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Efectos psicológicos provocados por las Catástrofes

 
Por Equipo editorial. Actualizado: 7 marzo 2018
Efectos psicológicos provocados por las Catástrofes

Existen mayor cantidad de sucesos provocados por el hombre, que naturales. La mitad de los sucesos afectan a gran número de personas, son colectivas. Ante situaciones de riesgo, tensión o cambio, debidas tanto a factores sociales como ambientales, se desencadenan una serie de conductas colectivas Las conductas de pánico son frecuentes en los éxodos.

Tipos de catástrofes y conductas colectivas

El comportamiento colectivo más frecuente ante las catástrofes es la REACCIÓN DE CONMOCIÓN-INHIBICIÓN-ESTUPOR. Estas reacciones duran unas horas según Crocq, Doutheau y Sailhan. El sentimiento intenso de miedo es frecuente en situaciones de catástrofes y amenazas y no es una condición suficiente para que aparezcan conductas de pánico. El valor adaptativo del miedo ha sido reconocido en diferentes contextos de manejo de situaciones amenazantes. Una reacción colectiva muy temida: EL PÁNICO : "Miedo colectivo intenso, sentido por todos los individuos de una población y que se traduce por las reacciones primitivas de "fuga loca", de fuga sin objetivo, desordenada, de violencia o de suicidio colectivo". El pánico se define a partir de los siguientes elementos:

  1. Componente subjetivo: un intenso miedo.
  2. Contagio emocional: un miedo compartido.
  3. Componente conductual: asociado a huidas masivas.
  4. Efectos negativos para la persona y la colectividad: se trata de huidas no adaptativas, egoístas o individualistas, que provocan más víctimas.

El pánico de masas es muy poco frecuente y se produce cuando convergen 4 elementos:

  • Estar atrapados parcialmente: hay una o pocas vías de escape.
  • Amenaza percibida o real inminente que torna el escape en la única alternativa posible.
  • El bloqueo total o parcial de la supuesta ruta de escape.
  • La imposibilidad de comunicar con las zonas de atrás de la masa o con las personas alejadas de la vía de escape que está bloqueada, por lo que siguen presionando para intentar huir por una vía inexistente.

Conductas de huida y rumores

Los rumores se asocian a conductas de huida en situaciones de amenaza. En general, la conducta de huida no es irracional o arbitraria y se asocia a conductas prosociales: Huyeron sobre todo personas que ya habían sufrido inundaciones en esos días o que habitaban en la parte baja de la ciudad, la más amenazada por la ruptura de la presa. Un 50% manifestó conductas de ayuda.

El rumor actúa como un factor que refuerza las conductas de apoyo más que de huida individual. 4 aspectos se asocian a que los rumores faciliten conductas de huida:

  1. El compartir representaciones sociales o creencias sobre el carácter amenazante de ciertas situaciones, predefinidas como de riesgo, reforzaría las respuestas de pánico.
  2. La existencia de canales de comunicación (incluidos los rumores) reforzaría también las conductas de pánico. Ante catástrofes que interrumpen las vías formales de comunicación, sería mucho menos probable la respuesta de pánico.
  3. Un clima emocional de ansiedad previo, favorece los rumores y el paso a una actitud de pánico (Un incidente concreta la ansiedad en un miedo específico).
  4. Las diferencias culturales explican una mayor o menor preponderancia al pánico: La peste en Africa del Norte, a diferencia de la peste en Europa, no provocó comportamientos colectivos de pánico, ni conductas violentas. Las culturas colectivistas, muestran menos un sesgo ilusorio o de ilusión de invulnerabilidad que las individualistas (EEUU)

Las colectivistas responderán con mayor aceptación a las catástrofes y a los hechos negativos. Sin embargo, los estudios sobre sobrevivientes de Hiroshima y Nagasaki (cultura oriental y mas colectivista) no mostraron grandes diferencias con poblaciones occidentales (más individualistas). Las personas religiosas y que creen que la causa de lo ocurrido es externa, en la fase previa a la catástrofe, reaccionan de forma más expresiva y menos instrumental. Además, se recuperan más rápidamente después de las catástrofes: El fatalismo sirve como un mecanismo de amortiguación y adaptación a las catástrofes.

Efectos psicológicos traumáticos provocados por las Catástrofes

En una investigación sobre los efectos de un terremoto en Perú, se encontraron los siguientes. TIPOS DE VÍCTIMAS:

  1. Víctimas físicas directas
  2. Víctimas contextuales (traumatizadas por las condiciones físicas y socioculturales después del impacto).
  3. Víctimas periféricas (no residentes que han sufrido perdidas).
  4. Las víctimas de "ingreso" (voluntarios o agentes de ayuda, que sufren del estrés psicosocial).

La fuerza del impacto de las catástrofes (según revisión metaanalítica) es una r = 0,17 (se incrementa en un 17% el porcentaje de la población que presenta síntomas en relación con la situación anterior). Ser víctima de catástrofes o violencias extremas, provoca cuadros sintomáticos en alrededor de un 25-40%. En el caso de víctimas de violación, alrededor de un 60%. En los equipos de rescate: De un 7-10% no sufre alteraciones. Un 80% sufre alteraciones que no impide su funcionamiento. De un 3-10% sufren síndromes de alteración importantes. A mayor intensidad de los hechos, mayor presencia de síntomas psicológicos. Las catástrofes colectivas provocan mayor impacto psicológico.

Los hechos traumáticos, como los típicos de las catástrofes, provocan un conjunto de síntomas específicos que se han unificado en el SÍNDROME DE ESTRÉS POSTRAUMÁTICO: Respuesta de alerta exagerada. Las personas tienden a recordar repetidamente la experiencia traumática y tienden a revivirla cuando algo externo se lo recuerda: Un 40% seguía rumiando sobre el tema 16 meses después de la catástrofe.

Las personas que han sufrido hechos traumáticos tienden a evitar pensar, conducirse o sentir relación con lo sucedido. Además se suele presentar un embotamiento o anestesia, lo que dificulta captar y expresar emociones íntimas. No todos los síntomas del TEP tienen la misma validez transcultural:

  • La evitación y la anestesia afectiva no se encuentran de forma general: Menos frecuentes en poblaciones de afectados por catástrofes mayas y asiáticas.
  • Algunos estudios proponen que las reminiscencias y el pensar repetidamente sobre lo ocurrido, sirve para asimilar la catástrofe. Sin embargo, se encontró que las personas que rumiaban más después de un terremoto, mostraban una mayor depresión.
  • Las personas que tienden a reprimir sus sentimientos y a evitar pensar, también sufren periodos de pensamiento recurrentes
  • La inhibición y la rumiación se consideran asociadas en un mismo proceso disfuncional.
  • Los sucesos provocados por el hombre provocan un mayor número de síntomas de estrés, y que persisten durante más tiempo que los desastres naturales.
  • Además de las pérdidas personales, también se puede dar el duelo cultural (pérdidas culturales).

Catástrofes y procesos sociocognitivos

Es frecuente que, en las fases previas al impacto de hecho negativo o catástrofe natural, las autoridades y la colectividad nieguen o minimicen la amenaza (Catástrofe del transbordador Challenger)

Procesos de pensamiento grupal han precedido y facilitado catástrofes provocadas por el hombre. Se pensaba que las personas se exponían a circunstancias peligrosas por desconocimiento. Sin embargo, el conocimiento de lo peligroso que es un lugar por tener alta probabilidad de enfrentarse a catástrofes, no es un factor suficiente para impedir que las personas trabajen o vivan en él.

La gente que vive en condiciones amenzantes, inhibe la comunicación sobre el peligro y lo minimiza.

A mayor cercanía de una central nuclear, más cree la gente que está segura. Las catástrofes, cuando ocurren, alteran profundamente el conjunto de creencias esenciales de las personas sobre sí mismos, el mundo y los otros:

  • Las personas que han sido víctimas de hechos traumáticos tienen una visión más negativa sobre sí mismas, el mundo y los otros y el mundo.
  • Las personas, víctimas de hechos provocados por seres humanos, perciben el mundo social más negativamente.

Los informes que dan las personas sobre las catástrofes , se ven teñidos por sesgos positivos sobre la imagen de sí mismas:

  • Las personas que huyen y sienten miedo, sobrestiman el miedo y pánico colectivo. Manifiestan un sesgo de falso consenso sobre sus sentimientos y conductas ("lo hice pero todo el mundo lo hace").
  • Las personas tienden a creer que se enfrentaron a una catástrofe mejor que la mayoría: Manifiestan que ellos en menor medida tuvieron miedo.

Este conjunto de sesgos tiene explicaciones cognitivas, motivacionales y culturales: El sesgo de falsa unicidad y la ilusión de invulnerabilidad se manifiestan mas en culturas individualistas, que valoran la independencia y la autonomía de la persona, pero no en sujetos de culturas colectivistas asiáticas. Los procesos que explican la ilusión de invulnerabilidad son:

  1. La falta de experiencia directa.
  2. El compartir valores individualistas que refuerzan una imagen propia independiente.
  3. El tener un estereotipo sobre el tipo de personas que son víctimas de accidentes y creerse diferentes a ellos.
  4. El manejo de la ansiedad: A mayor gravedad del hecho amenazante, creen menos probable que les ocurra a ellos.

Ante un desastre, las personas que tienden a atribuir las causas de los hechos al exterior (locus de control externo), tienden a mostrar mas respuestas expresivas y menos instrumentales que las personas con locus de control interno. Sin embargo, después de las catástrofes, los sujetos externos, tienden a recuperarse y readaptarse mejor: El fatalismo parece ser un amortiguador de las catástrofes, probablemente porque aleja del sujeto la responsabilidad de lo ocurrido.

La prensa también desempeña un papel importante: Las acusaciones de responsabilidad y culpabilidad, aunque muchas veces tengan un núcleo de verdad, tienden a polarizarse y a seguir los prejuicios y los estereotipos dominantes, contra grupos que usualmente sirven de chivos expiatorios.

Dinámica social ante las catástrofes

Investigaciones longitudinales sobre respuestas a catástrofes puntuales, han encontrado. 3 FASES DE AFRONTAMIENTO COLECTIVO, en sujetos occidentales:

  • FASE DE EMERGENCIA: dura entre 2-3 semanas después de hecho. En ella se observa alta ansiedad, intenso contacto social y pensamientos repetitivos sobre lo ocurrido.
  • FASE DE INHIBICIÓN: dura entre 3-8 semanas. Disminución de la tasa de hablar o compartir social sobre lo ocurrido. Las personas buscan hablar sobre sus propias dificultades, pero están "quemadas" para escuchar a otros. Aumenta la ansiedad, los síntomas psicosomáticos y los pequeños problemas de salud, pesadillas, discusiones y conductas colectivas disruptivas.
  • FASE DE ADAPTACIÓN: Alrededor de 2 meses después del hecho. Las personas dejan de pensar y de hablar sobre el hecho, disminuyen la ansiedad y los síntomas. La intervención de grupos de escucha y de autoayuda debe realizarse después de 2 semanas y sobre todo con el grupo que después de 2 meses sigue con ansiedad, rumiación y síntomas psicosomáticos.

FORMAS DE AFRONTAMIENTO MÁS UTILIZADAS ante una catástrofe:

  • "Afrontamiento activo": Lucha ante el problema desarrollando un plan de actuación.
  • "Afrontamiento focal racional": Concentrarse en el problema, esperando el momento adecuado para actuar.
  • "Afrontamiento expresivo": Búsqueda de apoyo social caracterizado por haber hablado con otros que tenían un problema similar.
  • "Resignación y evitación": En menor medida. El APOYO SOCIAL se asocia a una menor mortalidad y una mejor salud mental: Parece ser muy importante para asimilar las catástrofes y los hechos traumáticos. Sirve para disminuir los síntomas psicológicos y conductuales ante el estrés, pero no disminuye la activación fisiológica y los síntomas físicos.

Normalmente, los sujetos que buscan apoyo social, tienen problemas para obtenerlo: Escuchar hechos negativos y compartir con sujetos depresivos, induce un estado de ánimo negativo, por lo que los sujetos evitan éstas experiencias

"Quema" la red social de los sujetos y aumentan sus problemas. Además, las catástrofes actúan como estigmas (marcan negativamente a la gente). Las personas reaccionan ante personas estigmatizadas de forma contradictoria: positivamente a escala verbal y en la evaluación formal, pero con signos no verbales de distancia o rechazo. Es frecuente que las personas que comparten una catástrofe, no se puedan apoyar por diferentes ritmos y estilos de duelo (Divorcios en parejas que han perdido un hijo). La gente no expresa sus estado o experiencias negativas:

  1. Por proteger al otro.
  2. Porque no se les entendería.
  3. Porque es muy doloroso recordar loas hechos traumáticos y se prefiere olvidarlos Los sujetos que ponen "al mal tiempo buena cara" son mejor evaluados y reforzados.

Las intervenciones psicosociales sobre víctimas de catástrofes en el momento inmediato a la catástrofe, no impiden la aparición de síntomas. La Entrevista de desindoctrinación sobre incidentes críticos estresantes, se desarrolló para prevenir el TEP entre las personas expuestas.

Las evaluaciones realizadas demuestran que no han tenido efecto objetivo, aunque las personas que han participado las evalúan como positivas. Estos resultados son coherentes con la investigación en psicoterapia de las personas traumatizadas y sobre cómo se asimilan los hechos emocionales:

  • El hablar sobre las vivencias emocionales siempre supone un desgaste psicológico. Hablar sobre los ocurrido tiene un efecto positivo en la salud física a largo plazo.
  • Hablar sobre las vivencias de forma inducida en el momento inmediatamente posterior del hecho, no es positivo.
  • Hablar es positivo si se integran emociones y reevaluaciones, en un momento en el que es posible tomar distancia psicológica, si no se hace de manera repetitiva y si el sujeto quiere hacerlo.

LOS RITUALES COLECTIVOS (conmemoraciones colectivas y los ritos funerarios o de duelo), se ha postulado que son funcionales para la asimilación de las pérdidas asociadas a las catástrofes, con efectos positivos para el estado de ánimo y para la salud. Cumplen las siguientes funciones psicológicas:

  1. Mitigan la separación y permiten a los sujetos presentarles sus respetos y honrar la memoria de los muertos.
  2. Enfatizan la muerte como un hecho de cambio vital, confirman que la muerte es real. Permiten reconocer una pérdida.
  3. Facilitan la expresión pública del dolor y delimitan las fases del duelo.
  4. Nuevos roles sociales son asignados y los ritos delimitan el ritmo de reintegración en la vida social (en el caso de los ritos funerarios).

Los resultados sobre los efectos psicológicos de los ritos colectivos, contradicen la idea de que éstos sirven para mejorar el estado de ánimo.

Bolwby: Los ritos y el apoyo social protegen contra el aislamiento social, pero no contra el aislamiento emocional o afectividad negativa asociada a la pérdida de un objeto personal de apego. Estos resultados son coherentes con los que afirman que: los factores que se correlacionan con la salud y conducta pueden no estar asociados con la experiencia emocional.

Las conmemoraciones y los rituales, aunque no tengan efecto sobre el estado de ánimo y la sensación de pérdida o soledad individual, cumplen funciones sociales: Refuerzan las reacciones emocionales y la cohesión social.

Conductas de huida y rumores

Los rumores se asocian a conductas de huida en situaciones de amenaza. En general, la conducta de huida no es irracional o arbitraria y se asocia a conductas prosociales: Huyeron sobre todo personas que ya habían sufrido inundaciones en esos días o que habitaban en la parte baja de la ciudad, la más amenazada por la ruptura de la presa. Un 50% manifestó conductas de ayuda. El rumor actúa como un factor que refuerza las conductas de apoyo más que de huida individual. 4 aspectos se asocian a que los rumores faciliten conductas de huida:

  1. El compartir representaciones sociales o creencias sobre el carácter amenazante de ciertas situaciones, predefinidas como de riesgo, reforzaría las respuestas de pánico.
  2. La existencia de canales de comunicación (incluidos los rumores) reforzaría también las conductas de pánico. Ante catástrofes que interrumpen las vías formales de comunicación, sería mucho menos probable la respuesta de pánico.
  3. Un clima emocional de ansiedad previo, favorece los rumores y el paso a una actitud de pánico (Un incidente concreta la ansiedad en un miedo específico).
  4. Las diferencias culturales explican una mayor o menor preponderancia al pánico: La peste en Africa del Norte, a diferencia de la peste en Europa, no provocó comportamientos colectivos de pánico, ni conductas violentas. Las culturas colectivistas, muestran menos un sesgo ilusorio o de ilusión de invulnerabilidad que las individualistas (EEUU)

Las colectivistas responderán con mayor aceptación a las catástrofes y a los hechos negativos. Sin embargo, los estudios sobre sobrevivientes de Hiroshima y Nagasaki (cultura oriental y mas colectivista) no mostraron grandes diferencias con poblaciones occidentales (más individualistas).

Las personas religiosas y que creen que la causa de lo ocurrido es externa, en la fase previa a la catástrofe, reaccionan de forma más expresiva y menos instrumental. Además, se recuperan más rápidamente después de las catástrofes: El fatalismo sirve como un mecanismo de amortiguación y adaptación a las catástrofes.

Este artículo es meramente informativo, en Psicología-Online no tenemos facultad para hacer un diagnóstico ni recomendar un tratamiento. Te invitamos a acudir a un psicólogo para que trate tu caso en particular.

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