por un deseo de compartir la alegría del otro al recibir la ayuda.

        Batson y col, demostraron que los sujetos empíricamente motivados, ayudaban incluso cuando creen que no podrán saber las consecuencias finales de su acción.

        Los sujetos empáticamente motivados, se sienten bien cuando saben que la víctima ha recibido ayuda, independientemente de quien se la haya prestado.

        La motivación puramente altruista existe en el ser humano y se puede provocar experimentalmente.

        Dovidio y col, demostraron empíricamente que, los sujetos motivados empáticamente, ayudaban a una persona cuando su acción contribuía a aliviar el problema de esa persona, pero no cuando la ayuda se refería a otro problema que no tenía nada que ver.

        No vale cualquier ayuda, sino que la que contribuya a resolver el problema que ha provocado la preocupación empática del individuo.

  4. Las normas sociales y personales:
    • Para paliar el conflicto entre tendencias altruistas y las tendencias egoístas de un individuo, existen reglas en todas las culturas que prescriben el actuar de forma prosocial hacia los demás.
    • A veces son implícitas: Se transmiten de generación en generación mediante el proceso de socialización.
    • Los vehículos de transmisión de las normas de una cultura son: Las leyendas, cuentos, los preceptos religiosos, y, otras manifestaciones culturales.

    NORMAS: Guían la conducta e indican lo que la gente debe hacer, así como lo que debe de esperar según lo que haga.

    Normas sociales: Prescriben de una forma general, aplicándose a cualquier persona y en cualquier situación.

    Normas sociales de tipo general aplicadas en todo el mundo:

    • A. Norma de reciprocidad: Hay que ayudar a aquellos que nos han ayudado y hay que negar la ayuda a los que nos la han negado (estrategia de muchos vendedores de regalar algo de poco valor para crear la obligación de comprar el producto).

      Su violación produce malestar, tanto si el resultado es ventajoso como desventajoso, que se tiende a restaurar.

    • B. Norma de equidad: En una relación debe haber un equilibrio entre lo que cada uno aporta y lo que recibe.

      En caso de desequilibrio, el malestar lleva a restaurarlo, aportando más o cediendo parte de los se ha recibido.

    • C. Norma de responsabilidad social: La gente debe ayudar a aquellos que dependen de ella.

      La ayuda será más o menos probable, según la atribución de la responsabilidad: si la causa de la dependencia se atribuye a factores ajenos o a su propia responsabilidad.

      Existen también normas personales o sentimientos de obligación moral de actuar de una determinada manera, que hacen que cada persona considere en cada situación concreta, cuáles son las posibles alternativas de conducta y cuáles las posibles implicaciones de tales acciones para sus valores, de acuerdo con sus criterios morales.

CAUSAS ÚLTIMAS: Bases biológicas del altruismo
  • El enfoque biológico evolucionista de la conducta social, se pregunta sobre las causas últimas de la conducta altruista o de ayuda.
  • Fue la paradoja del altruismo (El hecho de que unos individuos arriesgaran su vida para salvar a otras, contradecía la idea de la lucha por la supervivencia), lo que hizo que se sintiera la necesidad de revisar los planteamientos de Darwin: ¿Cómo podían propagarse las tendencias altruistas de una generación a otra si los que la poseían morían sin llegar a reproducirse?.

    Solución:

    Hamilton: Proceso de aptitud inclusiva.

    Trivers: Altruismo recíproco.

    Con éstos 2 procesos se consiguen aumentar las posibilidades de propagación genética: El altruismo tiene un valor adaptativo.

  • Para que el altruismo sea ventajoso, tienen que cumplirse 2 condiciones:
    1. Que cada individuo sea capaz de reconocer a sus parientes y el grado de proximidad genética que tienen con él (no es igual un hermano o hijo que un primo o tío), así como a otros individuos altruistas (caso de altruismo recíproco).
    2. Castigar a los posibles tramposos que reciben el favor pero no lo devuelven.

      Alguien que se nos parece en su aspecto externo o forma de ser, tiene más relación genética con nosotros: es la explicación evolucionista de por qué tendemos a ayudar más a los que son semejantes a nosotros.

  • El altruismo no hubiera sobrevivido si no se hubieran desarrollado mecanismos para luchar contra el engaño:
    1. Reacciones emocionales negativas e intensas que tenemos cuando somos víctimas de un engaño.
    2. Sentimiento de culpa. Frena nuestra tendencia a aprovecharnos del altruismo del otro.

    Las normas sociales de equidad, reciprocidad y justicia, son la expresión cultural de esos mecanismos.

  • La emoción de empatía es la que está más relacionada con la conducta altruista.

    Proceso de doble vía: La empatía resulta adaptativa porque favorece la conducta altruista, y la conducta altruista lo es, porque favorece la aptitud inclusiva de los individuos, es decir, la transmisión de sus genes a través de sus parientes.

    La capacidad para la empatía se encuentra en los niños recién nacidos Þ El ser humano tiene una predisposición para experimentar esa emoción.

    La tendencia innata a reaccionar ante el sufrimiento de otra persona, va desarrollándose con la experiencia a lo largo de la vida, hasta alcanzar su expresión adulta.

Desarrollo del atruismo y la conducta de ayuda durante la vida del individuo(Perspectiva ontogenética).

Durante el desarrollo ontogenético del individuo, se producen cambios en:

  1. Los factores que motivan la conducta de ayuda.
  2. La forma de percibir o forma de ver e interpretar la conducta de ayuda.

Factores que motivan la conducta de ayuda:

  • Los niños pequeños se mueven por recompensas tangibles o por indicaciones expresas de los adultos, debido a su egocentrismo y a su incapacidad para adoptar la postura del otro.
  • Una vez que el individuo ha aprendido las normas sociales de lo correcto e incorrecto, su motivación para ayudar es la búsqueda de la aprobación social, la creencia de que su ayuda será correspondida en el futuro y, el miedo a ser socialmente castigado si viola las normas y lo que se espera de él.
  • El adulto, llega a internalizar las fuentes de motivación y ayudan porque les hace sentirse mejor y porque quieren beneficiar al otro. El no hacerlo les provocaría efectos negativos en la propia imagen y un malestar emocional.

Cambios en la forma de ver la conducta de ayuda:

  • Los niños pequeños consideran más valiosa la ayuda que es recompensada, se fijan más en las consecuencias de la conducta para el que ofrece ayuda.
  • Los adultos, se fijan más en las intenciones, valorando más la ayuda que se ofrece sin esperar recompensa.

Procesos que intervienen en el desarrollo del altruismo y la conducta prosocial:

  1. La maduración socio-cognitiva.
  2. La socialización
  3. El aprendizaje a través de la interacción con los iguales.

Los 3 están relacionados entre sí.

La socialización y el aprendizaje enseñan al niño los beneficios del comportamiento prosocial, de manera que, en el futuro, actuará prosocialmente sin necesidad de refuerzos externos o indicaciones expresas.

En resumen, aunque nacemos con una predisposición a la empatía, para que se traduzca en la conducta altruista, son necesarios los procesos madurativos y experienciales, igual que lo son para otras conductas.

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