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Psicología Clínica: Trastornos del sueño

Tratamiento conductual del insomnio

Una serie de técnicas no farmacológicas son potencialmente e? caces en la terapia del insomnio .

Los principios básicos de esta terapia son que la somnolencia requiere una desactivación física y cognitiva y una adaptación favorable a los cambios del medio. En otras palabras, los insomnes han perdido el automatismo que propicia el tránsito de la vigilia al sueño y la plasticidad psicológica que permite contrarrestar las circunstancias inoportunas o indeseables que perturban el sueño.

Complementariamente, la hipervigilancia, que frecuentemente acompaña y sustenta al insomnio puede amortiguarse con técnicas de relajación. Finalmente, las condiciones óptimas para la conciliación y mantenimiento del sueño requieren de una higiene apropiada . Todos estos procedimientos son e? caces pero con sumen tiempo y exigen la intervención de terapeutas especializados.

Relajación. En individuos ansiosos o tensos puede ser pertinente propiciar el sosiego necesario que les prepare para el sueño. Diversas técnicas pueden promover la relajación física y mental: respiración abdominal, yoga, hipnosis, meditación, biofeedback, sugestión etc.

Estímulo control. Esta técnica está basada en el principio de que fortalecer la relación entre la cama, la alcoba y el sueño propicia una sensible mejoría del insomnio.

Permanecer en cama despierto propicia que el paciente relacione la cama con la vigilia nocturna en lugar de con el sueño. La frustración que genera el fracaso en conciliar el sueño hace que se cree una asociación negativa entre los rituales presueño y el ambiente de la alcoba.

Este proceso condicionante hace que los pacientes asocien los rituales presueño con aprensión y vigilancia en lugar de con relajación y somnolencia. Para conseguir una estrecha relación cama-sueño y disminuir el componente condicionante del insomnio, los pacientes son instruidos a adherirse a las siguientes normas:

Vaya a dormir solo cuando tenga sueño.

Utilice la cama solo para dormir y para las relaciones sexuales. No debe comer, leer, ver la TV, escuchar la radio o trabajar en la cama.

Si no consigue dormirse en 15 minutos, salga de la cama, vaya a otra habitación y haga alguna actividad relajante, intrascendente, y después retorne al lecho si se encuentra de nuevo somnoliento. Repita el paso 3 cuantas veces sea necesario.

Coloque la alarma del despertador a la misma hora cada día y levántese siempre a esa hora.

No realice siestas .El desarrollo de esta técnica puede provocar una deprivación de sueño signi?cativa, pero de hecho esto aumenta la somnolencia y por tanto refuerza la propensión a dormir en las siguientes noches.

Restricción de sueño. La disminución del número de horas de sueño aumenta la presión del sueño. El tiempo total de sueño que se permite es considerablemente menor que el que el paciente habitualmente emplea por la noche. Por ejemplo, si el paciente indica que de las 7 horas que permanece en cama duerme solo 5, se restringirá el tiempo en cama a 5 horas. La acumulación de la deprivación de sueño provocará que el paciente esté dormido la mayor parte de las 5 horas que yace en cama. En ese momento, se permiten incrementos de 15 minutos cada vez que la e? ciencia del sueño (tiempo en cama/tiempo dormido) sea de 85-90%. Si la e? ciencia del sueño es menor de 80% se disminuye el tiempo en cama 15 minutos.Los ajustes se realizan semanalmente, hasta que se alcanza una duración de sueño satisfactoria.

Este método mejora la continuidad del sueño mediante la deprivación controlada y la reducción de la ansiedad anticipatoria. Nunca debe disminuirse el tiempo en cama menos de 5 horas para evitar la somnolencia diurna. No obstante en las primeras semanas de tratamiento debe asumirse que se producirá cierta somnolencia diurna.

Terapia cognitiva. El insomnio puede exacerbarse por una preocupación excesiva sobre el defecto de sueño y sus posibles consecuencias al día siguiente. Esto puede aumentar el nivel de vigilancia y ansiedad e interferir con el sueño. La terapia cognitiva puede ser apropiada para pacientes con insomnio que han desarrollado hábitos nocivos y una mala adaptación, con concepciones erróneas o negativas sobre el sueño, como atribuir todos sus problemas personales al insomnio. La terapia cognitiva puede racionalizar y reestructurar estos pensamientos nocivos y reemplazarlos por creencias y actitudes adaptativas.

Fitoterapia

Los tratamientos "naturales" tienen una gran aceptación entre los insomnes al menos como primera medida terapéutica No inducen dependencia física ni síndrome de abstinencia, ni presentan interacciones con otras sustancias. Existen tres sustancias fundamentales con acciones hipnóticas.

Valeriana (Valeriana of? cinalis). Se emplea su raíz que contiene principios activos como GABA y su precursor glutamina, así como ácidos valeránicos que inhiben el catabolismo del GABA.

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