Psicología Online PIR El Lenguaje Significado Literal y Significado Elaborado

Psicología Básica: Comprensión de Oraciones

Significado Literal y Significado Elaborado: Algunas Conclusiones Sobre los Procesos de Interpretación de Oraciones

Los resultados de los estudios de Swinney y Osterhout plantean dos implicaciones inmediatas:

Los procesos de interpretación del significado oracional parecen discurrir en dos velocidades:

  • - por una parte, hay procesos rápidos, obligatorios, automáticos, específicos de dominio y encapsulados, que sólo aprovechan información presente en el discurso
  • - por otro encontramos procesos más lentos, cognitivamente controlados, inespecíficos de domino, en la medida en que están abiertos a información de diversas clases y no encapsulados, pues reciben influencias extralingüísticas

Los procesos encapsulados producen representaciones del significado literal o inmediato de la oración, en tanto que los no encapsulados dan como resultado representaciones del significado indirecto, pretendido o elaborado de la oración.

Tomadas en conjunto, estas dos implicaciones nos llevan a caracterizar la comprensión de oraciones como una actividad dividida en tres etapas discretas y secuenciales:

  • 1) en la primera el oyente construye el significado literal del enunciado
  • 2) en la segunda, decide si este significado es el apropiado al contesto semántico y pragmático en que se encuentra el enunciado
  • 3) en caso de que este significado sea inadecuado a las características del contexto, deriva un significado figurado que se ajusta a tales características

Bajo este punto de vista el significado literal del enunciado lingüístico es siempre una representación intermedia a la que es imprescindible acceder para poder derivar sus otros posibles significados.

Hay casos en los que esta descripción parece bastante plausible. Por ejemplo, hay expresiones lingüísticas cuyos significados literal y pretendido pueden compartir elementos comunes: Gibbs señala las peticiones o promesas expresadas de forma indirecta como: ¿Te importaría pasarme la sal?

Un caso semejante es el de las expresiones metafóricas. Un aspecto consustancial a la noción de metáfora es su condición de vehículo para expresar un significado indirecto. Este significado se atribuye al tema de la metáfora, es algo que se predica del objeto de la misma.

Para dar con el significado pretendido del enunciado es imprescindible que el atributo sea interpretado en términos de una hipotética relación de semejanza, que en toda metáfora se halla implícita entre el vehículo y el tema.

No obstante, como ha señalado Gibbs, esta armonía entre los significados literal y pretendido es la excepción y no la norma en los enunciados con significado indirecto. Así resulta extremadamente difícil asignar un significado literal a muchas oraciones de la lengua, especialmente cuando éstas se hallan en un contexto comunicativo muy preciso.

Muchas expresiones lingüísticas sólo adquieren su significado a la luz del contexto pragmático en el que se hallan. En estos casos, resultará del todo imposible derivar inicialmente un significado literal del enunciado para después evaluarlo a la luz del contexto, como propone el modelo serial en tres etapas.

En diversos estudios llevados a cabo por Gibbs y otros, al objeto de comprobar hasta qué punto es necesario recuperar un significado literal e independiente de contexto para comprender enunciados lingüísticos indirectos, se pudo constatar no sólo que los oyentes son capaces de interpretar inequívocamente el sentido indirecto de este tipo de enunciados, sino que además lo hacen de forma inmediata, sin mediación alguna del significado literal del enunciado.

Así lo demuestra el hecho de que si se proporciona un contexto de interpretación apropiado, los sujetos invierten aproximadamente el mismo tiempo en leer un enunciado indirecto que otro directo de características similares al primero, y producen paráfrasis adecuadas del mismo en un tiempo incluso menor que ante un enunciado literal.

A primera vista parece que los resultados sobre comprensión de actos de habla indirectos dan al traste con la idea de que las actividades de comprensión del significado indirecto descansan en procesos inferenciales complejos que consumen tiempo y recursos cognitivos.

Sin embargo, a poco que examinemos el tipo de evidencia aportada por los distintos estudios, se aprecia que, a pesar de la considerable velocidad a la que se suceden, los procesos de interpretación del significado indirecto se sitúan en una magnitud temporal diferente de la de los procesos de inferencia rápida o perceptiva empleados en la resolución de anáforas o el ligamento de categorías vacías. Hay que tener en cuenta que las medidas de R empleadas por Gibbs en sus experimentos son comparativamente más globales y menos en curso que las utilizadas por Swinney y Osterhourt en sus estudios sobre inferencias. Así pues, es muy posible que el tiempo total de lectura de la oración crítica (aprox 2.000 mseg) no llegue a reflejar los procesos de inferencia perceptiva que tienen lugar sobre la marcha y que, muy probablemente, concluyen antes de que el sujeto hay terminado de leer la oración completa.

Hemos de concluir que por muy veloces que sean los procesos inferenciales que subyacen a la interpretación del contenido pretendido o significado elaborado de la oración, éstos pueden seguir siendo comparativamente más lentos que los procesos de análisis del significado literal de los enunciados.

Por ello, resultados como los de Gibbs no permiten desechar la posibilidad de que la interpretación del significado elaborado del lenguaje se apoye en una serie de procesos de nivel más moleculares tendentes a construir una representación provisional del significado lingüístico, es decir, del que se define con arreglo a criterios formales, representación que más tarde es evaluada y modificada a la luz del contexto para dar lugar a la representación definitiva del significado de la oración.