Terapias y técnicas de intervención de Psicología: Modelos conductuales

Sensibilización encubierta

La sensibilización encubierta (SE) es análoga al castigo positivo o directo.

Pretende la disminución de la probabilidad de ocurrencia de la conducta, por medio de la presentación de un estímulo aversivo imaginado, inmediatamente después de la ocurrencia imaginada de esa conducta.

Está indicada para cambiar conductas desadaptativas de aproximación.

Estímulo aversivo:

Es importante la elección de estímulos aversivos que lo sean realmente para el sujeto.

Se le puede preguntar al sujeto directamente sobre las situaciones o imágenes que le resulten desagradables.

Maciá y Méndez recogieron 3 escenas especialmente repulsivas:

  • La boca de un anciano expectorando.
  • Un animal muerto en avanzado estado de descomposición.
  • Una herida infectada.

Costa, en un cambio de tendencia sexual, utilizó a un homosexual que era descubierto con otro por la chica que le atraía.

Leitenberg, piensa que para problemas de paidofilia se debe escoger aquella imagen que resulta más efectiva de cara al cliente.

Mckay propone una lista de pensamientos repulsivos y aterradores.

El estímulo que más a menudo reitera Cautela es la sensación de vómito adornado con todas las modalidades sensoriales.

Descripción del procedimiento:

  • Se comienza enseñando a relajarse al cliente.
  • Se le explica que la manera de eliminar su problema es asociar al objeto agradable (comida, bebida, exhibirse), un estímulo desagradable.
  • A continuación se le indica que visualice el objeto agradable, y que cuando lo consiga, lo asocie con el estímulo aversivo (naúsea, vómito). Además, se puede introducir una sensación de alivio al alejarse de la situación desadaptativa.
  • Se le pide a continuación que visualice la escena por sí solo, y trate de notar nauseas realmente al acercarse a la bebida.

En cada sesión se llevan a cabo generalmente la repetición de 20 escenas: 10 descritas por el terapeuta y 10 imaginadas por el cliente. A menudo se graban para practicar al menos 2 veces/día.

También se le pide que si en su vida real aparece el estímulo que elicita su comportamiento desadaptado, trate de reproducir la imagen repulsiva asociada (es mejor introducirla al inicio de la cadena de conductas que llevarían a la conducta desadaptada).

Variante: Sensibilización encubierta asistida: fortalece la aversión del estímulo mediante el uso de una descarga eléctrica o de una sustancia olorosa desagradable.

Problemas: Los de cualquier técnica aversiva: hostilidad, agresividad o falta de cooperación. Es necesario reforzar los aspectos adaptativos del comportamiento.

Swartz considera un precedente de la SE, los ejercicios espirituales de San Ignacio de Loyola.

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