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Preocupación crónica: qué es, efectos y cómo curarla

 
Por Gianluca Francia. 15 marzo 2021
Preocupación crónica: qué es, efectos y cómo curarla

Preocuparse significa pensar en el futuro considerando sólo, o casi, los aspectos negativos: ¿Me dejarán las personas que amo? ¿Me enfermaré? ¿Me despedirán? ¿Mis ahorros serían suficientes si los necesitara? Sin embargo, los que sufren de ansiedad debido a la reflexión saben que lo peor no son las preocupaciones en sí, sino el hecho de que parezcan incontrolables.

Las preocupaciones forman parte de la vida de muchos: en los casos menos graves, se trata de mecanismos psicológicos que resultan funcionales, ya que nos ayudan a afrontar mejor las situaciones y a planificar las cosas de antemano para evitar problemas en el futuro. Cuando preocuparse, sin embargo, se convierte en un estilo de vida, los pensamientos de ansiedad se vuelven tan penetrantes que distraen a la persona, socavando su capacidad de concentración, su estado de ánimo y su productividad en el trabajo. En los casos más extremos, las preocupaciones se vuelven crónicas, lo que menoscaba considerablemente la calidad de vida de los afectados. En este artículo de Psicología en línea vamos a profundizar en lo que es la preocupación crónica, sus efectos y cómo tratarla.

Qué es la preocupación en psicología

Mientras la preocupación tiene un papel positivo, todo va bien; meditando sobre un problema - es decir, empleando un tipo de reflexión constructiva similar a la preocupación - se puede resolver. De hecho, la respuesta fisiológica subyacente a la preocupación es la vigilancia del peligro potencial, una reacción que sin duda ha sido esencial para la supervivencia en el curso de la evolución. Cuando el miedo pone al cerebro emocional en un estado de agitación, parte de la ansiedad resultante sirve para fijar la atención en la amenaza contingente, obligando a la mente a idear una manera de controlarla, ignorando temporalmente cualquier otra cosa.

¿Para qué sirve la preocupacion? La preocupación es, en cierto sentido, un repaso mental de los acontecimientos, para aislar lo que podría ir mal y decidir cómo abordar el problema; la función de la preocupación como reacción es la de encontrar soluciones positivas en las situaciones peligrosas de la vida, anticipándolas antes de que se presenten.

Cómo saber si la preocupación es excesiva, patológica o crónica

El problema surge en el caso de que las preocupaciones se vuelvan crónicas y repetitivas, en el caso, en definitiva, de que continúen reciclando hasta el infinito, sin que jamás se vislumbre una solución positiva. Un análisis atento de la preocupación crónica muestra que tiene todos los atributos de un "secuestro" emocional de baja intensidad. A continuación, veremos los síntomas de preocupación excesiva:

  • Las preocupaciones parecen surgir de la nada.
  • Las preocupaciones excesivas son incontrolables.
  • Las preocupaciones patológicas generan un constante burbujeo de ansiedad.
  • Son inaccesibles a la razón y obligan al individuo a considerar el problema desde una sola, inflexible, perspectiva.

Cuando este ciclo de preocupación persiste y se intensifica, puede derivar en verdaderos "secuestros" emocionales, es decir, en los trastornos ansiosos: fobias, obsesiones y compulsiones, ataques de pánico. Además, muchos de los que pasan su tiempo pensando cumplen con los criterios de diagnóstico para el Trastorno de Ansiedad Generalizada, caracterizado precisamente por la presencia de síntomas de ansiedad y un estado de preocupación constante y excesiva, desproporcionado con respecto a la realidad de los hechos.

En cada uno de estos trastornos, la preocupación adquiere una connotación distinta: en la fobia, las ansiedades se fijan en la situación objeto del miedo; en el obsesivo, en la necesidad de evitar cualquier calamidad temida; en el caso de los ataques de pánico, por último, las preocupaciones pueden centrarse en el miedo a la muerte o en la propia perspectiva de los ataques. En todas estas condiciones, el denominador común es que la preocupación se escapa a todo control. Ante el exceso de preocupación por las cosas, ¿qué podemos hacer? A conticiación veremos cómo evitar la preocupación excesiva.

Cómo dejar de preocuparse por todo

Si hay una cosa que las personas crónicamente preocupados no pueden hacer es seguir los consejos que a menudo se dan: "deja de preocuparte" (o, peor aún, "no te preocupes, trata de ser alegre"). Después de muchos experimentos, sin embargo, el psicólogo Borkovec y sus colegas de la Universidad Estatal de Pennsylvania descubrieron algunas medidas simples que pueden ayudar a controlar la inclinación a la preocupación incluso cuando se ha establecido desde hace mucho tiempo. Veamos este tratamiento para la preocupación patológica:

  1. El primer paso es la autoconciencia, es decir, reconocer cuanto antes los episodios que causan preocupación; lo ideal sería poder captarlos en cuanto la imagen catastrófica desencadena el ciclo de preocupación-ansiedad, o como mucho, inmediatamente después.
  2. El siguiente paso es adoptar una actitud crítica hacia sus suposiciones: ¿es muy probable que el evento temido ocurra? ¿Es necesariamente cierto que sólo hay una (o ninguna) alternativa a dejar que eso suceda? ¿Se pueden tomar medidas eficaces al respecto? ¿Es realmente útil permanecer indefinidamente en estos mismos pensamientos ansiosos?

Esta combinación de atención a los propios pensamientos y de sano escepticismo actuaría, presumiblemente, como un freno en la activación neuronal en la base de un ligero estado de ansiedad. Borkovec subraya que estas estrategias desencadenan una actividad mental incompatible con la preocupación, un método que ha demostrado ser útil contra la preocupación crónica incluso en algunas personas en las que el trastorno era lo suficientemente grave como para requerir un diagnóstico psiquiátrico.

Por otra parte, en el caso de las personas cuya preocupación es tan grave que desemboca en la fobia, en el trastorno obsesivo compulsivo o en los ataques de pánico, puede ser necesario recurrir al uso de medicamentos para romper el círculo vicioso. Por eso, es imprecindible consultar un especialista.

Este artículo es meramente informativo, en Psicología-Online no tenemos facultad para hacer un diagnóstico ni recomendar un tratamiento. Te invitamos a acudir a un psicólogo para que trate tu caso en particular.

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Bibliografía
  • Calderone, G. (2021). Come superare le preoccupazioni eccessive e il Disturbo d’Ansia Generalizzato. Recuperado de: http://www.psicologo-parma-reggioemilia.com/superare_ansia_generalizzata.html
  • Epifani, A. (2015). Smettere di preoccuparsi con due semplici domande. Recuperado de: http://bolognapsicologo.net/blog/vincere-la-battaglia-contro-le-preoccupazioni-con-due-semplici-domande/
  • Goleman, D. (2011). Intelligenza emotiva. Che cos’è e perché può renderci felici. Milán: BUR.

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