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Acatisia: qué es, causas, síntomas y tratamiento

 
Por Lorena Seguel. 5 noviembre 2021
Acatisia: qué es, causas, síntomas y tratamiento

¿Alguna vez has tenido la molesta sensación de no poder estar quieto/a? Seguramente, de alguna u otra forma, has experimentado alguna sensación similar. La acatisia es la sensación literal de no poder mantener las piernas quietas y la gran incomodidad subjetiva que se asocia a este malestar. Este trastorno se relaciona con una sensación de inquietud que origina la necesidad de moverse constantemente.

Para que conozcas un poco más sobre este trastorno del movimiento producido por el consumo de neurolépticos, también conocidos como antipsicóticos o tranquilizantes mayores, en este artículo de Psicología-Online, te contaremos qué es la acatisia, sus causas, síntomas y el tratamiento indicado para estos casos.

Qué es la acatisia

La palabra acatisia proviene del griego y su significado en su idioma original es, literalmente, “no sentarse”. Así que si te preguntas qué es la acatisia, esta se describe el trastorno de la acatisia como una compulsión a mover las piernas

El término acatisia fue empleado por primera vez en 1902 por el neuropsiquiatra y médico checo, Ladislav Haškovec, para referirse a dos pacientes con inquietud e incapacidad de permanecer sentados, los síntomas de los cuáles fueron atribuidos a causas psicológicas.

A partir de los años 50, este tipo de casos empezó a asociarse a los tratamientos con neurolépticos. Este trastorno del movimiento inducido por fármacos es uno de los más frecuentes, por lo cual sorprende la escasez de estudios sobre su incidencia y prevalencia.

Síntomas de la acatisia

Clínicamente, el trastorno de la acatisia puede manifestarse mediante dos componentes con sintomatologías diferentes. Veamos cuáles son los principales síntomas de la acatisia:

  • Componente subjetivo: conocida como la acatisia subjetiva. Son un conjunto de síntomas referidos por los pacientes en estadios precoces. Principalmente, experimentan una sensación de inquietud interior, intranquilidad, irritabilidad o disforia y una sensación de tensión e incomodidad y de tirones en las piernas.
  • Componente objetivo: conocida como la acatisia objetiva. Es la incapacidad motora observable de mantener quietos los pies. Suele ir acompañada de una alteración del sueño que se manifiesta con despertares espontáneos durante la noche.

Cómo sé si tengo acatisia

La sintomatología de los movimientos producidos por la acatisia es muy variada, por lo que no existe un acuerdo unánime respecto a los síntomas específicos de este síndrome. ´Veamos algunos ejemplos de los signos más frecuentes de la acatisia:

  • Golpear con los dedos de los pies.
  • Movimiento de cruzar y descruzar las piernas.
  • Balanceo del cuerpo apoyando alternativamente los pies.
  • Movimientos de brazos, manos, tronco y cabeza.

El paciente se siente mejor cuando está moviéndose de un lado a otro o cuando está acostado/a.

Causas de la acatisia

El síndrome de la acatisia comienza a los pocos días de la ingesta del neuroléptico y podría comenzar incluso pasada la primera hora. Estudios indican que entre el 50 y el 85% de los casos aparecen al primer mes. Hablaremos de acatisia tardía cuando el cuadro clínico aparezca por lo menos tres meses después del comienzo de un tratamiento con antipsicóticos.

Las causas de la acatisia no son claras y en el presente no hay un acuerdo al respecto. Algunos de los factores estudiados que podrían estar involucrados en su aparición y desarrollo son las siguientes:

  • La potencia del fármaco, la dosis y su incremento.
  • El déficit de hierro.
  • El consumo de tabaco en pacientes que toman psicofármacos.
  • La presencia de trastornos orgánicos previos.
  • Con menor frecuencia, se ha observado que los inhibidores de la recaptación de serotonina, como la fluoxetina, sertralina y el litio con, pueden inducir acatisia.

Diagnóstico diferencial de la acatisia

La acatisia aguda inducida por neurolépticos está incluida en el DSM-5, específicamente, en la categoría de trastornos de los movimientos inducidos por medicamentos y otros efectos adversos de fármacos. El diagnóstico de este síndrome puede ser difícil y, principalmente, se basa en preguntar al paciente si tiene dificultades para permanecer quieto/a y tranquilo/a durante un tiempo y sobre la inquietud y tensión que se originan cuando lo intenta.

Otras formas para diagnosticar la acatisia son las escalas especificas, como la Barnes Akathisia Rating Scale (BARS) y la Hillside Akathisia Scale, para evaluar la inquietud motora observable y aspectos subjetivos relacionados con la angustia del paciente ante dichos síntomas.

Es frecuente que la acatisia se confunda con ansiedad. La principal diferencia es que en la primera predominan la tensión psíquica y la disforia y no se presentan síntomas fisiológicos característicos de la ansiedad, como el nerviosismo, la respiración agitada y la sudoración. Para poder identificarla, en este artículo encontrarás información sobre los diferentes tipos de ansiedad y sus síntomas.

La inquietud en las piernas también es característica del síndrome de Ekbom, pero este no se asocia al tratamiento con neurolépticos y el elemento psicológico es menos relevante.

Consecuencias de la acatisia

El síndrome de la acatisia puede tener distintas repercusiones para el paciente. Veamos cuáles son las principales consecuencias de la acatisia:

  • Abandono del tratamiento por la poca aceptación de la medicación.
  • Agudización de la sintomatología psicótica por el desarrollo de interpretaciones delirantes de la inquietud inducida.
  • Hiperactividad e irritabilidad que pueden conducir a conductas agresivas o autoagresivas.
  • Pese a que la relación es controvertida, ha sido asociada con conducta suicida. En este artículo, te contamos cuál es el perfil psicológico de una persona suicida.

Tratamiento de la acatisia

Habitualmente, se utilizan los siguientes métodos para tratar la acatisia:

  • Reducción o supresión del fármaco: habitualmente, con este tratamiento de la acatisia los pacientes mejoran.
  • Cambio a un neuroléptico de menor potencia.
  • Empleo de dosis menores y su aumento gradual: pueden ser medidas eficaces para prevenir la acatisia.

Es importante destacar que la acatisia es una manifestación psiquiátrica que requiere de un diagnóstico oportuno con el fin de evitar consecuencias graves, tales como el abandono del tratamiento farmacológico u el suicidio, en casos más severos. Ante estos casos, lo mejor es consultar a un profesional sanitario para que realice un diagnóstico diferencial y haga los ajustes pertinentes en la medicación del paciente.

Este artículo es meramente informativo, en Psicología-Online no tenemos facultad para hacer un diagnóstico ni recomendar un tratamiento. Te invitamos a acudir a un psicólogo para que trate tu caso en particular.

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Bibliografía
  • Escobar-Córdoba, F., Álvarez-Vanegas, C., & Torres-Espinosa, L. (2015). Farmacoterapia de la acatisia aguda inducida por neurolépticos. Acta Neurológica Colombiana, 31(4), 447-453. Recuperado de: http://www.scielo.org.co/pdf/anco/v31n4/v31n4a14.pdf
  • Sanz García, A. I., & Martín Fernández, M. A. (1995). Acatisia: una aproximación clínica. Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría, 15(54), 397-409. Recuperado de: http://www.revistaaen.es/index.php/aen/article/view/15433/15293

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