Desde los primeros años de vida, las personas comienzan a explorar el mundo a través del movimiento: gatear, caminar, correr o lanzar objetos son acciones que parecen simples, pero que en realidad implican procesos complejos de coordinación, equilibrio y control corporal.
De hecho, estas capacidades, conocidas como habilidades motrices básicas, se consideran la base sobre la que se construyen movimientos más complejos (como los que se utilizan en el deporte) y mejoran la autonomía en diferentes etapas de la vida. Por eso, en este artículo de Psicología-Online te contamos qué son las habilidades motrices básicas, cuáles existen y por qué son importantes.
¿Qué son las habilidades motrices básicas?
Las habilidades motrices básicas son patrones de movimiento fundamentales que permiten a las personas desplazarse, interactuar con el entorno y manipular objetos. Se desarrollan principalmente durante la infancia, aunque pueden perfeccionarse a lo largo de toda la vida.
Estas habilidades surgen gracias a la maduración del sistema nervioso, el aprendizaje y la práctica y cumplen varias funciones importantes:
- Permiten el control del cuerpo: ayudan a coordinar músculos, articulaciones y equilibrio para realizar movimientos eficientes.
- Facilitan la interacción con el entorno: gracias a estas habilidades podemos desplazarnos, jugar, explorar espacios y manipular objetos.
- Son la base del aprendizaje deportivo: actividades como el fútbol, el baloncesto o la gimnasia requieren habilidades motrices que se desarrollan previamente.
- Contribuyen al desarrollo integral del ser humano: diversos estudios[1,2] en psicología educativa señalan que el movimiento está relacionado con el desarrollo cognitivo, social y emocional. Por ejemplo, cuando un niño aprende a lanzar una pelota, no solo está desarrollando fuerza y coordinación, sino también habilidades sociales si juega con otras personas.
¿Cuáles son las habilidades motrices más importantes?
Aunque existen muchas formas de clasificar el movimiento humano, la mayoría de especialistas coinciden en que algunas habilidades tienen más importancia porque aparecen con frecuencia en el día a día y la práctica deportiva.
- Caminar: es uno de los primeros patrones de locomoción que desarrollamos. Caminar permite desplazarnos de forma autónoma y explorar el entorno. Descubre cuáles son los Beneficios de caminar todos los días.
- Correr: implica mayor coordinación, velocidad y control del equilibrio que caminar. Es una habilidad esencial en muchos juegos y deportes.
- Saltar: requiere fuerza muscular, coordinación y control del equilibrio. Puede realizarse en vertical, horizontal o en diferentes combinaciones.
- Lanzar: consiste en proyectar un objeto utilizando la fuerza del cuerpo. Es una habilidad clave en numerosos deportes como el béisbol, balonmano o baloncesto.
- Atrapar o recibir objetos: implica coordinación ojo-mano y capacidad de anticipación. Se desarrolla a través del juego y la práctica.
- Girar o rotar: los giros ayudan a mejorar el control corporal y el equilibrio dinámico.
Estas habilidades se adquieren progresivamente y se perfeccionan mediante la repetición, el juego y la práctica de actividades físicas. Además, el desarrollo de estas habilidades está relacionado con la confianza corporal. Es decir, cuando una persona domina sus movimientos, suele sentirse más segura para participar en actividades físicas y sociales.
Tipos de habilidades motrices básicas y ejemplos
Las habilidades motrices básicas suelen clasificarse en tres grandes grupos: locomotrices, no locomotrices y manipulativas. Cada uno de estos tipos cumple funciones diferentes en el movimiento humano.
Habilidades locomotrices
Son aquellas que permiten desplazar el cuerpo de un lugar a otro. Entre los ejemplos más comunes se encuentran caminar, correr, saltar, trepar, galopar y deslizarse.
Estas habilidades implican coordinación entre piernas, brazos y equilibrio corporal y son esenciales para la mayoría de actividades deportivas y recreativas. Por ejemplo, cuando un niño corre en un parque, su cuerpo debe coordinar múltiples músculos para mantener la estabilidad mientras se mueve a cierta velocidad. Este tipo de movimiento también desarrolla resistencia y control postural.
Habilidades no locomotrices (estabilidad o equilibrio)
Las habilidades de estabilidad o equilibrio permiten mantener el control del cuerpo en diferentes posiciones, ya sea en movimiento o en reposo, como mantener el equilibrio sobre un pie, girar o rotar el cuerpo, inclinarse, detenerse después de correr y cambiar de dirección.
Por ejemplo, al practicar actividades como la gimnasia o el patinaje, el equilibrio es fundamental para realizar movimientos con precisión. No obstante, las habilidades de estabilidad también son esenciales en la vida cotidiana, ya que permiten mantener la postura, evitar caídas y moverse con seguridad.
Habilidades manipulativas (proyección o percepción)
Las habilidades manipulativas implican interactuar con objetos utilizando manos, pies u otras partes del cuerpo, como lanzar una pelota, atrapar un objeto, patear un balón, golpear con un bate o una raqueta y rodar un objeto. Estas habilidades requieren coordinación entre la percepción visual y el movimiento corporal, lo que se conoce como coordinación visomotora.
Por ejemplo, cuando una persona atrapa una pelota, debe calcular su trayectoria, ajustar la posición de las manos y reaccionar en el momento adecuado. Por ello, este tipo de habilidades es muy importante en deportes como fútbol, tenis, baloncesto o béisbol.
Este artículo es meramente informativo, en Psicología-Online no tenemos facultad para hacer un diagnóstico ni recomendar un tratamiento. Te invitamos a acudir a un psicólogo para que trate tu caso en particular.
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