Terapias y técnicas de intervención de Psicología: Modelos cognitivos

Terapia centrada en los esquemas de Young

La terapia de esquemas es una psicoterapia integradora que combina elementos de las escuelas cognitivo-conductuales, teoría del apego, gestalt, constructivistas y elementos dinámicos. Young ha estado elaborando la terapia de esquemas durante los últimos 20 años, a partir de la casuística de todos aquellos que comparten sus planteamientos. La terapia de esquemas surge como una alternativa de afronte para aquellos pacientes con trastornos psicológicos crónicos consolidados, considerados difíciles de tratar, incluidos los pacientes con TP y los que tienen aspectos caracterológicos significativos que constituyen la base de los trastornos del Eje I.

Así, la característica más destacada es que la terapia de los esquemas ofrece, tanto al terapeuta como al paciente, un marco integrador que le sirve para organizar y comprender patrones profundos, persistentes y autoderrotistas de pensamiento, conducta, sentimiento y de relaciones con los demás, que Young bien a denominado esquemas disfuncionales tempranos.

Los supuestos de los que parte el modelo de Young, para ser considerado como una alternativa al modelo de Beck, son los siguientes:

  • 1. No todos los pacientes tienen acceso fácil a sentimientos, pensamientos e imágenes.
  • 2. No siempre es posible aislar problemas claros e identificarlos para el tratamiento.
  • 3. A veces el paciente no está motivado para la tarea y tiene problemas para aprender estrategias de autocontrol, siendo esta una de las características más destacadas de los pacientes con trastornos de personalidad.
  • 4. No siempre es fácil desarrollar una relación de colaboración paciente-terapeuta, dificultad que es también muy destacada en pacientes con trastornos de personalidad.
  • 5. En función a lo anterior, podemos considerar que pueden existir, con cierta frecuencia, dificultades en la relación terapéutica con este tipo de pacientes con estos trastornos.
  • 6. No todos los patrones conductuales y cognitivos se pueden cambiar con el análisis empírico, el discurso lógico, la experimentación, etc.

Para acceder y abordar mejor la problemática de este tipo de pacientes el modelo de Young se presenta, por tanto, con unas características claramente diferentes de las del modelo de Beck:

  • 1. El modelo de Young utiliza un menor nivel de descubrimiento guiado.
  • 2. El modelo de Young utiliza en menor medida la confrontación.
  • 3. Puesto que la terapia se aplica a pacientes con trastornos de personalidad y problemas de carácter, la terapia de Young necesita un mayor número de sesiones, porque estos pacientes presentan una mayor resistencia al cambio.
  • 4. En función del tipo de técnicas que utiliza, como veremos en su apartado correspondiente, las sesiones dentro de la terapia centrada en esquemas tienen una mayor carga afectiva.
  • 5. El modelo de Young identifica y supera la evitación cognitiva y conductual que presentan estos pacientes con trastornos de personalidad.
  • 6. Finalmente el modelo de Young se centra, como veremos, en el esquema disfuncional temprano, que implica conocer los orígenes, la infancia de los pacientes y la influencia de todo ello en sus problemas, y por ello, utiliza un mayor número de estrategias de tipo emocional.

Experiencias vitales tempranas

Los esquemas que se desarrollan más tempranamente y tienen mayor impacto se originan típicamente en la familia nuclear. Otras influencias se vuelven cada vez más importantes a medida que el niño va madurando, como compañeros, escuela, grupos de la comunidad y cultura circundante, y pueden llevar también al desarrollo de esquemas. Sin embargo, los esquemas que se desarrollan más posteriormente no son tan extendidos o tan poderosos.

En la práctica clínica hemos observado 4 tipos de experiencias vitales tempranas que promueven la adquisición de esquemas.

El primero, la frustración tóxica de las necesidades, se produce cuando el niño experimenta "muy poco de algo bueno" y adquiere esquemas tales como la Carencia Emocional o Abandono/Inestabilidad por deficiencias en su ambiente temprano. El ambiente del niño está perdiendo algo importante, como es la estabilidad, comprensión o amor.

El segundo tipo de experiencia vital temprana es la traumatización. Aquí, el niño es dañado, criticado, controlado o victimizado y desarrolla esquemas tales como Desconfianza/Abuso, Imperfección o Vulnerabilidad al peligro.

En el tercer tipo, el niño experimenta "demasiado de algo bueno": los padres dan al niño demasiado de algo que, en moderación, es saludable para un niño. Con esquemas tales como Dependencia o Derecho, por ejemplo, el niño es mimado o consentido.

El cuarto tipo de experiencia vital que crea esquemas es la interiorización selectiva o identificación con otros significativos. El niño se identifica de modo selectivo, e interioriza los pensamientos, las sensaciones y las experiencias de sus padres.

Básicamente, el niño interioriza los esquemas de los padres. Es éste un origen común del esquema de Vulnerabilidad. El niño recoge los temores y fobias de los padres.

Creemos que el temperamento determina en gran medida si un niño se identifica con una característica específica de un padre y la interioriza.

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