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Cómo superar el miedo a cambiar de trabajo

Cómo superar el miedo a cambiar de trabajo

Los cambios nos llenan de tanta incertidumbre no importa que tan grandes sean. Cambiar de automóvil, cambiar de residencia, cambiar de peinado, cambiar de estilo de calzado, cambiar de pareja, cambio de horarios, cambios, cambios, cambios… Las cosas dejan de ser, dejan de estar y eso nos agobia; frecuentemente los cambios implican esto: renuncias. Si estamos tan habituados a la presencia de algo en nuestra vida es mucho más difícil renunciar a esto; habituarnos a nuestros horarios de entrada y salida de trabajo, acostumbrarnos a compañeros de trabajo (por ejemplo a su personalidad y a sus habilidades), sentirnos capaces en las tareas de un trabajo actual suman factores para alimentar el miedo al cambio de un trabajo. Es por esto que es tan necesario tomarse un tiempo para atravesar esta fase mucha veces inevitable en nuestra vida y en este artículo de Psicología-Online te explicamos cómo superar el miedo a cambiar de trabajo.

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Quiero cambiar de trabajo pero me da miedo

Los cambios son algo ineludible en nuestra vida. Y aunque estas ocho palabras parecen guardar mucha verdad no produce alivio en lo absoluto, frases como estas muchas veces son expresadas por las personas a las que comentamos nuestro miedo a cambiar de trabajo. Sentimos que las personas nos confrontan brutalmente con estas palabras pero en ellas subyacen sus altruistas intenciones: hacernos sentir mejor.

La intención de hacernos sentir mejor muchas veces fracasa por la misma intensa necesidad de ayudar, es algo como que las intenciones desbordadas hacen imposible el funcionamiento deseado: nos apresuran a sentirnos de nuevo relativamente bien aunque sucede todo lo contrario, y percibimos nuestro miedo como algo irracional y exagerado (donde antes había miedo, ahora también hay ansiedad y excesivos sentimientos de culpa).

De esta forma nos encaminamos a todo aquello que muchas empresas quieren evitar en el personal contratado: personas sin emociones. Estas empresas colocan como requisito de contratación "una fácil adaptación" y sobre esto requieren "capacidad de trabajar en horarios rotativos", y claro que podemos hacerlo, hay muchas personas que comienzan a hacerlo pero con una gran angustia silenciosa, un altísimo costo. Fingir adaptación (por ejemplo bromas constantes y locuacidad) es la estrategia más utilizada y la que menos beneficios atrae, pues el rendimiento en las actividades laborales, familiares, sociales y personales será deficiente ya que ese miedo sigue estando presente pero oculto.

Querer cambiar de trabajo pero tener miedo es algo muy frecuente, sobre todo en las personas que quieren comenzar a trabajar, también en las que por mucho tiempo han trabajado en el mismo lugar y en las que han tenido poca experiencia en áreas en las que aspira trabajar. Al ser una reacción muy frecuente en la mayoría de personas no quiere decir que se minimice el malestar, sino que, lograr ser conscientes que todo proceso de cambio requiere de tiempo para su adaptación gradual y así en este lapso permitir la expresión y experimentación de las sensaciones y pensamientos presentes.

Nervios y ansiedad por un cambio de trabajo

Si el miedo nos incapacita para poder aceptar esa nueva oferta de trabajo, sintiendo además alguno de los siguientes síntomas, seguramente el miedo ya no es la única emoción implicada, aquí también pueden existir síntomas característicos de la ansiedad y depresión:

  • Culpa excesiva (algunas veces culpa por ser indecisos).
  • Síntomas físicos (por ejemplo, dolor y malestar en el estómago, náuseas o vómitos, cefalea, mareos).
  • Vacío emocional profundo.
  • Sensación de una falta de sentido de vida.
  • Auto reproches constantes.
  • Llanto fácil.
  • Insomnio.
  • Desesperanza.
  • Pensamientos de catástrofe profesional que se amplifican a las demás áreas de la vida (por ejemplo, si rechazo esta oferta seguramente arruinaré todo en mi vida).
  • Falta de concentración.
  • Sudoración excesiva.
  • Descenso de la libido.

Estos síntomas pueden surgir como consecuencia de un deficiente aprendizaje de habilidades psicológicas para la expresión emocional, y en este caso una deficiente capacidad para reconocer y expresar el miedo. Aquí encontrarás pautas para el manejo de las emociones.

Cuando están presenten algunos de estos síntomas u otros parecidos a estos, se debe tomar en cuenta la necesidad de abordarlo con un profesional ya que podría estar alertándonos de forma prodrómica una patología grave. Pero asimismo podemos comenzar con alguna persona que además de inspirarnos confianza, también sepa escucharnos para así darle atención a nuestro malestar.

Miedo a no saber hacer mi trabajo

El miedo a no saber hacer determinado trabajo frecuentemente termina incapacitándonos mucho antes de iniciar a ocuparnos en él. Este miedo a no saber hacer un trabajo puede producirse por las siguientes razones:

  • Falta de experiencia. Nunca ha tenido alguna experiencia en el área de trabajo en la aspira laborar.
  • Malas experiencias. Tuvo experiencias frustrantes en antiguos empleos en donde no se le permitía aprender o realizar sus responsabilidades con tranquilidad (por ejemplo, el antiguo empleador lo presionaba a hacer todo de la forma en la que él esperaba –quizá perfecta- o estaba la mayor parte del tiempo criticando su trabajo o desautorizándolo para su realización).
  • Ausencia de periodo de adaptación. Se conoce que no hay ningún proceso o período de capacitación o preparación.
  • Falta de seguridad. A causa de malas experiencias, donde se le hizo sentir que no tenía capacidades o habilidades.

Ser conscientes de que en cualquier actividad nueva que realicemos (por ejemplo, un deporte, practicar algún instrumento musical, pintando, hablando en público, atendiendo, vendiendo) se nos dificultará al inicio, pero que quizá con una práctica constante se pueda realizar con mucha más facilidad.

Cómo afrontar cambios en el trabajo

Cualquier proceso de habituación y per se de una deshabituación requiere muchas veces que sea algo gradual, es decir, que las cosas que se realizaban antes de las nuevas actividades se vayan cambiando o acomodando de forma progresiva, por ejemplo puede suceder y se puede afrontar de las siguientes maneras:

1. Mantener las rutinas posibles

Al iniciar en un nuevo trabajo (con nuevos horarios y nuevas responsabilidades) es recomendable continuar con la práctica de algunas actividades placenteras (como un deporte, salir por un café con los amigos, lectura, las caminatas por la tarde). Lo importante es que ante la incomodidad que pueda producir el nuevo empleo, siempre existan actividades que nos permitan equilibrarlo.

2. Aprender cada día

Si se requieren nuevas prácticas o técnicas en el trabajo para las que no se tiene ningún conocimiento, es fundamental capacitarse ya sea de manera autodidacta o con la ayuda de alguien que conozca del tema. De igual forma es importante aludir que todo aprendizaje tiene un carácter progresivo, es decir, se inicia con las bases para así poco a poco mejorar.

3. Compartir las preocupaciones

Hablar sobre las sensaciones experimentadas ante los cambios ayudará al discernimiento de nuestras decisiones. Aunque muchos no cuentan con alguien a quien poder expresarle las emociones también se debe considerar los tiempos a solas, en donde se pueda meditar y atenderse a sí mismo.

4. Practicar técnicas de relajación

Para gestionar los nervios y los síntomas de ansiedad, es útil practicar técnicas de relajación, como la respiración diafragmática o la relajación muscular progresiva.

5. Trabajar la autoestima

En ocasiones, las preocupaciones por la ejecución de las tareas de un trabajo son excesivas e irreales debido a la falta de seguridad en uno mismo o en una misma. En este caso, trabajar para tener un autoimagen, un autoconcepto y una autoestima más realistas y sanos puede ser muy beneficioso. En este artículo se expone cómo mejorar la autoestima.

Si este miedo se generaliza a todos los cambios y nuevas experiencias de tu vida, puede que te interese leer este artículo sobre cómo vencer el miedo a lo nuevo.

Este artículo es meramente informativo, en Psicología-Online no tenemos facultad para hacer un diagnóstico ni recomendar un tratamiento. Te invitamos a acudir a un psicólogo para que trate tu caso en particular.

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Bibliografía
  • Aguilar, M. (2002). Desarrollo profesional para el mejoramiento del rendimiento del personal. Editorial Paidos.

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1 comentario
Su valoración:
Josue Marrugo
Increíble artículo! Realmente me ayudó a saber qué tipo de miedo tengo a la hora de elegir mi trabajo, además de que este artículo muestra cómo superar el miedo que tienes, lo hace de una manera sencilla y práctica.

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