Psicología Online PIR Personalidad Procesos psicológicos de la percepción de autoeficacia

Psicología de la Personalidad y Diferencial: Autoeficacia y procesos de atribución

PROCESOS MEDIACIONALES.

La percepción de autoeficacia influye sobre la conducta desarrollada en los diversos ámbitos mediante su incidencia sobre 4 procesos psicológicos:

Procesos cognitivos.

La percepción de autoeficacia influye sobre el modo en que el individuo anticipa y hace planes para su futuro. Es de esperar que las personas con confianza en sus recursos vean el futuro con mayor optimismo y se propongan metas más ambiciosas.

Una vez que uno ha comenzado a realizar una actividad, el encontrarse con dificultades y posibles fracasos se percibirá, de nuevo, de manera diferente en función del grado de confianza que uno tiene en su capacidad para afrontar los problemas y dificultades. Aquellos con poca percepción de autoeficacia tenderán a percibir estos problemas como amenaza y confirmación de su incapacidad y potencialmente disminuirán el nivel de exigencias con que se habían planteado la actividad e incluso pueden llegar a abandonarla completamente.

Procesos motivacionales.

Es preciso apelar a factores motivacionales para poder entender y explicar el mantenimiento de la conducta pese a las dificultades con que el individuo pueda encontrarse en su desarrollo. Las personas con mayor autoconfianza invierten mayor esfuerzo para lograr los objetivos que se han propuesto alcanzar y persisten más en este empeño, pese a los avatares por los que tenga que atravesar.

La percepción de autoeficacia también condiciona el tipo de metas que uno se propone: el individuo autoeficaz se coloca metas más ambiciosas, tomando el grado en que las alcanza (o se acerca a ellas) como feedback diagnóstico de la propia capacidad. En este sentido, el grado de satisfacción o frustración por el logro o no de la meta, incide sobre el nivel motivacional de la conducta, por el logro en sí mismo de la meta, y también por lo que de confirmación o desconfirmación supone de la imagen que uno tiene de sí mismo.

Un segundo elemento que influye en la motivación con que uno emprende cualquier actividad, es la expectativa de los resultados que uno percibe puede reportarle tal actividad. Cabe esperar que uno se decida por las actividades que anticipa que reportarán mayores beneficios.

La persistencia en la conducta y la cantidad de esfuerzo invertido en la misma, están condicionados por el modo en que uno interpreta las diversas contingencias (logros parciales y contratiempos) que van surgiendo en el curso de la misma. Una persona segura de sí misma, tenderá a interpretar el éxito como consecuencia típica de su capacidad y esfuerzo. Si fracasa, tenderá a pensar que no se ha esforzado lo suficiente, o no siguió la estrategia correcta.

Una persona con poca confianza tenderá a hacer atribuciones internas, estables e incontrolables cuando fracasa, y externas, incontrolables y estables ("la tarea era muy fácil") o inestables ("he tenido mucha suerte") en caso de obtener éxito. La consecuencia esperable es que disminuya su nivel motivacional y abandone la tarea, si se repiten estas experiencias negativas.

Procesos afectivos.

La percepción de autoeficacia incide sobre el modo en que se reacciona a las dificultades y contratiempos que uno puede encontrar en el desarrollo de cualquier actividad.

Una persona con poca autoeficacia tenderá a percibir mayor cantidad de amenaza en el ambiente, valorará más negativamente las posibles dificultades y sufrirá en mayor medida y con mayor intensidad, en consecuencia, la repercusión emocional negativa de este tipo de valoraciones.

La disponibilidad de confianza en los recursos para hacer frente a las dificultades facilita de manera significativa la superación de situaciones de crisis y las posibilidades de adaptación a las nuevas circunstancias.

La percepción de autoeficacia permite reducir los niveles de activación emocional negativa, al permitir al individuo frenar los disparadores más efectivos de la reacción afectiva negativa, cual es la presencia de pensamientos rumiativos (por ej la reiteración de ideaciones relacionadas con frustraciones pasadas o con anticipaciones de acontecimientos negativos).

Depende de nosotros el magnificar las dificultades y expectativas negativas, o ponderarlas en términos realistas y menos catastrofistas y, depende en gran medida de uno mismo el que estos acontecimientos se mantengan activos y ocupen nuestra atención y pensamiento más tiempo del necesario. Las personas que desconfían de su propia capacidad y recursos tienden a mantener activas este tipo de experiencias mucho más tiempo.

Procesos de selección.

La percepción de autoeficacia afecta decisivamente al tipo de decisiones que uno toma acerca del tipo de actividades a las que dedicarse, el tipo de orientación que desea dar a su vida, el tipo de entorno social en que desea vivir, etc. Estas decisiones, a su vez, están muy influenciadas por la percepción que uno tiene de sí mismo como con capacidad o no para hacer frente a los problemas y dificultades que puedan surgir en el desarrollo de estos proyectos que uno se ha trazado.

Hay que tener siempre teniendo en cuenta que en cada decisión uno ha ido descartando opciones que podrían haberle llevado por derroteros vitales muy distintos; y estos descartes tal vez no se hayan hecho por falta de capacidad, sino por la percepción de que uno carecía de la misma o, al menos, se dudaba de ello.

Esto es particularmente importante en momentos de crisis o de transición, por la mayor significación que tienen sobre el discurrir futuro de la vida del individuo.

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