Psicología Online PIR Psicopatología infantil Trastorno de desarrollo de la coordinación

Psicopatología infantil: Habilidades o hábitos motores

Trastorno de desarrollo de la coordinación

Criterios para el diagnóstico del Trastorno del desarrollo de la coordinación

A. El rendimiento en las actividades cotidianas que requieren coordinación motora es sustancialmente inferior al esperado dada la edad cronológica del sujeto y su coeficiente de inteligencia. Puede manifestarse por retrasos significativos en la adquisición de los hitos motores (p. ej., caminar, gatear, sentarse), caérsele los objetos de la mano, "torpeza", mal rendimiento en deportes o caligrafía deficiente.

B. El trastorno del Criterio A interfiere significativamente el rendimiento académico o las actividades de la vida cotidiana.

C. El trastorno no se debe a una enfermedad médica (p. ej., parálisis cerebral, hemiplejia o distrofia muscular) y no cumple los criterios de trastorno generalizado del desarrollo.

D. Si hay retraso mental, las deficiencias motoras exceden de las asociadas habitualmente a él.

Nota de codificación. Si hay una enfermedad médica (p. ej., neurológica) o un déficit sensorial, se codificará en el Eje III.

Alrededor del 6% de los niños en edad escolar tienen algún grado de trastorno del desarrollo de la coordinación. Los niños que tienen esta afección pueden:

  • Tener problemas para sostener objetos
  • Tener una forma de caminar inestable
  • Chocar contra otros niños
  • Tropezar con sus propios pies

El trastorno del desarrollo de la coordinación puede aparecer solo o junto con otros trastornos del aprendizaje, como los trastornos de la comunicación o el trastorno de la expresión escrita.

Los niños con trastorno del desarrollo de la coordinación tienen dificultades con la coordinación motora comparados con otros niños de la misma edad. Algunos de los síntomas comunes pueden incluir:

  • Torpeza
  • Retrasos en el desarrollo para sentarse, gatear y caminar
  • Problemas para succionar y tragar durante el primer año de vida
  • Problemas con la coordinación motora gruesa (por ejemplo, saltar, brincar, pararse en un pie)
  • Problemas con la coordinación motora fina (por ejemplo, escribir, usar tijeras, amarrarse los cordones de los zapatos, golpear los dedos uno contra otro)