e) Separación del yo contexto y yo contenido y obsevación de las conductas cínicamente relevantes

La paciente manifestó en muchos momentos de la terapia que a lo largo de su vida se había sentido de formas muy distintas y extremas, lo que le hacía dudar de quién era realmente, de cuál era "su verdadera personalidad". Inconscientemente, la paciente penalizaba la forma de ser que le había hecho sufrir, la persona que se había sentido mal, insegura, perdida; y le intentaba dar más credibilidad a la persona capaz, optimista, estable y segura de sí misma.

Para hacerle comprender que todas esas reacciones y formas de comportarse reflejaban una parte de ella misma, pero en la que una parte se mostraba siempre constante y observando sus propios sentimientos y pensamientos, se le expuso "la metáfora del ajedrez", en la que se le explica a la paciente que en un tablero existen fichas blancas y negras (malas o buenas), pero que todas ellas son necesarias para jugar la partida. Con esto se le quiere hacer entender a la paciente que a lo largo de su vida han existido muchas versiones de sí misma y ha tenido pensamientos y sensaciones muy distintas, pero ha habido una parte que siempre se ha mantenido constante y ha sido observadora de estos pensamientos, sensaciones, etc. También se le expuso "la metáfora del puzle", para hacerle entender que sin todas esas versiones de ella misma no podría existir una versión real y completa, que todas las partes son necesarias.

"La metáfora del puzle":

"Se compara a la persona con un puzzle en el que hay muchas piezas, algunas de un color que no gusta al cliente y, por tanto que intenta alejar, no usar. Lo cierto, sin embargo, es que sin esas piezas el puzzle está incompleto, no se puede terminar y, posiblemente, el color de las mismas cobre un buen matiz en el conjunto del puzzle, eso es algo que nunca se sabrá hasta que no se complete el puzzle. Lo que sí es seguro es que una vez encajado el puzzle, las piezas perderán ya tal carácter de pieza al no poder ser contempladas sino dentro de una estructura mayor que las supera (puzzle). En definitiva, quitar las piezas del puzzle que nos molestan no es la solución. Las sesiones y la vida no funcionan como una suerte de cirugía estética que logra arrancar lo que no nos gusta."

Esta fue una fase en la que no se observaron conductas clínicamente relevantes de especial atención o novedosas, pero si se podían constatar que las conductas clínicamente relevantes tipo 1 que aparecían en terapia ya apenas se daban, habiéndose sustituido por otras y que podríamos considerar "conductas clínicamente relevantes tipo 2",como por ejemplo el aumento de los silencios y la escucha activa, o el llegar puntual a la consulta y el no mostrar inquietud por irse, ésta última precisamente fue reseñada por la paciente como una "conducta clínicamente relevante tipo 3", ya que ella misma había notado los resultados de su aparición fuera de consulta.

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