Psicología Online PIR Emoción y Motivación Patrón de Conducta Tipo A

Psicología Básica: Estrés y Afrontamiento

Patrón de Conducta Tipo A

Surge del trabajo de Friedman y Rosenman, quienes definen el patrón de conducta del riesgo coronario o Tipo A, como un: complejo de características de acción-emoción, mostrado por individuos que están comprometidos en un esfuerzo crónico para obtener un número ilimitado de cosas pobremente definidas de su entorno, en el período más corto de tiempo y, si es necesario, contra el esfuerzo opositor de otras cosas o personas de su mismo ambiente.

Según Friedman y Rosenman los rasgos que caracterizan a la persona Tipo A son los siguientes:

  • a) un afán intenso y constante por conseguir metas establecidas por el propio individuo, pero usualmente pobres;
  • b) una marcada tendencia a la competitividad;
  • c) una alta motivación de logro;
  • d) implicación en varias tareas y trabajos al mismo tiempo: tendencia a la realización apresurada de todo tipo de funciones, tanto físicas como mentales;
  • e) y un estado de alerta permanente.

Los aspectos más críticos de la conducta Tipo A son excesos de agresión, apresuramiento y competitividad.

Así, las personas que típicamente muestran este particular patrón de conducta son llamadas individuos Tipo A, y quienes muestran el tipo de conducta opuesto -un estilo satisfactoriamente relajado, no apresurado y maduro- son designados Tipo B. La persona Tipo B también puede estar interesada en progresar y ganar, pero tienden a proceder con el ritmo de la vida, más esforzándose constantemente contra él.

Así pues, el patrón de conducta Tipo A, es definido como un conjunto motivacional-emocional, pero en el fondo del Tipo A lo que define este patrón de comportamiento es su peculiar estilo de afrontamiento, basado en un uso abusivo de estrategias activas, junto con la presencia de respuestas emocionales de hostilidad y apresuramiento; las cuales son las responsables de sus nefastas consecuencias.

Sin embargo, el patrón de conducta Tipo A no sólo está definido por los posibles efectos negativos en su interacción con el estrés, sino también por los positivos. Desde este enfoque, los efectos del estrés tanto positivos como negativos, se producen conjuntamente y de forma indisoluble.

Los efectos positivos que obtendría el Tipo A de su interacción con el estrés, se centrarán en conseguir reconocimiento social, obtención de bienes materiales, alta autoestima y una sensación de abundante energía fisiológica para enfrentarse a cualquier problema, como consecuencia de exceso de producción de norepinefrina.

Por el contra, los efectos negativos serán también amplios, afectando a corto y medio plazo a la actividad cognitiva, conductual y fisiológica; y a largo plazo episodios coronarios.

Así pues, los efectos negativos aparecen como efectos secundarios, no buscados, de los efectos positivos.

Efectos Negativos del Patrón de Conducta Tipo A
Cognitivos Conductuales Fisiológicos
  • . Confusión Mental
  • . Inquietud
  • . Incapacidad concentración
  • . Carencia crónica de satisfacción
  • . Hipervigilancia
  • . Confianza excesiva en la aprobación de los demás
  • . Conflicto interpersonal y tensión
  • . Tendencia a no tener relaciones profundas
  • . Deterioro de las relaciones familiares
  • . Carencia de amigos íntimos
  • . Sobre activación del S.N. simpático
  • . Elevación ritmo cardiaco
  • . Y Presión arterial alta
  • . Reducción del tiempo de coagulación de la sangre
  • . Tensión muscular
  • . Altos niveles colesterol y triglicéridos

La evidencia existente, demuestra que el patrón de conducta Tipo A no está determinada genéticamente, sino que es adquirido.

Existen dos tipos de antecedentes que determinan el desarrollo del Tipo A:

  • a) unos son de carácter externo al individuo y primarios en cuanto a su acción, los antecedentes sociales y culturales;
  • b) y otros son de carácter interno y secundarios en su acción, los antecedentes personales derivados del proceso de aprendizaje.

Podemos concluir que los factores cognitivos-comportamentales de predisposición al desarrollo de trastornos coronarios y de persistencia en el patrón de comportamiento están compuestos por estrategias comportamentales y cognitivas, así como limitaciones y carencias en las habilidades de afrontamiento que se reducen a estrategias activas; que si bien reducen el estrés, no obstante aumentan el riesgo de desarrollar trastornos.

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