La psicología inversa es un método de comunicación que consiste en solicitar que una persona realice una acción contraria a las intenciones del emisor, obteniendo un resultado favorable. Para aplicar esta técnica, es importante precisar las metas deseadas y analizar a la persona que reciba la frase emitida. En algunas ocasiones, es necesario modificar algunas palabras cuando se habla con niños, adolescentes y adultos, ya que tienen razonamientos diferentes.
Frente a situaciones puntuales de la vida cotidiana, este recurso puede ser útil ante personas que son reticentes a las obligaciones y mandatos. Si te encuentras en un contexto que requiera una estrategia diferente, estos datos te servirán. En este artículo de Psicología-Online, te brindaremos información acerca de la psicología inversa: qué es, cómo se aplica y ejemplos.
¿Qué es la psicología inversa?
La psicología inversa es un método comunicativo que busca causar el efecto contrario a una frase emitida por una persona. De esta manera, el objetivo final radica en que alguien realice una acción deseada sin la necesidad de obligar o cuestionar a una persona.
La psicología inversa surge como una alternativa conductual ante situaciones conflictivas de la vida cotidiana. En la mayoría de ellas, una de las personas muestra reticencia, desinterés o apatía ante comentarios que recibe por parte de otra. A razón de ello, se ha visto que la insistencia de una persona para convencer produce un reforzamiento de estas conductas.
En líneas generales, se ha demostrado que algunas personas desobedientes pueden aceptar normas sociales si reciben órdenes de un modo distinto. Esto puede ser aplicado en niños, adolescentes y adultos que manifiestan un carácter rígido, inflexible y resistente a los cambios.
Si bien esta técnica comunicativa puede tener efectos diversos en cada caso, algunos profesionales de la salud mental pueden incluirla en tratamientos psicológicos para analizar y modificar conductas que afecten vínculos interpersonales.
¿Cómo se aplica la psicología inversa?
Para lograr un resultado favorable, debes saber que la psicología inversa debe ser aplicada mediante una serie de pasos recomendados. En este apartado, te presentaremos algunas opciones disponibles:
- Definir objetivos: antes de entrar en contacto con la persona, es importante pensar en la meta deseada. Esto permitirá elegir adecuadamente el momento para emitir la comunicación, así como también las palabras.
- Rango etario: en primer lugar, es necesario prestar atención a la edad de la persona con la que practique la psicología inversa. Más aún, los niños, adolescentes y adultos pueden comprender ciertas frases con distintas emociones.
- Análisis de las emociones y conductas: ante una situación conflictiva, debes saber cómo responde una persona. La recopilación de datos te ayudará a determinar si puede aparecer angustia, enojo, indiferencia y/o cualquier otra emoción que interfiera en las acciones. Por otra parte, las conductas pueden ser la evitación, el aislamiento, la confrontación y la burla, entre otras.
- Mencionar una idea contraria al objetivo inicial: si se trata de niños o adolescentes, la claridad en el mensaje puede favorecer el resultado buscado. Para ello, es necesario evitar un tono de voz imperativo, así como también una postura rígida que implique una orden u obligación.
Más allá de la descripción realizada, debes saber que la aplicación de la psicología inversa puede beneficiar o perjudicar el comportamiento de una persona. En este sentido, es fundamental tomar en cuenta el contexto social en el cual vive una persona. Ante cualquier duda, te sugerimos asesorarte con un profesional de la salud mental especializado.
Ejemplos de psicología inversa
A pesar de que la utilización de la psicología inversa puede ser difícil de comprender, existen situaciones cotidianas que suceden con frecuencia. A continuación, te presentaremos tres ejemplos sencillos de psicología inversa:
- Un niño no quiere comer vegetales y su madre se muestra enojada. Para lograr el propósito deseado, una alternativa consiste en decir frases como "no tengo problema en que no comas los vegetales. Popeye comía espinaca y le crecían los músculos, pero eso ocurría en otros tiempos".
- Una adolescente quiere asistir a una discoteca con sus amigas y tomar grandes cantidades de alcohol. Cuando le comenta esta intención a sus padres, ellos se muestran preocupados e insisten en que no debe salir. Si se trata de una adolescente reticente y rebelde ante órdenes, es posible que no tengan éxito. Sin embargo, la aplicación de la psicología inversa puede ser empleada mediante frases como "puedes salir la cantidad de veces que desees, tomar todo el alcohol que desees, quizás es el estilo de vida que quieres seguir."
- Un hombre mayor tiene un problema cardíaco y no se realiza controles médicos durante varios años. Ante la preocupación de sus hijos, es posible que continúe su vida sin la necesidad de concurrir a un consultorio médico. Para aplicar la psicología inversa de forma correcta, se pueden mencionar frases como "no vayas al médico por nada en el mundo, quiero irme de viaje y no tener preocupaciones en mi vida".
Este artículo es meramente informativo, en Psicología-Online no tenemos facultad para hacer un diagnóstico ni recomendar un tratamiento. Te invitamos a acudir a un psicólogo para que trate tu caso en particular.
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