c) El control de los eventos privados es el problema y observación de las conductas clínicamente relevantes en terapia

El control de los eventos privados se definió como el aspecto que más incomodidad provocaba en la paciente, ya que con la finalidad de eliminar sentimientos de angustia, tristeza o culpa, lo único que hacía era centrarse en ellos, sobretodo con el sentimiento de culpa, que la dejaba totalmente paralizada e incapaz de no hablar de otra cosa que no fuera lo que estaba pensando, parecía verbalizar continuamente en voz alta lo que se le pasaba por la mente.

Se intentó hacerle entender que los sentimientos no son el problema, sino lo que hace para tratar de quitarlos. Para ello, resultó básico que la paciente sepa diferenciar entre lo que es susceptible de cambio y lo que no, y la aparición de determinados pensamientos y sentimientos pertenece al segundo grupo. Para ello se utilizaron diversas metáforas, entre ellas la "metáfora del polígrafo" (ver Hayes, Strosahl y Wilson, 1999; Wilson y Luciano, 2002 ) :

"Imagina que estas conectado a una máquina que indica tu nivel de ansiedad. Supón que cuando la ansiedad llega a un punto x, entonces la máquina activa una pistola que apunta directamente a tu cabeza. En esa situación, te pido que hagas todo lo que está en tu poder para no ponerte nervioso, ni un ápice. ¿Qué crees que ocurriría?......". La respuesta del paciente debe ser "no duraría ni un minuto". Se le indica entonces que él tiene una máquina aún más poderosa para detectar su ansiedad (su sistema verbal), de forma que esa es la paradoja o la trampa de las acciones para controlar ciertas cosas, que no otras.

La paciente informó un incremento de angustia ante esta metáfora, ya que decía que se sentía así de angustiada en ocasiones, y si no iba a ser capaz de eliminar esos pensamientos qué iba a hacer. Fué cuando más disconformidad mostró, ya que aparecieron algunas acciones y expresiones de duda y negatividad acerca de lo que iba a conseguir con la terapia. Algunas expresiones fueron consideradas conductas clínicamente relevantes tipo 1 que reflejaban su fusión cognitiva su fusión cognitiva, pero fue en esta misma fase cuando empezaron a darse conductas clínicamente relevantes tipo 2, ya que después aparecieron conductas de contacto visual y escucha activa, dejando tiempo para el silencio y la reflexión, sin mostrar inquietud y nerviosismo. Estas conductas fueron reforzadas positivamente por el terapeuta en todo momento.

A la paciente se le presentó el "ejercicio de Reflejo Rotuliano", en el que se le pedía que controlara la respuesta refleja de la misma forma que intentaba controlar sus pensamientos. Este ejercicio aportó claridad al estado de confusión de la paciente.

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